El Museo pedagógico y Serrablo

Por Decreto del Gobierno de Aragón, y en el mes de mayo, acaba de ser creado el Museo Pedagógico de Aragón. Es el fruto de los incansables trabajos de Rafael Jiménez, antiguo director del Centro de Profesores de Huesca. Lo dirigirá y dinamizará el profesor de la Facultad de Humanidades y Edcuación, Victor Juan Borroy.

La institución nace con la intención de proyectar ideas y propuestas, siguiendo la estela del Museo Pedagógico que, al amparo de la ILE, creara Bartolomé Cossío en Madrid. El mismo Decreto habla del Museo como “laboratorio pedagógico”.

Esta filosofía coincide con el consenso que la UNESCO y el ICOM ha generado para los auténticos museos: instituciones educativas que se guían por idearios, que lideran propuestas, que promueven la participación y que se interrelacionan con el tejido social. Párrafo que de ser aplicado o no, marca si la institución está viva.

Ahora, en el caso de los museos de educación, para que cumplan un papel social, habrán de liderar aspectos de convergencia -que pueden ser más de los que creemos-, de lo contrario, lejos de cumplir un fin loable, pueden fracturar un terreno ya de por sí complicado. Para ser claros, el Museo Pedagógico no debería de relegar ninguna cosmovisión educativa bienintencionada y que haya cumplido un papel social.

No me cabe la menor duda de que la Dirección del Museo lo entenderá así.

Durante el tiempo que he ejercido la responsabilidad museística en el Museo de Serrablo de modo voluntario, la Escuela siempre ha estado presente, tanto la oficial, que de una forma tímida comenzó a aparecer en la zona tras la Ley Moyano de mediados del siglo XIX, como la “paralela”, aquella que a través de juegos, adivinanzas, refranes, romances, etc. maduraban al individuo para las más básicas actividades agropecuarias.

En particular, cuando Amigos de Serrablo y el Ayuntamiento de Sabiñánigo me propusieron la Dirección, encontré una significativa muestra de libros escolares que Julio Gavín y otros amigos habían recogido por los pueblos recién abandonados de la comarca. Con el tiempo llegamos a la conclusión que, por limitación espacial y por temática, nuestro museo sólo se debía de ocupar de la pedagogía popular alternativa (allí están los chiflos, tabas, esclofitos, chiringas, etc, en una pequeñita, pero maravillosa sección infantil). Aquellos fondos fueron entregados al Centro de Profesores de Sabiñánigo.

Sólo un caso rompió este criterio: La cartilla agraria de Alejandro Oliván, ilustrado y ministro de marina en el siglo XIX, de familia infanzona de Aso de Sobremonte, joya original que circuló por todas las escuelas del Reino, con procedimiento de lectura silábica, de preguntas y respuestas al modo de los catecismos, que creí procedente donar al Museo de Serrablo.

Como he indicado, en los trabajos de campo que inicié en la segunda mitad de los setenta por los pueblos abandonados, la Pedagogía siempre estuvo presente a través de los restos físicos o por medio de la memoria y percepción de sus antiguos habitantes.

Algunos momentos e informaciones me han marcado y los he plasmado tanto en ensayo como en forma literaria (Caldearenas. Un viaje por la historia de la Escuela y el Magisterio rural, 2000, o Pirineo de boj, 2005).

Al comienzo, al igual que las casas, las escuelas contenían muchos libros y enseres. Más tarde, conforme se inició el senderismo y se fueron socializando los intereses etnográficos, estos bienes apetecibles fueron desapareciendo. Recuerdo ver libros y esferas en las escuelas de Otal y Escartín o un repleto “alijo pedagógico” en las escuelas de Jabierre del Obispo y Betés.

En aquella época, entre los cajones y los muros de las escuelas aparecían nombres de alumnos conocidos y de maestros -sobre todo maestras- con las que me fui familiarizando. De aquellos tropiezos nacieron “encuentros” entrañables como el que hice con Rosario, maestra andaluza que, en los cincuenta, fue destinada a Escartín; con Cipriana, aquella maestra que tras muchos años de servir como secretaria para la Premio Nobel Gabriela Mistral, reingresó en la escuelita de Orús…; con el idelista Telmo Mompráde, gran maestro, que dio su vida en la toma de Biescas durante la guerra civil, mientras mandaba el Batallón de la FETE…; con la laboriosa Doña Inés, que trabajaba hasta los días festivos en la escuela de Caldearenas, volviendo los contraventanas de la escuela, para que no la vieran, cuando pasaba el tren…

En algunos casos, los profesionales todavía ejercían y les mandé algún documento en el que aparecía su nombre (el caso de Ángela Piedrafita, de cuando estuvo destinada en Betés).

Todas estas informaciones se podían complementar en el Archivo Histórico Provincial de Huesca, donde se guardan expedientes de maestros, actas de las Juntas provinciales de primera enseñanza y, también, de la Inspección educativa.

Otro capítulo apasionante era el de los edificios. Llegados a este punto hay que decir que la arquitectura escolar está sin estudiar y que hay que ponerla en valor. Por un lado estaban los edificios de impronta popular, generalmente anteriores a la Dictadura de Primo de Rivera, edificios míseros, construidos junto a dependencias municipales como la cárcel. En este grupo tenemos ejemplos como la escuela vieja de Acumuer o el notable edificio porticado (rompe de la regla) de Yésero, con plaqueta en la fachada que reza “Escuela de nisños”, reloj solar y, en el último piso, vivienda para maestro.

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Sellos de la mutualidad escolar, 1961-1963. Libro de escolaridad del autor cuando estudiaba en "Las Nacionales" de Sabiñánigo. Actual Centro de Profesores

Además, sobre todo, se encontraban edificios mixtos, erigidos por los pueblos durante la Dictadura de Primo de Rivera o Segunda República, pero siguiendo ya reglas higienistas oficiales (amplios ventanales, etc). Casos de Oliván, Escuer Bajo, Barbenuta, Ainielle, Jabierre del Obispo, Belarra, Lasieso, etc. Como curiosidad, hay que señalar de esta última que el letrero de la portada fue picado y retocado al acabar la guerra porque la escuela fue dedicada en su día a su promotor, al inspector socialista y diputado Idelfonso Beltrán.

Y finalmente, nos encontrábamos con unas pocas escuelas nacidas bajo el franquismo según planes de construcciones nacionales, de parámetros similares en toda la “geografia patria” (Orós Bajo, del Plan de 1957; Anzánigo, del 58, etc.) o levantadas bajo el programa paliativo de Regiones Devastadas, aplicado a zonas castigadas por el frente durante la Guerra Civil (Gavín).

En este capítulo, para comprender la sociología de la despoblación, para entender la rapidez con que se produjo, cabe decir que de algunos pueblos se marcharon dejando inacabado el nuevo edificio escolar (Cortillas, Bara, etc.)

Me gustaría que estas humildes líneas sirviesen para crear conciencia del valor que tiene el patrimonio escolar. Ejemplos como el que acabo de ver en Senegüé son dignos de encomio pues, al tiempo que se adecentaba la escuela viva, la casa del maestro ha sido transformada en un digno y sensato centro de interpretación sobre el glaciarismo.

La mayor parte de las escuelas que no cumplen función didáctica han sido reconvertidas en centros sociales. No es mal fin, pero habría que ser más ambiciosos, añadiendo como homenaje un móvil educativo: rincón museográfico, expositor, biblioteca, etc.

En este sentido, un caso notorio, es la de El Puente de Sabiñánigo, que junto al Museo de Serrablo y el monumento a la maestra rural bien podía cumplir la función de “almacén-expositor” que dicho museo merece. No me cabe duda de que éste y otros objetivos se cumplirán en la nueva fase que se abre (según expliqué en la memoria presentada en mayo al Presidente del Patronato).

Sirva también este artículo para crear conciencia del valor de los fondos y para que los pueblos, que no se comprometen a guardarlos con decoro, los ofrezcan al recién creado Museo Pedagógico de Aragón (sede en plaza Luis López Allué de Huesca).

Se culmina el trabajo con unos cuantos documentos que hablan por sí solos a cerca del difícil contexto que vivió la institución escolar por estas montañas. Se escoge el periodo 18311940 para que se comprenda cómo actuó la “Escuela” como termómetro social en un periodo crítico de nuestra Historia. Sirvan sólo de ejemplo.

1831. EN EL CANTO DEL CISNE DEL ANTIGUO RÉGIMEN, EL OBISPO DE JACA ENVIA UNA ENCUESTA A TODAS LAS PARROQUIAS PARA DEFINIR SU SITUACIÓN RELIGIOSA Y SOCIAL (EL CASO DE AQUILUÉ Y JAVIERRELATRE, PERTENECIENTES AL SEÑORIO DEL CONDE DE PARSÉN).

En Aquilué hay maestro de primeras letras, su dotación cinco cayces de trigo, de los que contribuye la Primicia con diez fanegas con permiso del obispo último difunto; sus obligaciones, enseñar á los niños a leer, escribir, contar y la Doctrina Cristiana, y a hacer de sacristan. (...)

En Xavierrelatre hay uno de primeral letras. El pueblo le paga por reparto tres cahices de trigo. El espresado Señor Conde le cede el treudo voluntariamente con cayz de trigo y se procura sea también sacristán para reunir el tanto que percibe de la Primicia. (ADJ, Índice de los curatos y curas de la Diócesis de Jaca, 1833, carpeta nº 1340)

1870. SOLICITUD A LA JUNTA PROVINCIAL DE PRIMERA ENSEÑANZA, A CARGO DE LOS NÚCLEOS CERCANOS A ORNA, PARA CREAR UN DISTRITO ESCOLAR Y ESTABLECER ENSEÑANZA DE TEMPORADA.

Dada cuenta de la instancia de los vecinos de Arto, Baranguá, Molino y Centenero, del distrito municipal de Orna, fecha 12 de diciembre último, pidiendo se declare la enseñanza de temporada y que esta se dé tres días en Arto tres en Orna, como el mejor y más eficaz remedio á la falta que hoy se nota de no poder adquirir todos los niños la enseñanza por las dificultades que opone el terreno; acordó la Junta informe. Así mismo acordó decir al alcalde del referido "distrito de Orna", ponga inmediatamente en posesión al maestro nombrado, sin perjuicio de la resolución de la instancia antes mencionada, debiendo de dar parte inmediatamente de haber cumplido lo que se le ordena en este acuerdo.
(AHPH, Libro de actas, sign. 8)

1873. EL SEXENIO REVOLUCINARIO ES PRÓDIGO EN QUE LOS MUNICIPIOS ELEVEN QUEJAS A LA COMISIÓN PROVINCIAL ACERCA DE LA CONDICIÓN PEDAGÓGICA Y HUMANA DE SUS MAESTROS.

La Junta acordó manifestar a D. José Usieto y demás firmantes de la instancia de 27 de Enero último, relativa á que se nombre maestro titular que se encargue de la escuela de niños de Serué por no tener aptitud suficiente el encargado, que estando próxima la reunión de la terna para proveer el citado magisterio en propiedad no considera oportuno hacer propuesta de Maestro interino. (AHPH, Libro de actas, sig, 8)

1877. EL SUELDO DE LOS MAESTROS TODAVÍA DEPENDÍA DE LAS ARCAS MUNICIPALES, CON CIERTA INTERVENCIÓN DE LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL, Y DE UNA CONTRIBUCIÓN DE LAS FAMILIAS.

En vista de lo manifestado por el Alcalde de Latre en su comunicación de 29 del mes último; acordó se le prevenga que las dotaciones de todas las escuelas de su distrito deben figurar en el presupuesto municipal, y con cargo al mismo deben satisfacerse sus haberes á los maestros, ingresándolos en la Administración Económica como está mandado.
(AHPH, Libro de actas, sign. 11)

1911. LA MAESTRA DE AVENILLA SE QUEJA ANTE LA JUNTA PROVINCIAL POR EL INCUMPLIMIENTO DE LA NORMA QUE EJERCE LA JUNTA LOCAL AL NEGARLE UNA VIVIENDA DIGNA.

Porque no le pone la casa en condiciones de habitabilidad, la Junta acordó recordar a la maestra, y á la Junta local la obligación que ésta tiene de dar á la reclamante casa en condiciones y seguridad; y decir á la mencionada profesora que el Ayuntamiento no viene obligado á proporcionarle horno de cocer pan como pretende la interesada.
(AHPH, Libro de actas, sign.17).

1924. EN EL PRIMER TERCIO DE SIGLO, TODAVÍA LAS EPIDEMIAS LACERABAN LA SALUD DE LA INFANCIA PIRENAICA. CLAUSURA POR ESTE MOTIVO DE LA ESCUELA DE BELARRA (EN EL PIEDEMONTE NORTE DE LA SIERRA DE MONREPÓS) DURANTE UN MES Y MEDIO.

4 de octubre. Oficio al Sr. Inspector Jefe de primera enseñanza comunicándole que en esta misma fecha he procedido a la clausura temporal de esta Escuela en virtud de haberse presentado varios casos de sarrampión con carácter epidémico, según me manifiesta oficialmente el Sr. Presidente de la Junta municipal de Sanidad de este distrito. (...)

27 noviembre. Idem al Sr. Inspector Jefe comunicándole haber procedido en este día a la reapertura de las clases por haberse restado la epidemia del sarrampión, según me participa el Sr. Alcalde- Presidente de este término o Distrito municipal. (Archivo particular. Javier Lacasta: Registro general de correspondencia de la escuela de Belarra)

1935. LOS DESTINOS EN EL PIRINEO SIEMPRE FUERON TEMIDOS.

Comunicar al maestro interino de Botaya D. Emilio Loriente Vidosa la imposibilidad de acceder a su petición sobre cambio de escuela por su estado de salud, por no existir en la actualidad vacantes en pueblos de terreno llano.
(AHPH. Libro de actas del Consejo Provincial de Primera Enseñanza, sign. 21)

1936.EN OCTUBRE, EL PÁRROCO DE JAVIERRELATRE INFORMA A LA COMISIÓN DEPURADORA "D" DE LA PROVINCIA DE HUESCA, A REQUERIMIENTO DE ÉSTA, SOBRE LA IDEOLOGÍA Y ACTITUDES DEL MAESTRO DE DICHA LOCALIDAD DON ANTONIO SANTOLARIA VIÑUALES, FUSILADO EN NOVIEMBRE EN JACA. SE APRECIA LA SINTONÍA EXISTENTE ENTRE LA REPÚBLICA Y EL MAGISTE RIO, ASÍ COMO LA INFLUENCIA QUE SOBRE LOS MIEMBROS DE ESTE CUERPO EJERCÍA EN LA ZONA EL INSPECTOR Y, LUEGO DIPUTADO POR IZQUIERDA REPUBLICANA, ILDEFONSO BELTRÁN.

Desde que se proclamó la República, en abril de 1931, trabajó cuanto pudo por ella en esta localidad, sobre todo en el elemento joven. Ignoro si perteneció alguna vez a partidos políticos, pues tan pronto se le oía decir ser socialista como republicano radical; y últimamente se significó mucho patrocinando la candidatura izquierdista sin que se sepa si influyó o no en ello la inclusión del Sr. Beltrán en la misma, porque ocho días antes de las elecciones suspendió sus relaciones conmigo sin motivo justificado. (AHPH, Comisión Depuradora del Magisterio Provincial, 1936-38, I-810)

1940. EL NACIONAL-CATOLICISMO TAMBIÉN AFECTA A LOS ESCUÁLIDOS BOLSILLOS DEL MAESTRO DE BELARRA.

15 de mayo. A la señora Inspectora Jefe manifestándole que por giro postal, impuesto en la cartería de Gésera, remito 15,55 pesetas, 12,55 de ellas importe de la suscripción que, por indicación de la Junta Nacional de Socorros para los Huérfanos de la Guerra se abrió en esta Escuela con el fin de remediar en algo el desamparo de los huerfanitos de nuestra guerra y, las 3 restantes, de mi peculio particular, con destino a la ofrenda que se prepara al Sacratísimo Corazón de Jesús. A la vez significo a dicha superioridad que el día 12 del actual Pascua de Pentecostés procedió el Señor Cura Párroco de Gésera, encargado de esta aldea a administrar la sagrada Comunión a los niños de mi escuela que, previamente preparados, se hallaban en condiciones de recibir por vez primera tan augusto Sacramento, dándole al acto la mayor solemnidad posible. (Archivo particular. J. C. Registro general de correspondencia de la escuela de Belarra)