
Sin duda, ésta es la triste noticia que ha llegado a nuestro museo recientemente. Tal como comenta José Garcés en su afectuoso escrito, el pasado domingo 30 de abril falleció a los 91 años de edad Regino Berdún, el que fue primer guía de nuestro museo. Para mí Regino, mi tío Regino (era hermano de mi abuela María) siempre fue una persona querida y a la que le debo buena parte de mi afición por la etnología. Por eso querría que estas líneas de recuerdo no fuesen tristes, sino muy al contrario, de entrañable homenaje de lo mucho que Regino quiso al museo y al Serrablo en general. Nacido en Casa Buesa de Belarra en 1917, gran parte de su vida la dedicó a sacar adelante la economía de su casa hasta que a comienzos de los setenta, cuando ya toda la Guarguera iba quedando despoblada, se trasladó a Sabiñánigo para trabajar en el Servicio Nacional del Trigo. En 1979, cuando se abre el museo, pasa a ser guía de éste, haciéndose imprescindible. En palabras suyas esos fueron los mejores años de su vida. Regino bajaba feliz al museo, no medía las horas que estaba en él, y cualquier desvelo le parecía poco para que su prestigio aumentase. Por ejemplo era capaz de volver a abrir si, al cumplir la jornada, llegaba algún visitante despistado. Yo le he visto reinvertir el dinero que recibía de propinas en comprar alguna pieza que a su juicio era necesaria para completar una sala. El que le haya conocido en esa época sabe que lo que digo es cierto, no hay nada de exageración.
De su buen hacer durante esos años se hicieron eco el Heraldo de Aragón, la Universidad de Zaragoza (que editó un documental etnológico con sus habilidades para manejar y procesar el cáñamo y el lino), y también “su museo”, que publicó el nº 16 de la colección A Lazena de Yaya titulado “Memorias de la Guarguera Viva” del cual él es el autor. En este libro Regino repasa su vida, marcada como la de tantos otros mozos de su generación por la falta de escuela y por la Guerra “incivil” –así la llamaba él-, y muestra sus dos grandes aficiones: la talla de boj y la escritura de “poesías”.
Aunque comenzó con 62 años a tallar el boj, realizó multitud de piezas (más de 200), y además de las consabidas cucharas y tenedores en todos los formatos imaginables, fustió salineras, joyeros, imágenes de Santos en tabla, botones, dedales, morteros, mecheros de cuerda, llaveros, posavasos y cajas de cerillas, a las que les ponía ingeniosos cierres de seguridad usando un perdigón de plomo que al menos yo nunca conseguí abrir.
La afición por la escritura, por la cultura en general, la tuvo siempre Regino. Muchos le recuerdan con el periódico y con su diccionario de francés bajo el brazo; otros, jugando interminables partidas de ajedrez, y todos, escribiendo y recitando sus “poesías” a todo el que tuviese interés. Seguro que le gustaría que le despidamos con ellas, prometiéndole que cuidaremos lo mejor posible del museo que él contribuyó decididamente a crear. Hasta siempre, tío Regino.
De seis hasta nueve años me llevaron a la escuela, después ya me sacaron para cuidar corderos y ovejas. En ese tiempo sólo estudiaban los hijos de los señores, algún gran terrateniente, y los demás “viendo visiones”. Me hubiera gustado estudiar pero no critico a mis padres, en casas como la nuestra entonces no había ni dos reales. El libro que más enseña es la carrera de la vida, siempre nos enseña a todos por la noche y por el día. Fui pastor de ovejas desde que supe hacerlo después fui a la guerra fíjense ustedes qué consuelo. Me gusta la literatura pero ha sido después de jubilado, para quitarme el aburrimiento escribo, leo, y en boj grabo.
El lunes 13 de abril de 2009 tuvo lugar reunión ordinaria del patronato del museo, primera presidida por el nuevo alcalde de Sabiñánigo (D. Jesús Lasierra) y en la que también contamos con la presencia del escultor Ángel Orensanz, recién llegado de Paris. Se repasó la marcha de nuestra institución y se aprobó por unanimidad celebrar este verano el 30 Aniversario de la apertura de nuestro museo (25 de agosto de 1979) con un acto en el que, entre otras cosas, se inaugurarán las tres nuevas salas que estamos acondicionando en la actualidad. De estos futuros acontecimientos y de la propia reunión del patronato hemos encontrado amplia repercusión en la prensa y en la radio-televisión aragonesa, lo cual agradecemos sinceramente desde estas líneas.
El pasado sábado 16 de mayo de 2009, como celebración del Día Internacional de los Museos, se presentó en el salón de actos de la Casa de Cultura Durán Gudiol el libro “Las Calles de Sabiñánigo”, cuya autora es Begoña Subías Pérez. Es este un libro-callejero en el que además de poder conocer la evolución urbanística de nuestra ciudad a la par que va aumentando su población, descubrimos, a través de las actas de los plenos del ayuntamiento, los pormenores de cómo y cuándo se gestaron las principales infraestructuras culturales, deportivas, industriales, etc. de la localidad. Entre el 16 de julio y el 15 de agosto de 2009 está prevista una exposición fotográfica en la sala de arte del ayuntamiento en la que podremos disfrutar del notable apartado gráfico que complementa la publicación anterior. De todo ello daremos cuenta en el número de septiembre de la presente revista.
Para terminar, ese mismo sábado 16 de mayo el programa “Plaza Mayor” de Aragón TV emitió un espacio dedicado a la indumentaria tradicional de Serrablo que había sido filmado en nuestro museo en el otoño pasado.