Sabiñánigo-El Puente

Sabiñánigo-pueblo y El Puente de Sabiñánigo se comunicaban de antiguo por el camino que baja desde el primero hasta cruzar el barranco Fondanito a la altura del Mesón del Puente y desde allí a lo largo de la Cañada Real del Valle de Tena, a unos doscientos metros al Sur, se hallaba el puente que cruzaba el río Gállego hasta el mismo pueblo de El Puente de Sabiñánigo, (de ahí el origen de su nombre) con una distancia entre ambos pueblos cercana a los dos kilómetros. Estos núcleos se hallaban unidos administrativamente, al igual que los de Senegüé y Sorripas, como lo atestiguan documentos de siglos pasadosJosé Garcés Romeo. La sociedad tradicional serrablesa a través de sus archivos parroquiales (finales del siglo xvimediados del siglo XIX). . La Cañada Real del Valle de Tena era el eje vertebrador del territorio en el sentido Norte-Sur, posiblemente único camino coincidente en esta zona con la vía secundaria romana que venía desde Huesca, cruzando Monrepós, hasta la frontera francesa y que nos dejó su huella cercana en los restos romanos de la Corona de San Salvador.

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A lo largo de esta Cañada Real parten diferentes ramales que conducen a otras zonas. Todos ellos reciben el nombre genérico de vías pecuarias y son caminos de dominio público que se denominan oficialmente: cañada, vereda, cordel y colada, en función del ancho de los mismosMáximas anchuras: Cañada, 75 m; Cordel, 37,50 m; Vereda, 20 m y Colada, a fijar menos de 20 m. constituyendo lo que en el Código Civil se denomina servidumbres de paso, al igual que los llamados abrevaderos, descansaderos, majadas o mallatas. La costumbre ha llamado siempre a estos caminos cabañeras (paso de cabañas), incluso a la Cañada Real, de tal modo que en Sabiñánigo y alrededores esta es conocida también por "la cabañera".

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Pues bien, uno de los desvíos de la Cañada Real hacia el Este era la "Colada de Latas" que originalmente partía del puente que nos ocupa, siguiendo desde el núcleo de El Puente hacia el barrio del Puente Sardas, por lo que hoy es zona escolar y deportiva, avenida del Ejército, avenida de Yebra (de aquí sale el Cordel de Yebra), calle Velázquez, barranco de Sardas, Corona de San Salvador, camino de Latas y, una vez pasado el antiguo vertedero de Sardas, se desvía a la izquierda, siguiendo cercana a los acantilados del río Gállego (zona de Explosivos), hacia el actual campo de golf, para dirigirse por las huertas de Latas hacia Lárrede, Oliván y Cortillas. El desarrollo urbanístico de Sabiñánigo, la variante N-330 y el flamante campo de golf de Latas han modificado en buena parte el trazado original de esta vía pecuaria pero sigue su vigencia o así al menos consta oficialmente, aunque sin uso ganadero debido a la decadencia de la trashumancia y la utilización de modernos medios de transporte que evitan los penosos trayectos a pie con el ganado.

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Era este puente, por tanto, el nexo físico de unión entre los dos pueblos y, a su vez, único paso obligado de las cabañas hacia las tierras de Yebra, Sardas, Latas, Lárrede y Sobrepuerto. Los dos puentes más cercanos que comunicaban ambas orillas del GállegoLa pasarela de peaje que unía Sardas con el Barrio de la Estación sustituida por el puente de hormigón de 1932 (hoy peatonal) y el actual de los 70. eran el de Fanlo, al Sur (con su mesón, hoy en ruinas) y el de las Pilas, entre Senegüé y Lárrede. Recojo la histórica foto del puente que se incluía en un artículo publicado en este Boletín Adolfo Castán Sarasa. Los puentes del Gállego, Serrablo n.º 114-Diciembre 1999. en el que se describe parte de su historia.

Documentos de los archivos de la parroquia de San Hipólito, de Sabiñánigo-pueblo, que hoy se encuentran en el archivo diocesano de Jaca Consultados gracias a la amabilidad de su archivero D. Felipe García Dueñas., atestiguan las catástrofes producidas en el puente en el año 1834 y en 1866 que, con 32 años de diferencia, sucedieron casualmente el mismo día: 28 de Julio. Son textos muy interesantes (curiosamente ajenos a lo estrictamente religioso de estos archivos), de recomendada lectura por los datos que aportan y su peculiar modo de expresión; fueron publicados en este Boletín Mariano Pérez. Siglo XIX: Crónicas de Sabiñánigo y El Puente. Boletín nº 62 de Diciembre de 1986. al que me remito para su consulta, por lo que solo incluyo copia de los encabezamientos de los mismos.

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Ignoro si fueron estas las únicas riadas con derrumbes del puente, hasta la última de los años 50 en que ya no se volvió a reconstruir y, por tanto, quedó cortado el acceso. En la actualidad solamente quedan del puente los estribos laterales (el derecho parcial) y los dos solitarios y robustos pilares centrales en los que destaca la clásica disposición aproada, aguas arriba, de sus tajamares a todo lo alto de los pilares, con deteriorada basa más ancha y achaflanada en parte por los laterales, advirtiéndose otros tajamares aguas abajo a menor altura. Por la aparente alineación, no parece que se hayan movido de su original sitio, es decir, las avenidas solamente se llevaron las estructuras de madera y la pasarela, permaneciendo estables los pilares y estribos, aunque bastante descarnados. No existiendo ya los peligros de las avenidas de antaño, en especial por la regulación del río, es una vieja reivindicación de los vecinos y agricultores de la zona reconstruir el puente realizando una pasarela peatonal que permita el paso a pie y en bicicleta, aprovechando los apoyos originales una vez consolidados, dado el carácter medieval de estos y su obligada protección. Es una demanda no solamente sentimental e histórica sino que, además de la recuperación de un símbolo para la zona, permitiría acceder directamente a fincas y monte de propietarios de El Puente que se hallan en la margen derecha del río y que en la actualidad solo lo pueden hacer dando unos considerables rodeos. De igual modo esta conexión volvería a unir las tradicionales vías pecuarias citadas, facilitaría más el contacto y conocimiento directo de nuestro entorno, acercando espacios naturales muy apreciados por todos, creando nuevos itinerarios para la práctica del senderismo, además de un control más efectivo del monte limítrofe de espeso pinar, donde ya se han producido varios incendios en los últimos años, justamente en sus proximidades.

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Cuando estaba redactando este artículo, precisamente en el pasado mes de Abril, la Dirección General del Patrimonio Cultural (DGA) Departamento de Educación, Cultura y Deporte. Resolución de 24 de marzo de 2011. BOA n.º 75 de 14 de abril de 2011. sacó a información pública la incoación del expediente para la "delimitación del Conjunto Histórico de El Puente de Sabiñánigo y su entorno de protección", en la que se incluye el puente. Esta delimitación establece que el Ayuntamiento deberá redactar un Plan Especial de Protección en el que se recojan todas las prescripciones y medidas de tutela que se incluyen en la Resolución y que deberá seguir el trámite correspondiente de publicidad e informes de los organismos pertinentes antes de su aprobación definitiva lo cual, como es normal, llevará su tiempo. La declaración inicial de Conjunto Histórico Real Decreto 3942/1982 de 15 de diciembre, del Ministerio de Cultura. BOE del 26 de enero de 1983. ya se aprobó en 1982 y entonces el puente no se incluía en la delimitación.   -  Después de casi 30 años se retoma el tema para proteger este núcleo en el que, si descontamos el Museo de Artes Populares de Serrablo, la Iglesia y la antigua Escuela (hoy centro social), los tres ya rehabilitados, el resto son modernas construcciones y las antiguas que quedan ya han perdido su tradicional arquitectura por las reformas llevadas a cabo (salvo casa Rapún y un pajar), por lo que se me antoja que este repentino ardor proteccionista y tutelar llega algo tarde, al menos para el conjunto constructivo. No obstante, en relación a nuestro puente, puede ser una buena noticia pues al quedar este en el ámbito de la protección y estar implicados más organismos oficiales (hasta ahora la competencia solo era del INAGA, por la vía pecuaria y la CHE, por el río), es de suponer que las probabilidades de acometer algún día su reconstrucción sean mayores.

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