El acto conmemorativo de los veinte años del Museo de Dibujo “Castillo de Larrés” que sirvió para rendir un homenaje póstumo a Julio Gavín será, sin duda, uno de los hechos más significativos en la historia de nuestra Asociación. Un acto emotivo, sencillo y entrañable, en el que se puso de relieve el gran afecto que todos hemos sentido por Julio. Un acto, además, de justicia. Ese Museo se debe a él, como tantas otras cosas, y que lleve su nombre a partir de ahora es algo que nadie puede cuestionar. El gran reto que tiene ahora “Amigos de Serrablo” es continuar por el camino que Julio ha dejado trazado.
Y en ese caminar, una gran exposición sobre la obra de Julio podremos contemplar en el verano próximo en el Museo que ya lleva su nombre. Posteriormente, serán sus hijos los que decidan el destino de la obra de su padre, un grandioso legado que pensamos debe conservar todo su valor. En “Amigos de Serrablo” estamos abiertos a cualquier fórmula legal para que esa obra pueda permanecer en el “Museo de Dibujo Julio Gavín. Castillo de Larrés”, siempre, insisto, respetando el criterio de sus hijos.
En el capítulo de restauraciones, ya concluyeron las obras en la iglesia de Allué. A continuación seguiremos con Lárrede, Isún, Rapún y Espierre, gracias al convenio recientemente renovado con la Consejería de Cultura de la DGA. Y es que los contactos con las instituciones han continuado en la misma línea de siempre. Con el Ayuntamiento de Sabiñánigo, la Comarca del Alto Gállego, el Instituto de Estudios Altoaragoneses (DPH) y la Diputación General de Aragón o ya se han cerrado los acuerdos o se está a punto de hacerlo. Tampoco se han descuidado los contactos con entidades privadas. Mantener el pulso de la Asociación obliga a ello, pues con la cuota que pagamos los asociados y los ingresos que aporta el Museo (entradas y publicaciones) escasamente se mantendría la publicación de esta revista.
En lo que se refiere al tema de los dos libros pendientes de salir a la luz, ya podemos anunciar que el primero de ellos, dedicado al herbario del boticario de Larrés don Vicente Latorre, se presenta a finales de este año cuando salga a la luz esta misma revista. El otro, un lujoso libro de fotografías sobre las iglesias serrablesas, ya está en fase de elaboración y se presentará a primeros de agosto de 2007 a la vez que se inaugure la exposición de la obra de Julio. En los dos libros puso mucha ilusión precisamente él y por tanto en su homenaje se editan ambos.
Por lo demás, seguimos en la Asociación en un periodo de transición tras el vacío dejado por Julio. Un vacío que estamos tratando de cubrir los actuales miembros de la Junta Directiva, pero que no debe continuar por mucho tiempo. Alguien deberá dar ese paso necesario y asumir la Presidencia. De la propia Junta o de la masa social deberá salir la persona que tome el timón. Transcurridos ya seis meses creo que ha llegado el momento de plantear la composición de una nueva Junta Directiva que asuma la nueva situación.