Al pórtico de este nuevo número de la revista podemos afirmar ya que el Serrablo tiene su Museo: el Museo Ángel Orensanz y Artes de Serrablo. Un museo: con una clara vocación cultural que viene a ser exponente de todo un rico pasado, a punto de olvidar, que constituye nuestras raíces.
Un museo del pasado y del presente, al hilvanarse objeto del ayer y esas esculturas de la vanguardia plástica actual. Todo rememora una realidad orgánica, la base de la madera y el barro que hicieron posible todas las piezas que componen la rica y valiosa colección del Museo.
El viejo sueño de "Amigos de Serrablo" ya es realidad, una realidad total y perfectamente concluida. De esta manera el pasado popular podrá ser visto por el profano y estudiado por el científico, estudios a los cuales la dirección del Museo está totalmente abierta y apoyará en la medida de sus posibilidades.
Allí esta la obra, ordenada en el escenario inmejorable de un viejo casal altoaragonés de 1810 a 1831. Y desde estas páginas, adelantándonos a la noticia, os invitamos a visitar el Museo de todos los serrableses y amigos que sienten ese profundo respeto por el pasado de los pueblos.