Conflicto municipal en 1920

A principios de 1920 el Ayuntamiento de Sabiñánigo tuvo que tomar cartas en un delicado asunto referido a la venta de terrenos que unos propietarios, vecinos de Sabiñánigo, habían realizado y que el Ayuntamiento consideraba que parte de dichos terrenos eran del municipio, es decir, públicos. Eran años en los que ya parecía vislumbrarse lo que ahora llamamos "especulación urbanística", como consecuencia, sin duda, de la llegada de las fábricas y el consiguiente desarrollo urbano de Sabiñánigo, por entonces llamado "Estación de Sabiñánigo" y considerado todavía como barrio anejo a Sabiñánigo-Pueblo.

Vista parcial de la estación de Sabiñánigo (1919). - Archivo fotográfico de Amigos de SerrabloPues bien, al parecer algunos vecinos se quisieron pasar de listos incrementando sus propiedades hacia zonas incultas de barranqueras o terreros, tan abundantes en la accidentada topografía de Sabiñánigo, o quizás (pícaros ellos) tenían el brazo demasiado largo, haciendo bueno lo que en alguna ocasión oí comentar al respecto a D. Antonio Chóliz: "por lo visto, en este pueblo las propiedades llegan hasta donde se alcanza con la piedra". Gesto costumbrista que aún se practica en el medio rural para señalar a distancia un accidente del terreno o indicar un marguinazo, güega o lindero; nada que ver con el empleo del brazo para otros fines más nobles y lúdicos como el juego de las billas o el lanzamiento de barra aragonesa.

Este es un acuerdo municipal que, a estas alturas del 2010, no pasaría de la mera anécdota o curiosidad si no fuera por la importancia del hecho en sí, dado que el asunto revestía preocupantes visos delictivos.

En efecto, se había constatado un posible delito contra el patrimonio (aunque no se exprese así en el acuerdo, pero se deduce del mismo), debido a la actuación de unos vecinos que habían alterado los límites de su propiedad, aumentando la superficie de la misma a costa de terrenos públicos, con evidente ánimo de enriquecerse dado que vendieron dichos terrenos, lo que en el código penal se tipifica como "usurpación". Ello dio lugar a una firme determinación del Consistorio de una población que rondaba por entonces los 700 habitantes y, por tanto, todos conocidos. Tal vez por este motivo las personas integrantes del Ayuntamiento se sintieron más dolidas, por el agravio que tal hecho significaba para la Institución a la que representaban (o sea, el pueblo) y por ellos mismos como conciudadanos, por lo que se emplearon con mayor contundencia en los términos del acuerdo, utilizando gruesas palabras como: acres censuras, ambición, abuso, vergonzoso, usurpación,...

Acuerdo municipal, 1920Al final, por puras razones formalistas de procedimiento y también de buen gobierno, se invita amistosamente a los vecinos afectados a reintegrar lo usurpado pero con advertencia de denuncia a los tribunales en caso de incumplimiento del mandato municipal. A continuación se transcribe el certificado literal del acuerdo en el que se han omitido, por razones obvias, los nombres de los vecinos afectados y las referencias a las fincas.

"En Sabiñánigo a veintinueve de Mayo de mil novecientos veinte, bajo la presidencia del señor Alcalde Don Francisco Campo se reunieron los señores Concejales que al margen se relacionan en sesión ordinaria que dio principio con la lectura del acta de la sesión anterior que fue aprobada. Seguidamente expresó la presidencia que se considera en el deber de someter a la consideración de la corporación un hecho que es del dominio público y a la vez objeto de acres censuras para la administración municipal por razón de que sus tolerancias han dado lugar a que la ambición de algunos vecinos haya llegado al extremo de apoderarse de terrenos comunes que después han vendido a otros, atribuyéndose un derecho que no tienen, y lo que es más, pretender todavía continuar el abuso. Estos vecinos son:....................(se detallan los nombres y las fincas afectadas).

Se discutió ampliamente el asunto que la corporación considera vergonzoso y se acordó por unanimidad que la Alcaldía invite en la forma que mejor parezca amistosamente a los dos vecinos citados a abandonar sin tardar los terrenos usurpados reintegrando al municipio en todos sus derechos y en caso de que no cumplan este mandato que sin más formalidades previas se denuncie el hecho al Juzgado de Instrucción del partido para los efectos a que haya lugar.

Y no habiendo......".
Alcalde:
Francisco Campo.
Concejales:
José Bielsa, Leonardo Coli, Víctor Abadías, Manuel Periel y Alfredo Laguarta.
Secretario interino: Mariano Piracés.




Y ¿cómo acabó el conflicto?.

En los archivos municipales solo se encuentran los libros de actas a partir de 1921 siendo éste un documento suelto que no tiene continuidad documental. Así es que, salvo que la resolución del caso se haya conocido por transmisión oral, las personas que intervinieron en el conflicto ya pasaron a mejor vida, o sea que nos quedamos sin saber cómo acabó el asunto, al menos oficialmente. Casi mejor.