La arquitectura popular en las distintas áreas de Serrablo

Imagen de Garcés Romeo, José

GENERALIDADES Y DESCRIPCIÓN DE SUS NÚCLEOS.

8.2. Sobremonte (mapa nº 5)

Tanto Aso como Yosa y Betés se ubican en un antiguo valle glaciar compartimentado y subsidiario del general del Gállego; los tres núcleos rebasan la isohípsa de los 1.200 m.

Su economía se decantaba hacia el sector ganadero, teniendo además, al igual que en el valle de Tena, gran importancia la cosecha de patatas; en la actualidad, con una población menguada y muy envejecida, los rendimientos se ciñen en general a la subsistencia o a la complementariedad con el sueldo percibido en las fábricas de Sabiñánigo.

Aso y Betés presentan estructura urbana similar, propia del Serrablo más septentrional y alpino: ejes estrechos que convergen sobre una plaza. En Yosa, varía, pues el núcleo se articula en torno a un eje único. La polarización de la economía y la urbanización caracterizada por la abundancia de callejones estrechos llevaron al predominio -como sucede en el valle de Tena- de la casa-bloque sobre la de tipo patio.

En el capítulo de las construcciones auxiliares, desaparece la borda de era, por no ser esta zona cerealista; sin embargo, hacen acto de presencia los yerberos, con gran buhardilla abierta en su techumbre, siguiendo nuevamente el modelo del valle de Tena y el bearnés. En el monte son frecuentes las casetas para guardar utillaje, servir de refugio, etc., y en los puertos existen viejas mallatas pastoriles ya abandonadas.

El interés arquitectónico de los tres pueblos es enorme, debido principalmente a que se trata de núcleos habitados todavía y en los que se ha mantenido prácticamente intacta la construcción popular.

a) Aso.

Aso constituye, junto a Yosa y Betés, la comunidad denominada Sobremonte, ubicada en dos valles confluyentes colgados sobre la margen derecha del Gállego y de origen glaciar. Su altitud es de 1.254 m. Su estructura urbana consiste en un eje ramificado que parte hacia el NW de la plaza abierta, donde se ubica la iglesia (s. XVIII). El estado de conservación de la arquitectura popular es óptimo.

En el s. XV, Aso contaba con 17 fuegos, cifra que se mantuvo en el censo del XIX de MADOZ, en el que el número de almas ascendía a 105 -número con toda seguridad superior al del XV gracias a la expansión económica-. La tónica general de abandono rural se ha visto atenuada gracias a que algún hogar compagina el trabajo fabril con el del campo; así, en 1981, contaba con 38 habitantes.

[Escanear imagen: mapa nº 5 Sobremonte]

En la plaza, enmarcada lateralmente por la iglesia y dos casas -Pelaire y Cabalero- (fig. 124), cabe destacar la importancia arquitectónica de esta última, de estructura humilde pero de gran belleza plástica. Cercano a la plaza, un edificio rompe la unidad de la arquitectura popular del núcleo: se trata de la mansión de los Oliván, construida a comienzos del presente siglo bajo clara influencia francesa como sustitución de la vieja casa incendiada en su fachada perdura el escudo infanzón, testigo de la niñez del que fue ministro de Marina en 1847, Alejandro Oliván (terciado en banda, su cuerpo alberga a dos árboles).

A 200 m del núcleo, con dirección NW, se ubica el cementerio, cuyo tapial dibuja una planta de cruz latina.

El eje principal del núcleo se halla empedrado y deja transcurrir por el medio un conducto de caudal muy reducido para riego de huertos (fot. 91). En las ventanas de los edificios abundan arcos conopiales rematados en su vértice por una cruz. En casa Barón, el cabezal de una ventana presenta una decoración mágica interesante: urna cruz, una estela discoidal con una rosa de seis puntas y una persona esquematizada (fig. 15).

En el extremo W de la plaza, lajas incrustadas en paredes bien construidas sirven para bajar a los huertos.

b) Betés.

Se ubica en un reducido valle glaciar, separado por la sierra Limes de otro contiguo donde se sitúan Yosa y Aso; ambos valles forman la zona denominada Sobremonte y permanecen colgados sobre la orilla derecha del río Gállego. Su altitud es de 1.298 m. Betés se articula sobre una leve pendiente en torno a dos ejes convergentes; la iglesia se sitúa en la margen derecha del núcleo. Betés contaba en el s. XV con 6 fuegos; en el XIX poseía 7, con 43 moradores, habiéndose reducido en el censo de 1981 a 22.

El estado arquitectónico de conservación es óptimo. Varios elementos interesantes se reseñan a continuación. Por un lado, destaca casa Palacín, en el cobalto del pueblo, construcción humilde de dos plantas y expansión longitudinal, con horno y masadería en prolongación del edificio matriz. El lavadero, en el centro del pueblo, es de tejado a dos aguas y con hogar de campana para hervir agua. Los yerberos poseen grandes buhardillas en sus tejados para introducir el heno, labor que se ejecuta subiendo las cargas por una escalera de mano (fot. 77). En casa Bescós, se conserva una losa circular conmemorativa de su edificación: un sol con faz de persona y la lectura "Año 1724. Caxal".

FECHAS. Casas: 1724, 1927. Lavadero: 1915. Yerbero: 1885. Caseta: 1908.

c) Yosa.

Situado en el umbral de un viejo valle glaciar colgado, sobre la margen derecha del Gállego, forma junto a Aso y Betés la comunidad denominada Sobremonte, siendo el núcleo más bajo de los tres. El pueblo se estructura alrededor de un eje único y amplio que parte de la iglesia. La arquitectura no ha perdido ni un ápice de su antiguo sabor; en Sobremonte, no se produce el fenómeno de rehabilitación como segunda residencia por emigrados, puesto que la inmensa mayoría de los hogares permanecen todavía abiertos, aunque muy envejecidos.

En el siglo XV, Yosa contaba con 7 fuegos; en el XIX, con 74 almas, y en el censo de 1981, tenía 34 habitantes.

Como aspectos reseñables de su arquitectura cabe citar su fuente, situada 300 m al oeste del núcleo, ubicada bajo una pequeña caseta de bóveda de cañón con baciones de madera adosados (fig. 115). En la fachada de un edificio del eje principal se aprecia un tosco crucifijo de alabastro; en el interior de la misma casa -casa O Royo- y en su corral, el cabecero de una ventana permanece cargado de simbología: cuatro aves y tres cruces de malta (fig. 44). Destacan también dos puertas de arco de medio punto y algunas chimeneas cilíndricas de notable alzado.

Los desvanes se iluminan por pequeñas lucernas consistentes en losas levantadas de la pendiente del tejado o, más refinadamente, con buhardillas pequeñas de influencia francesa. Estas últimas, aunque ampliadas en tamaño, también aparecen en los yerberos para introducir heno -el elemento que también nos pone en contacto con el valle de Tena-.

FECHAS. Casas: 1720, 1739.

Continuará

PIES DE FOTOS:

Fig. 44: Casa O Royo (Yosa de Sobremonte)

Mapa nº 5: Sobremonte

Fig. 115: Fuente de Casbas

Fig. 124: Aso (casa Cabalero)

Fot. 77: Betés de Sobremonte: yerbero con guardilla para introducir el heno (12 de octubre de 1980)