
El 18 de Octubre de 1035 fallece el rey navarro Sancho Garcés III "el Mayor", dejando repartidos, entre sus cuatro hijos, sus extensos dominios. El reino navarro lo recibe García, mientras el condado, castellano, elevado a la categoría de reino, lo recibe Fernando, y las tierras de Sobrarbe-Ribagorza son para el menor de los hijos: Gonzalo.
Y así las tierras del viejo Aragón y del Serrablo, Sancho el Mayor, las concibe como una entidad territoria1 y, lejos de repartirlas, las eleva a la categoría de reino de Aragón, y las pone bajo el cetro de su hijo Ramiro.
Comienza, pues, Ramiro la andadura de la dinastía ramirense, y consciente de su trascendencia contrae matrimonio, en la primavera de 1036, con la hija de los condes de Bigorra, Ermisenda, venida desde el otro lado de los Pirineos. En la carta de arras, Ramiro I, concede a su esposa, entre otras propiedades, unas sitas en Senegüé. Y con Senegüé, Javierrelatre, Ara y Sabiñánigo y formará hacia el año 1040 una extremadura militar con el fin de defender importantísimo paso del Gállego. A este distrito se unirán las fortalezas de Nocito y Secorúm.
Pero Ramiro I pronto participa en las terribles luchas familiares de la dinastía pamplonesa, y así el año 1043 es derrotado, en la batalla de Tafalla, por su hermano García Sánchez III. Y tras la derrota sigue un período de paz, en el que Ramiro intenta potenciar los recursos ofensivos y defensivos de su reino montañés, preocupándose por el importante problema de la falta de comunicaciones entre los diversos puntos de su reino.
Y así el 11 de Diciembre de 1046, el primer rey aragonés se encontraba en el Valle de San Urbez asistiendo a un gran acontecimiento de aquella época: la boda de los condes de Nocito Lope Sánchez y doña Jimena de Binacua. Y dada la importancia del acto asisten, entre otras grandes personalidades del reino, el abad Banzo, de la sede Falense, que aprovecha la ocasión, y la presencia real, para entablar querella contra los habitantes de Abellada, que tienen que jurar debido al pago de los diezmos, en presencia de la corte u de los vecinos de Portiella y Bentué.
Y tras éstas Navidades pasadas en Norito, siguen ocho años, en los que la diplomática real, y privada ref1eja los actos cotidianos del reino; hasta que el 1 de Septiembre de 1054, en Atapuerca, Fernardo de Castilla mate a su hermano García Sánchez III de Navarra. Y ante este hecho. Ramiro I, concentra a todos sus "seniores" y ejércitos en Uncastillo dispuesto a defender a su sobrino. Y entre los señores que acompañan al rey se encuentra Jimeno Sánchez de Sabiñánigo.
Pero aún ocurriría, en la década de los años cincuenta, del siglo concretamente el 1058, otro hecho militar importantes; el asalto y fracasada reconquista del castillo de Puiboles, en poder de los musulmanes oscenses. Ea represalia es muerto, entre otros muchos, el padre de Abd-Allah, más tarde bautizado con el nombre de Sancho.
Y ya para terminar la breve semblanza del rey Don Ramiro, nos situaremos ante los muros de Graus, en que el ocho de marzo de 1064, es muerto, por el traidor Sadada, en presencia de los ejércitos musulmanes y castellanos.
Y estas breves notas del dilatado actuar de Ramiro I nos van a servir de punto de referencia a ese pulso cotidiano de la vida serrablesa que no refieren más o menos directamente los diplomas de la época. Lo primero que nos llama la atención, es la tremenda preponderancia del monasterio de San Andrés de Fanlo que recibe, el 19 de Marzo de 1058, el cenobio de San Cucufate de Lecina, por concesión del rey otorgada en el monasterio de San Juan de Matidero. Señalaré que a comienzo de la undécima centuria, la sede farense había absorbido otro gran centro monástico -el de San Cosme y San Damián- en el valle del río Aurín; y del que en timepo de Ramiro I, un diploma, nos da una pequeña referencia al hablar de un huerto que estaba "sub vía de Sancti Cosme y Damián". La data es del año 1036, en el que sabemos que un cahíz de cereal valía dos sueldos. Otro monasterio conocido es de San Salvador de Sorripas y el de Cercito cedido por Ramiro I al abad Blasco, para reponerlo de monjes de la regla de San Benito. Y también vemos citado al de Santa María de Besarán, sobre el que la suegra de Urraca, Doña Basquita, tenía loables intenciones que no pudo realizar.
Y de la misma forma que aparece una enorme lista de monasterios tenemos abundantes datas de los personajes de aquella época. Destaca Blasco Dat, señor de Sabiñánigo e Ipiés, y sus dos hijos Fortún y Lope Blasquez. En Grasa se asienta la familia de García López padre de Sancho Garcés y abuelo de Galindo Sánchez y Lope Sánchez que fueron padres de Lope Galindones y García López, señor que será de Loarre.
A Sancha de Biescas, viuda de García Sanchones la situamos igualmente en Grasa, siendo habitantes de Arasilla Galindo Iñigones y su esposa Urraca. De Orna son García Aznarez y Toda. Aún señalaré a Fortún Garcés, padre de García Fortuñones de Bailín que cedió un molino a la abadía de Fanlo.
Y de esta economía agrícola-ganadera, tenemos, referencia el gran número de viñedos y de lagares como los de Vilás y Abeni1la. En l061 sabemos que la hija de Enneco López de Bergua, Doña Amuña, madre del conde Sancho Ramírez, hijo natural de Ramiro, hace donación de una viña en Senegüé el rey Don Ramiro, Igualmente otra donación, esta ve el abad Banzo, nos da constancia de la existencia de un horreo, o granero, sus tierras, viñas, árboles y tres libros litúrgicos, en una "cella" o celda creada por Fray Sancho de Sasal que la había establecido en el valle de Abena, junto a una fuente.
Y concluiré señalando que el 16 de marzo de 1054, conceden a Fanlo una heredad sita en Allué, con su casal y montes, Don Jimeno Cardiel de Belarra y su esposa Blasquita, vecinos de Allué y hermanos -creo yo- de Iñigo Cardiel de Estaún, que tenía posesiones en Ordovés. Aparece en esta ocasión el obispo de Aragón, como el obispo Don García en Serrablo, que responde a las diferentes denominaciones que recibía el obispo aragonés en sus dominios espirituales, y que es un testimonio más en pro de la antigüedad geo-histórica serrablesa.
Por lo que respecta a la arqueología de esta época, no diré nada por estar próximo a salir el trascendental libro de Don Antonio Durán Gudiol. Y con la esperanza de continuar esta serie con la época de Sancho Ramírez, sabio y loable rey de Aragón y Navarra, terminaré pensando que Ramiro I, en cuya corte destacaron Sancho Garcés de Villacampa como mayordomo y administrador real, y Pepino de Biescas como escanzano, pasó más de una Navidad en sus palacios reales serrableses -Nocito, Larrés, Matidero y Bailín- y que en las severas iglesias de nuestra comarca, mientras afuera caía la blanca nieve de siglos, asistió a los solemnes oficios que, ayudado por los abades de Fanlo y San Urbez -Banzo y Jimeno-, celebró el obispo de Aragón .
BIBLIOGRAFIA:
IBARRA: "Documentos de Ramiro I". Zaragoza 1904. CANELLAS: Col. Dipl. de Fanlo". Zaragoza 1967. DURAN: "El Castillo de Loarre. Huesca 1971. BUESA: "Sancho Ramírez, rey de Aragón". Zaragoza 1972. Inédito.