Era 1957. Se había tenido que marchar a New York, cosas que pasan. Pasado. Tomás Navarro seguía con sus papeles viejos que nadie entendía allí y que a nadie le interesaban aquí. Los reunió y los publicó en la Syracuse University de U.S.A. Muchas de las hojas se habían perdido en el bombardeo de Madrid durante la Guerra Civil. Sirvieron para calentar a familias a falta de otro combustible. Estaban escritas en aragonés medieval y se recogieron por distintos archivos sobre 1907. Tomás Navarro en New York rebatía las teorías de Saroïhandy con palabras como lupo, collato o lacuna, y lo publicaba bajo el titulo "Documentos lingüísticos del Alto Aragón". Este raro ejemplar de libro sobre el que he trabajado es el particular del profesor Francho Nagore, quien en la Gran Enciclopedia Aragonesa, nos cuenta que nació en La Roda, Albacete, en 1884, que fue discípulo de Menéndez y Pidal, catedrático de Fonética en la Facultad de Letras de Madrid, miembro de la Real Academia Española de la Lengua, y autor de varios estudios, destacando la dirección del "Atlas Lingüístico de la Península Ibérica".
J. Saroïhandy había estado por el Sarrablo en el año 1900 recogiendo palabras y apuntándolas en sus numerosos cuadernos de campo, realizando un vocabulario de Yebra, otro de Nozito, etc., un esfuerzo enorme para la época a la par que baldío, ya que ni siquiera llegó a publicarse y permanece, por el momento, inédito en las estanterías de la biblioteca interuniversitaria de la ciudad francesa de Burdeos.
Otro apasionado por nuestra zona, a la vez que ignorado, es el profesor y filólogo inglés W. D. Elcock, estudioso conocido por sus estudios comparativos entre el aragonés y el bearnés (publicado en París en 1938), quien desde Londres redactaba una ponencia en 1949 sobre la toponimia que había recogido para sus tesis doctoral en Acumuer, Asún, Biescas, Yesero, Basarán, Sobás, Fablo, Sardas, Lasieso, Gésera/Chesera o Gillué/XiIlué entre otros, tomando nota de los nombres con que los sarrableses denominaban a sus campos, fuentes, ríos, puentes y casas. Todo un testimonio para la historia.
Tomás Navarro seguía con sus estudios en Estados Unidos, en la Columbia University. Afirmaba que el primer texto en aragonés de la Catedral de Jaca/Chaca es de 1312, que la gente, en lengua hablada, decía manifiasta, afruanta, siellado, entratas, que en 1263 don Marco de Nasarre era Sobrejuntero de la junta de Sarravllo, de un campo de Domingo de Aspes (y que hoy se empeñan en llamarlo Azpe), del solano de Artosiella (forma genuina aragonesa del castellanizado Artosilla), estudiaba como Bertolomeo de Matidero, a la sazón notario de la junta de Saravlo, ante Bertran de Segurun, daba a Domingo fillo de don Sanxo de Guarga y de so moller dan Oria d'Orlato, que vos do por ageneración a todos tiampos jamas unas casas de Sant Urbiç, que son en la villa d'Orlato, eso si con consentimiento de don Johan de Solaniella. O de como otro notario de la junta de Sarravllo en 1306 avía feito a Sanc d Ayneto tenient logar de sobrejuntero de Guerga y decía de una casa que era crebantada y abierta y los de casa entravan y exivan.
También se interesaba en Sarravlo por las ditas Toreyllolas, decía que yes en Torreyllola plana, que va enta la fuant, del campo alaspluca o del cannamar. De los Villacampa y sus privilegios en Miz o Albas, a la concordia entre los vecinos de Sobrepuerto de Cortiellas (castellanizado como Cortillas) y de Ciellas (como Cillas), que plegados a concellyo a la eglesia de Santa Maria, on emos usado y costumnado de plegar concellyo, con final de canpana, todos ensenble concillyalment, pleiteaban con Yebra (Javra) por los pastos de sus ganados pora todos tienpos jamas.
Descifraba frases como o feran vedalleros, del ramado doveyllas y de crabas, dos sueldos de nuytes y doze dineros de dia, o otra en el mismo pacto con Yebra de femar o de couvillar... encara que sobre nuyt dagua o fortuna de tienpo puedan jazeren las esplungas de las ditas penas, sien de ninguna pena. También habla de cómo Pedro d'Acomuer en 1361, dona una viña en termino do dizen el fenero d'Asieso, todo ello segunt fuero y buena costupne d'Aragon, o como años más tarde en 1374, otra vez demandas que los honbres y concellyo de Cortiellas fazian a los hombres y concellyo de Ciellas: y avido conselyo de savios ante nuestros guellyos, todo ello por problemas de margin de campo de casal, la carera de Ceseran, la fuent dios, el vedado de tras lo Lavayen, etc. Al final el notario de Saravlo y de Guerga y de Vasa y de la Honor de Cortiellyas, lo soluciona con que page de pena huna galeta de vino.
Ya en 1409, recoge un documento notarial de López de Ipiés y de mi muller Maria, que yeras y yes ydo por fazer continua el personal habitacion y residencia al dito palacio y casa de Fanlo, y que como somos viellyos, se la cede a su hijo. El mismo notario, Sancho de Arto, declara que Juan de Pardiniellya, hace donativos a la seu (en castellano catedral) de Jaca, a saber, yes hun almadrach, una bella cozna, una liytera, hun sobreleyto, una cortina de lienço al derredor del leyto (...) porque el almadrach no yera gayre bueno nos diestes el millor (...) que yes a bandas streytas, el qual teniaz, a parte de nueu florines y nos diestes la vendema. En fin. O ese pleito de los jurados del concellyo y lugar de Savinyanego en 1441 que fizioron omenage de manos y bocca en poder de don Domingo de Allyue, que requirionon de un notario para que al final dixoron lo en poder de distintos habitantes de Latas, Sardas, Ipies, Sassal, del Puent, Yeuvra, Aorin, u Ossan, por citar algunos. Reseña el documento como del archivo municipal de Jaca.
Muy interesante también un testamento del archivo municipal de Jaca, sobre dos vecinos de Orna, en el que lexamos de gracia especial a Martinico, fillyio nuestro, el palacio nuestro do semos la habitación, y entre otras cosas un cient ovellyas, una taça de argent, el vaxiellyo vinario exceptando la cuba de galaron y una cuba de tres mietros y lu cubiellyo de Vernuas, de quaranta quartas, la boçzl bermellya, la yegua grisa y el rocin griso. Por otra parte le lixamos a Johanico, fillyo nuestro, xixanta borregas femenas, la yegua bermylluala, y a Petrico, la casa que conpromos, y a Albiraca, fillya nuestra, xixanta boregas, etc.
De ese mismo archivo y en ese mismo año, recoge una disolución de una hermandad de bienes (ajermenados), y que acabó de buenas maneras, ya que se tenioron por contentos y se prometioron y se obligoron los unos a los otros y de no fer demanda ni question, nombrando como lugares a los de Sardas, Exavierre, Toda de Fanio, Hesun y Latas. Recoge documentos de la más diversa procedencia, uno de ellos en el archivo parroquial de Cortiellas, donde encuentra un documento de 1473, que trata de una donación feyto fue esto en el lugar de Ciellyas.
Pero sin duda alguna, la guinda del pastel la pone un documento de 1484, de un notario panticuto, y que cita como procedente del archivo municipal de Biescas, pergamino número 2 (antes de la guerra civil). Es un deslindamiento de los términos de Gavín/Gabín y Biescas, y partan buega la hun termino con lotro, del riu clamado Sia fasta el puerto clamado de Ezeto. Y así va relatando toda la toponimia que linda entre éstos dos lugares, hun senyal de cruz fecha manualment con martiello, do dizen Marguin Luanga, Pueyo Arretimno, sigue por en medio del pinar clamado de lo Broqual, en la lanna dannOria, y de allí por el sarrato, como agua biessa, fasta ancima de la sierra, a la cima del pueyo clamado Puey Niero y de alli tira anzima de Ezeto todo drecho, do claman Cuello Foratatuero, de mollon a mollon al cabo alto del cobilar de la Coniella, o cita también el abrebadero d'Arratiello.
Aparte estipulaba una serie de derechos y obligaciones entre ambos pueblos porque todos vivamos en buena paz y malicias sean apartadas, en definitiva sinse grant trebaxo. Esas claúsulas incluían aspectos como que cada uno do tendra el poder de lançar enta suso enta los puertos, empero que no sean tenidos de levar el guanado pendrado a los lugares, sini solo que los giten y que segunt los senyales sel dara aquel qui lo abra gitato del vedado.
También aparece la delimitación territorial mental con frases como que el guanado empero que la yvernada vaya a Spanya o a ybenar fuera de los dichos villa y lugar (sin comentarios).
Es de lo poco que queda del aragonés medieval en Sarrablo, del que tan sólo hemos dado a conocer alguna curiosidad que cualquier filólogo podría analizar, como de hecho realizó J. Reidy Fritz (y que lo publicó el Gobierno de Navarra bajo el título de "Documentos notariales aragoneses"); pero nos da igual, ¿a quien le importa eso de nuestro idioma, salvo a alguno de fuera?. De todas maneras dentro de 35 años éste asunto, al paso que va, con los "apoyos" y las "iniciativas de motu propio" locales, dejará de ser un problema molesto para unos y una riqueza cultural para otros.
Gracias por tu esfuerzo, Tomás Navarro.