Escribo como jacetano viejo que se alegra y se solaza con cuanto juzga valores positivos de nuestro territorio, el Noroeste oscense de las altas cuencas del Aragón y Gállego. Por ello me siento agradecido y hasta emocionado con la amistosa y cordial llamada que se me hace para colaborar en una labor de elemental justicia, como es la de solemnizar los 25 años de existencia, 71-96, de AMIGOS DEL SERRABLO y los cien números de su boletín trimestral que leo y conservo como soldado de fila.
Mi curiosidad es plural en exceso y pecaré de poco profundo, que el que mucho abarca poco aprieta. He de huir del tono del especialista y renunciar a arqueología, historia, lingüística, etnografía y otros aspectos considerados por eruditos y profesionales que tanto brillo dan a las páginas del Boletín y en general de todas las publicaciones que promueven los Amigos. En fin allá va un poco de mi visión de lo sabiñaniguista y serrablista.
De la lejanía medieval y de las in trincadas variantes del topónimo, me quedo con lo que hacia 1968 decía el veterano de los estudiosos oscenses Federico Balaguer, que bajo el certero título de "Un topónimo en expansión" centraba a mi juicio la cuestión hasta el presente. Variación de límites en el transcurso del tiempo, cierta unidad geográfica en la jurisdicción de lugarteniente de sobrejuntero, poca variación desde el siglo XV e indudable popularidad actual respecto del área de influencia de Sabiñánigo.
Del Sabiñánigo industrial de más de siete decenios quiero aportar algunas notas espigadas entre las 15.000 que mi paciencia logró reunir en el Centenario del semanario jacetano El Pirineo Aragonés, 1881 a 1980.
El 7 de Julio de 1918 dice que se acopian materiales para una fábrica de productos químicos. En Octubre del mismo Leonardo Coli da detalles y nombres de los primeros dirigentes franceses, como Pedro Verges, Rousillon, Vergnory y otros. En Marzo del 19 se habla del salto de 9.000 c aballos en Biescas, Mutua Eléctrica Jaquesa se preocupa de la línea de Jaca a Sabiñánigo y en Agosto se confirma el éxito logrando la fuerza para las obras y excelente alumbrado para la Barriada que surge. En posteriores decenios sería Energía e Industria Aragonesas, la que facilitaría creciente potencia de kW a la citada Mutua de Jaca.
En Enero del 20 se habla de compra de acciones de Aguas Panticosa por Energía. En Septiembre se comenta subasta de Carreteras de Sabiñánigo a Fiscal. Todavía a finales del siglo XX vemos sigue pendiente la aspiración, pero ya de muy probable realización. Se habla también de la Cooperativa posible. Seguiríamos con cientos de referencias y dejamos esta huella del momento inicial.
Hacia 1954 hice en Sabiñánigo una pequeña disertación, sobre formación profesional, tras un viaje oficial del Ministerio de Trabajo para visitar centros de tal finalidad. En el mejor sentido me permití decir que Sabiñánigo se había hecho, desde su r uralismo de inicio de siglo un poderoso nuevo rico que podía y aún debía buscar sus títulos de nobleza. Y pienso que a unos lustros antes de nacer Amigos del Serrablo el tiempo me ha dado la razón, pues se ha añadido un plus de alma a las realizaciones materiales.
Habría mucho en común que decir sobre las dos ciudades, Jaca y Sabiñánigo o Sabiñánigo y Jaca. En lo arqueológico, el núcleo románico de grandes monumentos de hacia el siglo XI, Siresa, San Juan de la Peña, Catedral de Jaca forman el núcleo jaqués. Y la red de iglesias mozárabes de la margen izquierda del Gállego está en el área de influencia de Sabiñánigo. Muy fácil es integrar el interés por los dos núcleos, cada uno con su carácter, dignos de esfuerzos restauradores y de conjunta promoción de visitantes.
En lo cultural registro que en el Curso de Verano de la Universidad de Zaragoza en Jaca el año 1941, al iniciarse la cooperación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, junto a g eólogos como Clemente Saenz, que interesaba a Energía por los saltos de agua, acudieron los importantes nombres de la empresa Francisco Bustelo y Javier Gay. Por seguir con Cultura, veo un gemelismo de esfuerzo museal con las dos grandes creaciones de Amigos en el Etnográfico y el de Dibujo de Larrés. Más modernamente se mejora y alcanza plenitud el de la Catedral de Jaca. Me parece admirable esa red de tres puntos museales tan próximos.
En lo religioso, en fin, hay una comunidad de localización y devoción en el culto a Santa Orosia, cuyos restos comparten en sus zonas nuestras dos ciudades.
Instintivamente pienso que me he ido fijando en lo que une y no encuentro materia que nos separa, cada uno con su idiosincrasia y su realidad económico- social. Y lo que me atrevo a proponer es que de aquí al año 2000, a un quinquenio de final de siglo y milenio se preparase y se publicase un metódico trabajo sobre Jaca y Sabiñánigo en sus propias y a la vez compleme ntarias realidades. Puede haber allí Geografía e Historia, el suelo y el remoto pasado, nuestros hombres con sus riquezas y sus deficiencias a superar. Espero que en Amigos del Serrablo y en el ambiente cultural jaqués con Centros como los Cursos de Verano y el Instituto Pirenaico de Ecología haya jóvenes con amor a la tierra de todos y a un futuro nuestro de esperanzas.
Enhorabuena a Amigos del Serrablo en sus Bodas de Plata, a la espera de las de Oro y Platino y de un centenario el año 2070.