AINIELLE. Tozal de Castillón.
El lugar despoblado de Ainielle fue comprado años atrás por el antiguo COMENA. Pertenece al municipio de Biescas y vivió a 1.355 m de altitud, a orillas de un barranco que le surtía de agua. Las construcciones esbozaban dos barrios que incluían alguna meritoria vivienda del s. XVIII, centuria en la que se montó el espléndido molino harinero -año 1.763-.
En la población ribereña de Oliván tomaremos la pista que asciende al Sobrepuerto. Está cerrada con barrera, facilitando la llave de apertura el ayuntamiento de Biescas. Una vez coronado el puerto, seguir la pista en dirección norte, a mano izquierda, hasta el collado de Ainielle, al que domina el montículo de Castillón.
Castillón de Ainielle es un promontorio de unos 50 por 30 m de desarrollo, situado en el collado de Ainielle que divide aguas al Gállego y Ara, nada menos que a 1.520 m de altitud. Está aterrazado al sur y su cota alta explanada para ser utilizada como campo de cultivo, labor que perduró hasta los años 1.950. La roturación antigua y el herbazal que la tapiza solamente dejan al descubierto algunos tramos del cerco periférico de piedra que la protegió.
Por referencia de los antiguos habitantes de Ainielle, que vinculan el poblado a los moros, sabemos que "labrando salían huesos, cerámica y monedas"(l).
La media docena de monedas que hemos podido contemplar son de época romana e ibérica, hecho excepcional para un yacimiento que parece exclusivamente medieval. En nuestra labor de prospección solamente recogimos fragmentos cerámicos y escoria de fundición, en el horizonte de los hábitats medievales de las tierras altas oscenses. Pero sigillata romana aparece en los despoblados medievales de Angüé, pardina Bescansa, San Juan de Busa, pardina Estaún..., inclusive una moneda romana en Botayuela, numerario que circuló siglos después de agotarse el imperio, ante la carencia de metal propio. Por lo tanto, podrían ser piezas que circularon fuera de época, pero eso no es más que una posibilidad hasta que no haya confirmación arqueológica.
En principio Castillón de Ainielle es una más de las fortificaciones pasivas de tipo muro que los cristianos de los ss. X-XI levantaron para defensa propia y sin intencionalidad ofensiva, como el Torrazo de Aspirilla, Castellar de Atarés, Castiello de Muriello -Broto-, o Muro de Solana, entre otros. En 1062 era señor de Ainiello, más delante de Biescas y Senegüe, Sancho Aznarez I -Agustín Ubieto-.