Veintiuno son los años que llevamos juntos, más de la mitad de mi vida está relacionada con este museo. Todo comenzó a mediados del año 84, coincidiendo con mi estancia en Madrid, haciendo de embajador de Julio. Fue el inicio de una serie de contactos que él estableció con galerías de arte y artistas que, a la postre, se convertirían en fundamentales ya que sin su desinteresada colaboración no hubiera sido posible este proyecto. Acabo el servicio militar y empiezo a trabajar en la escuela-taller que dejo en 1986 para incorporarme al museo hasta hoy, años en los que he tenido el privilegio de compartir con mi padre este proyecto, que ha alcanzado una magnitud que muchos desde luego no podíamos imaginar. Todas estas circunstancias me han permitido aprender mucho de este mundo tan apasionante y a la vez tan complejo.
Tras el fallecimiento de Julio se abrió una nueva etapa, tanto para el Museo como para mi persona. Había que reanudar la gestión, los contactos con galerías y artistas, así como las actividades del Museo: programación de exposiciones temporales, actividades didácticas.... Esto me obliga a iniciar un trabajo que hasta el momento había desarrollado mi padre de modo habitual con mis colaboraciones puntuales.
Asumo esta gestión de forma accidental. Esto comienza con la programación de las exposiciones de agosto de 2006, y continúa con la toma de contacto con galerías y artistas durante el invierno 2006-2007. Todo esto se traduce en las adquisición de más de 20 obras durante este periodo, la programación de las exposiciones del periodo estival: SPQR (Blanca Muñoz de Baena y Luis Javier Galla) y Julio Gavín: Antológica, la creación de una imagen corporativa reflejada en los nuevos folletos y la realización de Visitas Guiadas en agosto. Además el Museo tiene ya proyectos para el año próximo: la nueva edición del Catálogo del Museo, la implantación del Programa de Gestión integral de Museos DOMUS, la inserción de la Biblioteca del Museo en la Red de Bibliotecas de Aragón, la programación de actividades didácticas para niños. Sin olvidarnos de la búsqueda continuada de financiación, que nos permita llevar a cabo el proyecto museológico y museográfico, esto es, la adecuación del edificio y de los espacios expositivos a la realidad de los museos actuales.
Para finalizar, me gustaría agradecer a todos aquellos que han contribuido en este proyecto: Javier Arnal, Ana Puyol, Pilar Fanlo, Fernando Alvira y Enrique Torrijos entre otros, y especialmente agradecerle a mi padre el inicio y consecución de esta obra, que espero continuar con el entusiasmo que él me transmitió.
Por último, agradecer también a la Junta de “Amigos de Serrablo” la confianza depositada en mi, que se tradujo en el nombramiento como Director de este Museo el pasado tres de agosto en Junta extraordinaria.