Estamos con Peridis

Imagen de Garcés Romeo, José

El día 17 de mayo se presentaba en Madrid un libro póstumo de Marta Pérez Martín, hija de José Mª Pérez “Peridis”. Días antes habíamos recibido en la Asociación la invitación para asistir a dicha presentación. No pudimos acudir pero todos nosotros queremos dejar constancia de nuestro apoyo y admiración hacia José María y más en ese momento tan emotivo.

Su hija Marta falleció hace ya más de un año, tras una enfermedad. Era, además de una excelente persona, ingeniera de montes y entre sus inquietudes estaba la de escribir. Así, sus cartas y diarios han servido para plasmarlos en un precioso libro, editado por RBA, Una piedra roja, una piedra azul, una piedra amarilla. Ni que decir tiene que el libro ha salido a la luz, sobre todo, gracias al empeño de su padre: “Marta era una escritora vocacional que a lo largo de su vida mantuvo una intensa comunicación con sus amigos y familiares. El libro remueve y conmueve a los que lo leen porque tienen en su mano vida en estado puro… Porque este libro es eso, un canto a la vida, al amor, a la naturaleza, a la amistad…”.

Autores como José Saramago, José Luis Sampedro, Andrés Trapiello o Alfredo Conde dicen maravillas de Marta y su libro. A título ilustrativo, reproducimos las impresiones de José Saramago:

“Estas páginas son un retrato moral. Publicarlas es el mejor homenaje que se le puede rendir a ese ser humano realmente excepcional, realmente extraordinario, que se llama Marta Pérez Martín. A alguien que ha callado para siempre, este libro le ha restituido la voz, y no sólo la voz, también una forma de presencia, una memoria activa, casi una respiración. La mujer que escribió estas cartas no era una persona común. No llegué a conocerla en vida, la conozco ahora. Sé que volveré a leer lo que Marta escribió durante su enfermedad: pocas son las veces que nos encontramos ante un ejemplo tan cabal de valentía y de dignidad. Marta ha vivido poco, pero no en vano”

En “Amigos de Serrablo”, desde luego, estamos junto a José Mª y nos sumamos de corazón a ese recuerdo tan emotivo y entrañable de su hija Marta que, casualidades de la vida, falleció pocos meses antes que Julio y a causa de la misma enfermedad.

Y recordando a Julio, es oportuno que no nos olvidemos que con su amigo Peridis mantuvo una estrecha y sincera amistad. Una amistad que pretendemos perdure en relación a nuestra Asociación. Y es que a José Mª, y Julio siempre lo reconoció así, “Amigos de Serrablo” le debe mucho pues siempre que pudo nos apoyó.

Fueran muchas las ocasiones en las que Julio y José María coincidieron, ya fuese en reuniones de trabajo (jornadas, seminarios, cursos, etc) o simplemente en encuentros particulares. En estos momentos son varios los recuerdos que vienen a la mente y que no me resisto a señalar.

Los primeros se remontan a 1983 en aquellos “Encuentros de Juventud” en Cabueñes (Asturias). Allí Julio Gavín y Enrique Satué, con sus respectivas mujeres Ramona y Teresa, coincidieron con José Mª. Ese fue el inicio de una mutua colaboración que ha pervivido en el tiempo.

En mayo de 1984, Peridis impartía una magistral conferencia en la Casa de Cultura de Sabiñánigo. Una conferencia inolvidable que todavía muchos recuerdan.

Un año después, en mayo de 1985, volvíamos a coincidir con él en el Seminario sobre Patrimonio Cultural celebrado en Sevilla. Unas jornadas inolvidables que el que suscribe compartíó con Julio Gavín y Javier Arnal, y en las que Peridis hizo todo lo que estuvo a su alcance para que la labor de “Amigos de Serrablo” saltara al primer plano. Y lo consiguió.

Los inicios y puesta en marcha de la Escuela Taller durante los años 1985, 1986 y 1987, se lo deben en gran parte a José Mª. Él fue el impulsor de estas Escuelas y puso en marcha la primera en Aguilar de Campo. Fueron años en los que se dio un gran impulso a las tareas de restauración de iglesias.

En la concesión de la Medalla al Mérito en las Bellas Artes que otorga el Ministerio de Cultura, él fue el gran valedor cuando en 1985 recibimos tal distinción. Sabía de nuestra labor y la hizo saber a quien correspondía.

Cuando se puso en marcha la creación del Museo de Dibujo allí estuvo él. No regateó esfuerzos y facilitó muchos contactos a Julio, amén de conseguir no pocas obras. En los viajes de Julio a Madrid, nunca faltó la visita a su amigo Peridis.

Cuando en mayo de 1996 celebramos los 25 años de “Amigos de Serrablo” en Lárrede, no dudó Julio en que él fuese el encargado de impartir una magistral conferencia. Y no defraudó, desde luego.

Con motivo de la edición del libro sobre don Santiago Ramón y Cajal en 2002, pudimos contar también con su colaboración. Uno dibujo suyo ilustra una de las escenas vividas en la infancia por nuestro Premio Nobel.

En noviembre de 2005 Julio y José Mª se verían por última vez. Fue con ocasión del programa televisivo que estaba rodando Peridis sobre el románico. Son unas imágenes entrañables, para el recuerdo. Es un documento extraordinario, aunque cuando se emitieron por TVE Julio ya no estaba entre nosotros.

Cuando en el verano pasado entablé contacto con las personas más allegadas a Julio para manifestarles nuestro agradecimiento por las muestras de condolencia recibidas, lo hice también con José María. Es cuando me dio la trágica noticia de que su hija Marta había fallecido unos meses antes tras una penosa enfermedad. Así de cruel es la vida en ciertos momentos. Estábamos esos días preparando la revista monográfica dedicada a Julio y le solicité permiso para incluir en la portada una caricatura que le había hecho a Julio hace unos años, a la vez que unas líneas suyas para la misma revista. La respuesta fue inmediata: que sí.

Julio hace un año que falleció, pero de alguna manera esa vinculación sigue viva. La prueba es que José María se acordó de “Amigos de Serrablo” en esa fecha tan señalada de la presentación del libro de su hija. Nuestra respuesta ahora es decirle que estamos de corazón con él y su familia y que en esta Asociación siempre encontrará las puertas abiertas. Él siempre que la ocasión lo requiere habla con entusiasmo de “Amigos de Serrablo” ya sea en los medios escritos o en programas de radio o televisión. Nosotros no podemos por menos que agradecerle sinceramente esa buena disposición. José María, eres para todos los serrableses uno de nuestros asociados más distinguidos. Gracias, muchas gracias, por todo lo que hiciste con Julio y la Asociación. Estamos contigo y deseamos que el precioso libro de tu hija tenga la mayor difusión posible y satisfaga a todos los que tengan la suerte de leerlo. Aquí, desde luego, lo haremos.