Editorial

Querido amigo

Tienes en tu mano el número 25 de nuestro boletín, de ese pequeño acontecer familiar que se ha convertido en europeo. Al alcanzar el número de las bodas de plata sus páginas ya se leen en muchos países del viejo continente y son punto de partida para los universitarios del Nuevo Mundo Americano.

Trimestre a trimestre con tu ayuda, día a día por nuestra obligación, han ido apareciendo más de cien trabajos que quieren ser la mano amiga para ti historiador, erudito o aficionado, en la esperanza de que nos puedas enseñar cosas de ayer o del hoy del ser serrablés. Sus páginas están abiertas a todos porque son de todos los que formamos la gran familia que ama y trabaja en el devenir de su cultura.

Detrás de sus páginas late una gran vocaci6n cultural hecha voluntad de trabajar. Es la gran familia de los "Amigos del Serrablo" que nació entre sirenas, y campos. Ya han pasado 7 años de aquel histórico momento y han cambiado mucho las cosas.

Y de esas nuevas situaciones nos vemos obligados a hablaros, a riesgo de quitaros unos minutos. En realidad, aunque en el camino amistoso de esta carta, se impone hacer recapitulación de siete años. Siete años de lucha entre triunfos y decepciones que han merecido la pena.

Como era de justicia, nacimos gritando de dolor por un conjunto de monumentos que se hundía ante la indiferencia de tantos. El dinero que se necesitaba era mucho y entre todos lo hemos sacado, llegando a la fórmula del crédito personal a cargo de algunos miembros de la Junta. Ordovés fué el principio y luego siguieron Lasieso, San Bartolomé, Busa, Orna, Oliván y Susín. Hoy ninguna de nuestras joyas arquitectónicas corren peligro y las restauraciones a los ojos de todos han sido realizadas con el máximo rigor arqueológico y fidelidad a la obra.

Pero las iglesias han arropado una auténtica civilización popular que se perdía van cada anciano que nos abandonaba. La tarea era urgente e importante pero había que afrontarla.

Cada camino, sendero o pista, ha sido andado por todos nosotros y cantidad de notas iban creando un fichero de antropología cu1tural; único y vital para el Serrablo. La gastronomía, la música, la poesía y la literatura popular, los dances y las costumbres eran salvadas para los que nos sucederán. Se redacta un dosier de romerías y creencias nacido de la voz de nuestros mayores.

En una peculiar civilización nos hacía falta un amplio escaparate: un Museo propio de Serrablo. Ya he dicho otras veces que Sabiñánigo había sido pionero en muchas cosas. Y hemos cumplido con la tradición pionera, ya que por primera vez en un museo del mundo se van a combinar y conjuntar, en armonía, las piezas del viejo arte popular con la obra escultórica del escultor montañés Angel Orensanz, una escultura claramente actual, vanguardista, y valorada justamente como una de las más importantes del arte mundial actual. Y, como marco de ensueño una casona de 1831, típica de pies a cabeza, que conforma un Museo serrablés único en el solar europeo.

Este Museo es el regalo sincero de nuestra asociación a Sabiñánigo, a la sede de nuestro sueño que hoy es realidad. Pero que nadie piense en individualismos ni intención de "tirar para casa", puesto que se ha dedicado más dinero a restaurar las iglesias del municipio de Biescas que las nuestras porque así lo exigía la situación de los monumentos.

Un alto organismo como la UNESCO se ha conmovido de asombro ante la labor. Son cosas de nuestra tierra y de las manos de jóvenes serrableses que han vestido la historia con su esfuerzo. El trabajo de nuestra asociación ha merecido premio de Honor en el concurso nacional del Año Europeo del Patrimonio Artístico. A varios miembros de la asociaci6n se nos ha distinguido con el nombramiento de Caballeros capitulares electos Mozárabes de Toledo. En realidad sólo somos representantes ya que la distinción ha sido a todos los que formamos la familia serrablesa.

La tarea de divulgación de nuestra personalidad histórico-artística se ha centrado en el boletín trimestral que ha recogido ilustres firmas de todos los lugares y categorías que se nos han enviado. Junto al boletín se han publicado, con ayuda de varios organismos, dos interesantes trabajos sobre "El arte altoaragonés de los siglos X y XI" y sobre "Las iglesias del Serrablo". Cada Navidad se ponían a disposición de nuestros amigos una serie de felicitaciones con temas de arte serrablés y se fomentó la edifición de una colección de cajas de fósforos con la vista de nuestros monumentos.

En estos siete años, bajo la presidencia de Carlos Laguarta o de Julio Gavín ahora, se ha luchado para que este núcleo mozárabe se conociera. El éxito es grande y plumas como la de Alberto del Castillo dedicaron series de reportajes a nuestra temática, el NO-DO filmó un documental que se ha exhibido en toda España y el Albergue Universitario de El Pueyo, nos regaló un documental, realizado por Alfonso Mora, que ha obtenido grandes premios en Zaragoza y Sevilla. En este albergue se ha dedicado dos días de sus cursos de verano a conocer y visitar el Serrablo.

Estamos a punto de organizar una semana de estudios sobre el Serrablo y pronto verá la luz un "Catálogo monumental del Serrablo" editado por el Ministerio de Educación.

Siete años de trabajo colectivo, sin individualidades con afán protagonista, de todos para todos. Realmente el patrimonio salvado es patrimonio común y por eso nos interesa a todos. Siete años en los que no podía faltar la crítica negativa que no admitimos y menos de aquellos que no han sabido colaborar o salvar en la tarea de conservar nuestra cultura. Nos agrada la crítica constructiva y esperamos sugerencias y ayuda. El llamamiento va dirigido a nuestros jóvenes estudiantes en especial, que no deben olvidar la función social que están obligados a cumplir.

Y nada más, un fuerte abrazo en la esperanza de que sigas en esta familia de amigos de la cultura y antes de acabar vamos a darle testimonio de nuestro afecto y gratitud a don Antonio Durán, el cura que alguien con poca cultura dijo que se inventó el Serrablo. Tu y yo sabemos que la historia no se inventa, se rescata y se conserva para los que vengan detrás de nosotros pidiendo responsabilidades por lo que no se quiso hacer.

LA JUNTA DIRECTIVA