En recuerdo de Regino Berdún Castán

Imagen de Garcés Romeo, José

Regino Berdún CastánA finales de abril fallecía en Zaragoza nuestro querido y apreciado Regino, una gran persona que en “Amigos de Serrablo” siempre será recordado con gratitud. Durante algunos años (entre finales de los setenta hasta mediados de los ochenta) mantuvimos con él una estrecha y sincera relación centrada en el Museo de Artes Populares de Serrablo.

En efecto, cuando nació este Museo en 1979 Regino fue “fichado” por Julio Gavín para Guía del mismo. Sin duda, el mejor Guía. El más indicado. Para él lo que se exponía en sus salas era todo conocido, lo había vivido en su Belarra natal y todo el entorno de la Guarguera.

Recuerdo con especial cariño aquellos años que Regino colaboró codo con codo con Julio, Javier, Enrique, conmigo,… y otros muchos que hicieron posible que el Museo se pusiera en marcha. Aprendimos mucho de él. Fue nuestro asesor en muchas cosas que desconocíamos y siempre lo explicaba todo como suma amabilidad y desinterés. En fin, trabamos con Regino una sincera amistad.

Los años que estuvo en el Museo se volcó en cuerpo y alma. No escatimó tiempo y dedicación y a todos los visitantes dejó encantados. Sólo basta con echar un vistazo al Libro de Visitas del Museo para corroborarlo.

Para muchos, la imagen de “fustiar” boj en la bancada de entrada al Museo es una de las estampas que les quedó grabadas para siempre. Salineras, tenedores, cucharas, cajas de cerillas, llaveros,… son piezas que realizó con gran maestría y que nos obsequió a muchos de los más allegados. Pero no sólo se conformaba con estas destrezas. Regino era un hombre inquieto, con afán de saber. La lectura era una de sus preferencias y también se atrevió con plasmar por escrito sus vivencias del pasado en el libro “Memorias de la Guarguera viva” en la colección “A lazena”, o en artículos en esta revista como “Protagonista y testigo” (nº 26) o “A Navida do Sarrablo” (nº 30).

Desde estas páginas queremos dejar constancia del agradecimiento de “Amigos de Serrablo” a Regino Berdún Castán. Su paso por el Museo no fue baldío, dejó una huella imborrable. Y aunque ya hace algunos años que se perdió un poco el contacto con él, no por ello cayó en el olvido para nosotros.

Desde la Asociación manifestamos nuestro pésame a sus familiares y les reiteramos nuestro agradecimiento por todo lo que nos dio. Por toda la gran labor que realizó aquellos años en el Museo. Descanse en paz, Regino.