Historia de Satué de Arto y Blasco de Sandiás

Les ofrecemos aquí una historia única. Quizá hayan escuchado algún atisbo, pero lo que sí les podemos asegurar es que nunca jamás habrán leído nada sobre ella.

Sólo hemos bebido de fuentes orales Las personas con las que hemos hablado, que constituyen las fuentes orales de este trabajo son: José María Villacampa Artero, de Casa Satué de Arto. Inés Blasco Beired, de Casa Blasco de Sandiás. Regino Berdún, de Belarra. Federico Malo, de Casa Chil de Asieso, aunque natural de San Esteban del Guarga. Leoncio Grasa, de Cerésola. Honoro Ramón, de Castiello del Guarga. Francisco Santolaria, del Molino Villobas. Saturnino Zamora, de Arraso. Mariano y Leonor Sanz, ambos de Abenilla. Todos las miembros de la única familia que vive en Ordovés, los Grasa. Antonio Ciprés, de Grasa. Y añadiríamos una lista interminable de personas de Yebra, de Jaca y del resto de los pueblos tanto de la Cabeza como del Cuerpo de Santa Orosia. . La Guerra Civil de 1936 tiene la culpa. La ignorancia, el fanatismo y la barbarie hicieron que, entre otras muchas calamidades se perdiera el libro donde todo esto y más estaba escrito.

Quizá encuentren anacronismos, interpolaciones e inexactitudes. Es inevitable cuando sólo se bebe de dichas fuentes. No obstante, aunque hemos utilizado la necesaria crítica, tal y como nos lo contaron se lo contamos.

Tengan en cuenta que esta historia encaja perfectamente en la trama que Santa Orosia ha organizado en esta Montaña. Es más, aclara muchas de las lagunas e interrogantes que el inexorable paso del tiempo y el abandono de los hombres han creado en torno a este secular fenómeno.

A modo introductorio.

Se denomina Romero a toda persona que participa en alguna romería o peregrinación hacia un determinado santuario o ermita. Etimológicamente la voz romero viene de "Roma", la Ciudad Eterna, meta de millones de romeros a lo largo de toda la historia del cristianismo. Los que se dirigen a Santiago de Compostela reciben el nombre de peregrinos y los que lo hacen a Tierra Santa el de palmeros. Pero de entre las tres, la palabra romero es la que ha prevalecido como genérica para denominar a todo aquel que viaja para visitar un centro cultural.

Ahora bien, en esta Montaña, la palabra romero tiene un significado que no puede ser más particular. Sólo se es romero en relación con el culto a Santa Orosia y no en todos los casos. Cualquiera que se dirija a otro santuario, o a otra advocación, podrá llamarse de mil maneras, pero nunca romero.

Hay dos organizaciones de Romeros, los del Cuerpo y los de la Cabeza de Santa Orosia. Ambas son independientes y, podríamos decir, hasta casi excluyentes.

Los Romeros del Cuerpo de Santa Orosia son todos los pueblos de la Val Ancha, Val Estrecha y Campo de Abena, a los que añadir Guasillo, en la orilla derecha del río Aragón. En total son veintiocho pueblos. Obedecen a las órdenes de Jaca, en cuya catedral está la urna con el cuerpo de la Santa En orden alfabético, los pueblos que pertenecen al Cuerpo de Santa Orosia son: Abena, Ara, Aurín, Badaguás, Baraguás, Barós, Binué, Borrés, Cartirana, Espuéndolas, Frauca, Guasa, Guasillo, Ibort, Ipas, Jaca, Jarlata, Larrés, Lerés, Martillué, Navasa, Navasilla, Orante, Pardinilla, Rapún, Sibiñánigo (Pueblo), Sasal y Ulle. .

Hablar de los Romeros de la Cabeza de Santa Orosia es hablar de historia. Todo desapareció a raíz de la Guerra Civil de 1936. Pertenecen a esta organización veintisiete pueblos de la Guarguera Media e Inferior, Galliguera y Valle Mangueta En orden alfabético, los pueblos que pertenecen a la Cabeza de Santa Orosia son: Abenilla, Alavés, Aquilué, Arraso, Arto, Atós, Belarra, Castiello del Guarga, Escusaguás, Estallo, Gésera., Grasa, Ipiés, Jabarrella, Lanave, Lasaosa, Lasieso, Latrás, Latre, Layés, Ordovés, Orna, San Vicente, Sandiás, Serué, Villobas y Yéspola. En San Esteban del Guarga, aunque estaba rodeado de pueblos con romeros, nunca los hubo, quizá por su relación más íntima con San Urbez de Nocito. . Obedecen a las órdenes de Yebra, aunque Jaca comparte el mando en cinco de ellos. Deben su denominación a que en Yebra se encuentra la Cabeza de la Santa.

El atuendo de los Romeros consta de un ropón pardo de lana, con esclavina, y un palo en el que hay incrustada una cruz de forja. Antiguamente debían llevar un sombrero negro de ala ancha. Seis Romeros de la Cabeza, llevaban además, camisas blancas de lino y borlones rojos con hilos de oro. Los seis Romeros de Jaca llevan una esclavina blanca con un lazo encarnado a la altura del corazón.

Los Romeros del Cuerpo acudían y acuden a Yebra de Basa el domingo de la Santísima Trinidad. Antes de la Guerra Civil subían a Puerto. El día de San Juan se juntan en Guasa, para ir todos juntos a Jaca y participar en los actos del día veinticinco. Los Romeros de la Cabeza, el día de San Juan, acudían a Yebra para subir al Puerto de la Santa al día siguiente y participar de lleno en la fiesta. Ambas organizaciones también participaban en las veneraciones a Santa Orosia.

Ignoramos las fechas que vieron nacer al fenómeno romero, por lo menos tal y como lo conocemos hoy, pero nos inclinamos a retrotraerlo hasta la Baja Edad Media, siglos XIV ó XV. Y no descartamos en absoluto precedentes anteriores.

El Privilegio de la Galliguera.

Quedaron ya definitivamente olvidados los tiempos en los que las pestes diezmaban poblaciones enteras y las diversas plagas y epidemias arrasaban cultivos y ganados.

Debía correr el siglo XVII, por cierto bastante avanzado, cuando una vez más la langosta -una de las plagas más terribles que jamás conoció el campo-, en uno de sus habituales embates, sembró la desolación allí donde antes habían sembrado los hombres. Quizá se trate de la misma plaga que aparece narrada en el dintel de una ventana del enorme caserón de los Villacampa, en Laguarta:

"IESUS, MARIA Y IOSEPH. 1694. AÑO DE 1687 FUE LA PLAGA DE LA LANGOSTA EN LA TIERRA BAJA Y EN ESTAS MONTAÑAS" "DON GERONIMO VILLACAMPA Y MAZA DE UZANA FECIT"

Ya estaban acostumbrados los labradores a ella. Cuando los sacerdotes, en las letanías de los Santos, entonaban aquello de ut fructus terrae, dare et conservare digneris, contestaban resignados: - "Te rogamus audinos" .

Pues bien, un buen día coincidió que los Romeros de la Galliguera, pertenecientes a la Cabeza de Santa Orosia, iban por la Sotonera, la plaga de langosta, que estaba a punto de arrasar las cosechas de unos cuantos pueblos, se paró en seco. Como aquello se consideró un milagro, el Condado de Esquedas Esquedas pertenecía al Conde de Sobradiel, título concedido al linaje de los Cavero (herederos de los Ahones) por Felipe IV en 1670. En 1921, e1 citado Conde vendió el pueblo a sus vecinos, perdiendo por tanto la catagoría de Condado. y los pueblos de Alerre, Banastás, Chimillas y Lupiñén, en agradecimiento, concedieron una serie de beneficios y privilegios a los pueblos de aquellos Romeros.

Desde entonces, en Arto, Latrás, Latre, Lasieso y Orna, cuando moría el amo de una casa, bien por enfermedad, bien por accidente, pero nunca por suicidio, aquellos pueblos de Tierra Llana se comprometían a mantener dicha casa hasta que los hijos tuviesen edad para regentarla con su propio trabajo. En caso de tratarse de un matrimonio sin hijos, la viuda cobraría una pensión durante toda su vida, siempre que no contrajese nuevo matrimonio o fuese motivo de escándalo. Cuentan que Casa Rapún de Arto cobró dos veces este subsidio.

Los pueblos de la galliguera recibieron además, de manos de los pueblos de la Sotonera, camisas blancas de lino para llevar debajo del ropón y unos borlones rojos con hilos de oro, para llevarlos colgados bajo la esclavina. Las camisas entregadas fueron seis y otros seis los pares de borlones. Se los distribuyeron de la siguiente forma:

  • Una camisa y un par de Borlones para ARTO.
  • " " " " " " " " CASA SATUÉ DE ARTO.
  • " " " " " " " " LASIESO.
  • " " " " " " " " LATRÁS.
  • " " " " " " " " LATRE.
  • " " " " " " " " ORNA.

Y para que estas disposiciones se cumpliesen, los representantes de Tierra Llana exigieron que una persona se comprometiera, como coordinador de todos estos pueblos, a acompañar a estos Romeros a Puerto el día de Santa Orosia y a vigilar si éstos cumplían con sus obligaciones.

Estos privilegios se firmaron en Yebra de Basa, ante la Cabeza de Santa Orosia, por los representantes de los pueblos de Tierra Llana, el Condado de Esquedas, los Romeros de los cinco pueblos de la Galliguera, el alcalde de Yebra y un cardenal que también acudió al acto.

Para toda petición de subsidios, pagos o aclaraciones en asuntos de dicho documento, había que dirigirse al alcalde de Chimillas.

Según se habla por toda esta Montaña, grande era la unión existente entre la Sotonera y la Galliguera perteneciente a la Cabeza de Santa Orosia. Para la Feria de San Andrés de Huesca, el 22 de noviembre, bajaban muchos montañeses con sus caballerías y ganados para vender. Si los sotoneros precisaban mulas o algún jamelgo iban directos adonde se encontraban los feriantes de estos cinco pueblos. En caso de no precisar nada, simplemente actuaban como intermediarios para sus amigos de la montaña, con el fin de que éstos volviesen a sus casas con la mercancía vendida. Además, aprovechaban la ocasión para entregarles las limosnas que habían recolectado para el Culto de Santa Orosia, con el fin de que los Romeros las echasen en el cepillo del Santuario de Puerto.

Satué de Arto.

Casa Satué de Arto recibió, por sorteo, el cargo de ser la representante de los romeros de la Galliguera. El sorteo se hizo por insaculación. En una bolsa se introdujeron papeletas con los nombres de todas y cada una de las casas de Arto, Lasieso, Latrás, Latre y Orna. Las suertes cayeron en Casa Satué. La ceremonia se celebró en Yebra, a la par que la firma del documento anteriormente aludido.

Satué no es o romero de Arto, nombre con el que se conoce al actual dueño de dicha casa. Satué es la representación de los Romeros de Arto y de toda la Galliguera. Él, además, debía ir siempre de acompañante con el romero de su pueblo que aquel año le tocaba a redolín La voz aragonesa redolin , redolin significa en caslellano "turno". O redolin es el sistema más ampleado en los pueblos y aldeas prepirenaicas para repartirse de un modo equitativo las responsabilidades (cruceros, romeros...). .

El redolín de Arto es el siguiente: Pablo, Rapún, Marco, Tomás, Bonis y Bandrés. Como Satué debía acudir siempre de acompañante, no entraba en los turnos. Ahora bien, el año que le tocaba de crucero, ese día faltaban dos hombres en aquella casa: el uno a Yebra de romero y el otro a Jaca de crucero. Casa Graneré nunca fue romero, sólo iba de crucero.

Continuará...