Continuación
La subcomarca de Sobrepuerto cabalga entre Serrablo y Sobrarbe, constituyendo uno de los más claros ejemplos de adaptación extrema de la arquitectura al medio pirenaico (en algunos casos, los abancalamientos oscilan entre los 1.000 y los 1.600 m).
Esta zona, totalmente deshabitada desde la década de los años sesenta, combinaba agricultura y ganadería, inclinándose hacia esta actividad en Cortillas y Escartín. De esta diversificación, de los contrastes económicos entre unos pueblos y otros e incluso entre casas de un mismo núcleo, así como de la hostilidad ambiental, surgió una arquitectura extremadamente interesante y variada. El modelo de casa por excelencia es la casa-patio, propio de una economía diversificada y surgido en el s. XVIII (el 46% de las fechas que han llegado hasta la actualidad pertenecen a esa centuria).
En el capítulo de los edificios auxiliares, destacan las bordas de era, de planta más reducida que en el resto de Serrablo, de dos pisos y adaptadas al abancalamiento; en ocasiones, forman auténticos frentes o barrios de bordas (de modo especial en Basarán), buscando en lugares dominantes el azote de los vientos locales para la trilla. La orografía distancia a los campos del núcleo, por lo que proliferan las castas-refugio y las bordas en el sentido estricto de la palabra.
La estructura urbana dominante es la de ejes que convergen sobre una plaza, siendo éstos bastante irregulares y primando en sus edificios la búsqueda de la trayectoria solar.
Se observan algunos elementos arquitectónicos de transición hacia Sobrarbe, como la presencia de chimeneas con huecos de humo en zig-zag, y localismos propios de las zonas alpinas, como la utilización de abrevaderos elaborados a base de troncos vaciados y escalonados.
a) Ainielle
Se sitúa en el límite occidental de la elevada zona denominada Sobrepuerto, en el interfluvio GállegoAra, aunque hidrográficamente en la cuenca de aquél. El barranco de Ainielle nace en el puerto de Erata (2.009 m), labrando una amplia y corta cuenca que converge con la del barranco Oliván, afluente directo del Gállego. La inclinación del terreno motiva espectaculares abancalamientos desde el puerto al barranco
(fot. 25). Su altitud es de 1.355 m.
Ainielle se acomoda a la fuerte pendiente estructurándose en torno a un eje que une dos barrios: el superior, de tres casas, con sus respectivas bordas y eras, y el inferior, de siete, más la escuela, la iglesia y la herrería. En la actualidad, son contados los elementos arquitectónicos que permanecen en pie, por lo que se prevé una aceleración del estado de ruina (fot. 10). A pesar de esta situación, la visita al núcleo encierra un gran interés en cuanto ejemplos de solución arquitectónica frente a un medio muy hostil.
Ainielle poseía en el s. XV 7 fuegos; MADOZ cita en el XIX 12, con 74 almas; su proceso de despoblación culminó en 1961, ya que fue vendido al Patrimonio Forestal del Estado, tras lo que gran parte de sus vecinos emigraron a los recién creados pueblos de colonización.

En el barrio alto, el conjunto más reseñable es casa O Rufo (fot. 17, fig. 10), ejemplo claro de arquitectura humilde (s. XVIII); se trata de una vivienda de expansión horizontal, de dos plantas, con reducidísimos vanos. La segunda planta resulta muy interesante, pues en ella se dan cita en sucesión lineal el hogar, las habitaciones y un atípico horno, cuya bóveda de cascarón fabricada en tosca queda exenta en el extremo oriental del piso, bajo la techumbre (fot. 61). La chimenea, troncocónica, poseía un espantabrujas de toba antropomorfo, con pintura en el rostro. A la izquierda de la casa y adosada a ella, se ubica la era, con una borda que posee placa en su fachada: "Año 1856". En el hastial occidental de la vivienda se ha grabado en el revoque una cruz. En casa Ambrosio (s. XVII), perdura una ventana con arco conopial.
En el barrio bajo se situaban las casas más potentes económica y arquitectónicamente hablando; frente al modelo generalizado de casa-bloque en el barrio alto, aquí pertenecen casi en su totalidad al modelo casa-patio. Casa Juan Antonio (fot. 44) es una de ellas (primera mitad del XVIII), con corral o patio exterior delimitado por la propia vivienda, un cobertizo, un yerbero y una arcada de acceso, de medio punto, con tejadillo. A la vivienda se accede desde dicho patio exterior por medio de una portada adovelada, en cuya clave (idéntica a una de Biescas, de casa Francho Galís, fechada en 1735), decorada por una rosa de cuatro puntas y volutas, se lee: "Ano 1739". En los revoques de algunas fachadas aparecen motivos decorativos, en relieve, con mortero de cal, que imitan estructuras de madera (fig. 58).
Existe frente a la escuela un horno, independiente de la casa, que exteriormente recuerda a una ermita románica (fot. 62). La herrería, reducida y del s. XIX, se halla adosada a la iglesia (ss. XVII-XVIII, campanario del XIX).
Las bordas de era, condicionadas por la pendiente, presentan disimetría en sus fachadas -salvo las situadas en el mismo núcleo, que son de una sola planta y amplias-. Una de ellas, localizada camino del molino, está fechada en 1766 -lo cual es extraño para una borda en Serrablo, pues casi todas se construyeron en el s. XIX-.
Donde mueren los abancalamientos, en el fondo del barranco, se ubica el molino (fot. 87, fig. 119); de planta rectangular, más reducido que una borda, se levantó con piedra granítica traída costosamente desde el monte de Berbusa; la rueda motriz -alapau- se instala bajo bóveda de cañón, formada por cuencos de madera de haya, mientras el eje transmisor es de caxico -roble-. En el dintel de la puerta se aprecia grabada una cruz, la fecha de 1763 y el texto jocoso: "debajo ai un molino" -intención lúdica ya observada en Sobrepuerto (vid. Escartín)-.

En el puerto de Erata, y para dividir los pastos de Ainielle y Espierre, en la divisoria de aguas, existe una pared que recorre la cresta en una longitud de dos kilómetros.
FECHAS. Casas: 1739. Molino: 1763. Herrería: 1878. Bordas: 1766, 1856. Torre de la iglesia: 1834.
b) Basarán
Forma parte de la zona denominada Sobrepuerto y su término reparte aguas entre el Gállego y el Ara; los elevados contrafuertes orientales del puerto de Santa Orosia quedan zanjados bruscamente por el barranco Otal, y en el umbral de la caída se ubica airosamente Basarán -1.362 m- (fot. 117), mientras que próximo, en la ladera opuesta, se sitúa Escartín.
El núcleo se estructura en dirección NW-SE, siguiendo un eje que en su mitad albergaba la iglesia mozárabe trasladada a Formigal; las bordas y eras se sitúan de forma acrobática en la inflexión de la pendiente, buscando el beneficio de los vientos locales y constituyendo un auténtico barrio.
Basarán contaba en el s. XV con 6 fuegos, mientras que MADOZ le asigna en el XIX 18, con 134 almas; la pobreza del medio aceleró su despoblamiento, que culminaría con la venta del pueblo al Patrimonio Forestal del Estado a finales de la década de los años 50.
El estado en que permanece la arquitectura es prácticamente de ruina total; tan sólo se mantienen en pie algunas bordas, que constituyen un auténtico frente NW-SE -11 en total-; de ellas destacan dos, adosadas y simétricas, fechadas en 1856. En el extremo SE del pueblo existe una casa interesante, en proceso de desmoronamiento, que rompe con la humildad del resto; posee porche estrecho con tres arcadas rebajadas, y la cornisa está repleta de canetes.
En el interior del núcleo se conserva una rústica ventana perteneciente a una masadería; está fechada en 1848 y su cabezal contiene una hostia y un cáliz grabados.
FECHAS. Casas: 1848, 1870, 1883. Bordas: 1856, 1861, 1867, 1924.
Continuará
PIES DE FOTO:
Fot. 117: Basarán: vista panorámica. Al fondo, abancalamientos de Escartín (agosto 1984)
Mapa nº 7: Sobrepuerto
Fig. 58: Aleraos con decoración efectuada con mortero de cal.