Al tratar del monasterio de Cercito ya he dicho que por ahora es imposible conocer su trayectoria final como centro independiente hasta su anexión al de la Peña, aunque era admisible que ésta hubiera tenido lugar durante el reinado de Ramiro I, y con toda seguridad ya formaba parte de él en los primeros años de su sucesor.
Un documento de 1072 amplía algo más el conocimiento a partir de su integración. Refiere éste que Banzo, después de haber sido abad de Fanlo, acabó siéndolo del de Cercito. Opina Canellas que del primer lugar lo había sido entre 1035 y 1070 pero que, por disensiones con Sancho Ramírez al no aceptar el cambio de rito que se produjo por esta última fecha, en concreto en 1071, tuvo que dejar esta dignidad. Refugiado en San Juan de la Peña en vida del abad Aquilino, éste le concedió Cercito, y Banzo, agradecido, entregó a San Juan una casa que tenía en Bailo, con su heredad, en el año 1072. Así pues considero que, por lo menos desde los primeros años de la década de los 70, Cercito era de San Juan de la Peña. La última mención de Banzo como abad de Fanlo es de 15 de noviembre de 1069. Otros textos atestiguan también la presencia de Banzo en San Martín de Cercito. Dice uno de ellos que cuando estuvo allí dio un mulo a su sobríno Fortún López concertándose un pacto entre ellos 180.
Para 1083 era un priorato pinatense a cuyo frente estaba Íñigo Jimenones. En esa fecha daba unas tierras a tres "Losetannos" o lusitanos, Juan, García y Giari, que tras salir de tierras musulmanas, se habían asentado en Larrés en los años anteriores, en vida del abad Banzo, convirtiéndose en siervos de San Martín, y ahora, por orden del abad Sancho y con el consentimiento del resto de los monjes que allí vivían, les dio las tierras y viñas que tenían en Borrés, salvo los cinco campos grandes cuyo rendimiento se destinaba para las obras del monasterio, además de otras viñas en Larrés y otras concesiones, como una casa para habitar y ciertos bienes en Aurín. Quedaban obligados a pagar cada año diversas cantidades de cereal y vino, de pan y un carnero engordado. Dos años más tarde Sancho Ramírez efectuó un cambio con Cercito. Entregaba el rey la pardina de Siricata, situada en el valle que regía San Martín, el cual se desprendía de la heredad de doña Amunna, persona que había tenido importantes posesiones en el territorio de esa parte del Gállego181. Y es muy posible que los bienes de los que en 1085 se desprendía Cercito hubieran llegado al monasterio a través de alguna donación.
Un documento de 1106 y otro de 1108 completan el llamado Cartulario de Cercito. De ellos, el primero es una condonación de los censos que García Aznar, Sancho Aznar y su mujer debían hacer a San Martin, teniendo a partir de ese momento la heredad que poseían en Acumuer franca e ingenua, pero pagando cada año cuatro carneros. A su vez San Juan recibía de ellos 160 ovejas con sus corderos y 50 sueldos. El de 1108 trata de un treudo sobre un palacio en favor de Elesonio en Mercantué182, comportamiento similar al de otros prioratos basados principalmente en la obtención de rentas.
En 1131 Alfonso I hacía a San Juan de la Peña ciertas concesiones en la villa de Aurín. Según se desprende del texto, no debían ser infrecuentes los conflictos con los hombres del valle de Tena y del Gállego porque Alfonso I les otorgó también que, en las causas contra San Juan, nadie pudiera prendar ni la villa a los villanos si no era por culpa de los propios villanos de Aurín. Aunque nada dice la documentación de su integración en este priorato opino que así fue: Por lo menos su iglesia, junto con las de Acumuer y San Vicente de Arrés, estaban sujetas a Cercito en 1179 según la bula de Alejandro III, las dos primeras concedidas por el obispo Sancho en 1071. Y unos años más tarde, en 1203, figuran las villas de Acumuer y Orzendué, que formaban parte con seguridad del priorato, más la de Aurin, como empeñadas a Alamazón de Orna, situación que fue temporal 183.
Será a partir del siglo XIII cuando comienza a alternarse la denominación de San Martín de Cercito con la de San Martín de Acumuer, utilizándose al principio indistintamente para, desde la segunda mitad, consolidarse algo más esta última, como si el punto clave se hubiera trasladado a la cercana población de Acumuer, quedando el propio Cercito relegado. Algo similar pasó en otros prioratos, así, por ejemplo, Fuenfría alternó su nombre con el de Salvatierra, y el de San Esteban de Orastre con el de Luesia, lo más seguro porque se hubieran abandonado los antiguos enclaves monásticos, generalmente ubicados en lugares poco propicios, para instalarse en las poblaciones cercanas de mayor entidad. En la división de mensas habida en 1210 fue adjudicado a la mensa conventual, y en 1246 se decretó que a su frente hubiera siempre un prior. Las pechas de la población de Acumuer, sin embargo, fueron asignadas al abad. Muchos de los nombres de las personas que lo ocuparon son conocidos 184.
En algunos momentos de los siglos XIII y XIV la villa de Acumuer proporcionó ciertos quebraderos de cabeza a San Juan de la Peña. En 1298, en unos momentos en que el pinatense tenía fuertes problemas, consta la negativa de varios vecinos de esta población a pagar y contribuir como vasallos que eran en el pago de pechas y prestación de servicios. Creo que el juez Esteban de Alfajarín dictó sentencia favorable al de la Peña pues en esa fecha Jaime II, a instancias del abad y convento, exigía el cumplimiento de la misma. Algo después, en 1304, queda constancia de nuevas dificultades. El abad tuvo que exhibir un documento de amparo real ante el lugarteniente del justicia, denunciando a la vez el ataque efectuado contra esta villa de Acumuer por varios oficiales reales y el robo de 3.000 ovejas y 150 "bestias mayores", con el subsiguiente saqueo y el apresamiento de sus hombres por los que hubo que pagar rescate. Solicitaba el abad Pedro que se les obligara a devolver lo cogido. Y en 1323 se quejaba San Juan ante el rey de que los hombres de Iguacel, Acín y Larrosa, antiguas posesiones pinatenses hasta los primeros años del siglo XIII, y en esa fecha pertenecientes al monasterio de Cambrón, ocupaban el puerto de Siethe del lugar de Acumuer haciendo pastar a sus ganados, por lo que Jaime II dictó una orden para que el jurisperito Pedro Bellet investigara y procediera legalmente 185.
Sobre su funcionamiento desde el punto de vista económico se carece de datos concretos hasta fines del siglo XIV. Por su situación, la configuración del terreno en el que actuó y las noticias que han proporcionado los documentos anteriores con cuestiones de pastos y robos de ovejas en una cantidad considerables, opino que en las rentas del priorato y su explotación tuvo un mayor peso específico la ganadería sobre la agricultura.
Sólo para fines del siglo XIV existen varios treudos sobre el mismo Cercito y otras pertenencias a él adscritas que permiten comprobar que su zona de actuación era prácticamente la misma que en épocas anteriores. El prior de San Martín de Acumuer obtenía rentas por lo menos sobre la iglesia de Santa María y el villar de Arrasul, de las que a continuación hablaré, de palacios y heredades en Orzandué, de la iglesia de Santa María de Lartosa en el valle de Tena, con sus.términos y heredades, de bienes en Baraguás y, por supuesto, sobre Cercito, cuyo atreudamiento del molino, casa e iglesia de San Martín, más la cabaña ganadera consta para los años 1391 y 1406. Sólo una compra está atestiguada y además fuera de la zona tradicional: 1403 el prior de Cercito Lope de Embún adquiría unos casales en Santa Cilia y tres años después cobraba un censo de los mismos 186.
PROPIEDADES DEL PRIORATO DE CERCITO-ACUMUER. 1210-1410
| FECHA | TIPO DE BIEN | LUGAR |
| 1391, III, 26 | casa e iglesia de S. Martin, molino y cabaña | Cercito |
| 1391, VII, 11 | villar e iglesia de Sta. María | Arrasul |
| 1393, IV, 8 | palacio y heredad | Orzandué |
| 1394, VI, 22 | iglesia de Sta. María, casa, términos y heredades | Lartosa (Tena) |
| 1404, XI, 4 | palacio y heredades | Baraguás |
| 1406, XI, 2 | casales | Santa Cilia |
| 1406, XII, 27 | iglesia de S. Martín con bienes, derechos y ganado | Acumuer |
Como puede comprobarse los bienes de este priorato estaban situados en sus proximidades y además de la villa de Acumuer incluía el villar y la iglesia de Arrasul que antes había sido un monasterio dedicado a Santa María, del que existen noticias en dos textos del siglo XII187. Según el primero, de 1105, doña Lupa, hija de Jimeno Sánchez de Sabiñánigo, lo ofreció al de la Peña con todas sus pertenencias y dependencias, en presencia del abad don Sancho y el prior Jimeno, de tal forma que ella se quedaba con él mientras el abad lo quisiera. Unos años después, en 1116, otras personas, Fortún y Urraca, acuerdan entregar sus bienes y el monasterio de Santa María de Arrasul con sus dependencias, en sufragio de sus almas y de sus parientes que en él vivieron y lo construyeron, pero reservándose el usufructo mientras tuvieran vida. ¿Por qué dos donaciones del mismo monasterio?. Considero como hipótesis que a la muerte de doña Lupa pudo no hacerse efectiva la donación que había estipulado, y que Fortún y Urraca lo detentaron hasta que, finalmente, reconocieron la propiedad al de la Peña, lo cual explicaría el comienzo del texto que dice: "Hec est convenencia". Arrasul, en el término de Acumuer, debió ser integrado en el priorato de Cercito-Acumuer donde figuraba a finales del siglo XIV.