El rescate de un dintel

Dintel de Casa Oliván de Otal.En la página 47 de la segunda edición del libro Arquitectura popular de Serrablo, de Garcés, Gavín y Satué, se habla de un dintel que hacía tiempo la asociación "Amigos de Serrablo" pretendía rescatar; se trata del de la puerta principal de Casa Oliván de Otal.

La pieza se configura como un arco de circunferencia de 1,70 m. de base por 0,8 de altura y 0,23 de grosor. Su peso es de 375 kg.

Los artesanos la extraerían de una pieza triangular desgajada de la capa sedimentaria y uniforme del flasch que aflora en las barranqueras del monte de Otal.

El dintel posee a lo largo y ancho de toda su superficie un bajorrelieve compuesto por los rostros de: los dos esposos durante cuyo matrimonio se hizo o amplió la casa. Él era Juan Baster, apellido de Otal, que según la documentación encontrada, desapareció en el siglo XIX, pasando a denominarse la casa Casa Oliván. En la actualidad y en una losa del suelo de la Iglesia se puede leer: "Sepultura de Iuan Baster y los suios".

Resulta de interés etnológico el sombrero que porta, de apariencia nobiliaria. Lo mismo sucede con la flor que sale de su boca, de simbología imprecisa.

La figura está flanqueada a la derecha por un escudo con las barras de Aragón.

La imagen de la esposa no presenta ningún rasgo reseñable salvo el de su larga cabellera. Se acompaña de una flor de lis, de una femenina luna y de la letra "L" -supuesta inicial de su nombre-.

Entre dichos rostros, que se miran de frente, aparece una amalgama de símbolos cristianos y paganos alusivos a la fertilidad y a la buena marcha de la casa. Similar simbología se aprecia en objetos vinculados al rito del matrimonio: sillas de novia, compairones o mantas de caballería para las bodas, etc.

Finalmente, el dintel lleva inscrita la fecha 1579 (sólo el 5% de las fechas que aparecen en las viviendas de Sobrepuerto pertenecen a este siglo. Vid. la publicación citada).

En esta centuria gran parte de las casas serrablesas se parecían más a las bordas con hogar y dos plantas que a las actuales viviendas.

Tal vez la casa de Iuan Baster se saliese algo de la norma, no cabiendo la duda de que se iría agrandando y modificando hasta conseguir la presente configuración de casa-patio, propia de la segunda mitad del siglo XVIII y todo el XIX.

Helicoptero transportando el dintel.En la actualidad Otal, como todo Sobrepuerto, está sumido en un estado ruinoso muy avanzado. A 1465 m. de altura, en el techo de Serrablo, esta desfigurada aldea ve con impotencia como día a día su patrimonio es expoliado: ventanas, cadieras, arcas, la pila de la iglesia mozárabe, etc. El expolio no conoce la pasión, y hasta los abnegados Pascual, Presen y Conrado encuentran deshecha todos los años su casa cuando suben en primavera con el rebaño. Tras rehacer lo poco que ha sido respetado, el matrimonio y el hermano de Presen viven cuatro intensos meses de trabajo pastoril y de quietud junto al fuego del atardecer. La inquietud de las nieves y de lo que encontrarán destrozado a la primavera siguiente, marca la marcha de esta entrañable familia hacia la invernada de Biescas. El trío, año tras año, y a pesar de la avanzada edad, no puede prescindir del código genético que les obliga a volver a la aldea donde siempre han vivido. Esta ha sido pues desde la década de los setenta la desfavorable situación que ha envuelto a una pieza arquitectónica codiciada.

Su traslado al Museo de dibujo y arquitectura popular de Larrés ha sido laborioso y sofisticado: En el mes de junio dos albañiles lo sacaron artesanalmente de la fachada para arrastrarlo pacientemente hasta una era. Finalmente, el 28 de agosto un helicóptero civil con base en Panticosa lo elevó con una red por encima del puerto de Otal, superando los 2200 m. para depositario a las 10,30 horas con prodigiosa habilidad sobre la caja de un camión que contenía una capa de arena.

Desde la salida Este del túnel de Cotefablo dicho camión se dirigió al Castillo de Larrés donde el dintel fue descendido por la grúa de éste.

Posteriormente, un grupo de vecinos de Larrés y varios miembros de "Amigos de Serrablo" introdujeron la pieza en el museo.

Esta obra maestra de la arquitectura popular serrablesa podrá ser contemplada por las generaciones venideras gracias a la sensibilidad y altruismo de Don Esteban Oliván Otal y familia, propietarios de la casa que lo albergaba y vecinos en la actualidad de Huesca.

"Amigos de Serrablo" hará público de forma perpetua dicho agradecimiento.