Era el catorce de septiembre de 1986 cuando se inauguraba el Museo de Dibujo “Castillo de Larrés”, un día inolvidable en la historia de “Amigos de Serrablo” y también en la vida de Julio Gavín, quien ese día veía hecho realidad su gran sueño. Veinte años después, el veintitrés de septiembre de 2006 se llevó a efecto un acto conmemorativo cuyo eje central fue honrar la memoria de Julio, después de los tres meses de su fallecimiento. Ciertamente, no era éste el planteamiento para conmemorar los veinte años del Museo, pues a todos nos hubiera gustado contar con su presencia, pero ante el fatal desenlace no podía ser de otra forma. Julio se merecía ese recuerdo y reconocimiento de la Asociación que tantos años presidió.
El acto comenzó con puntualidad a las siete de la tarde. En el exterior, en una de las pausas de un día muy lluvioso, y tras una breve alocución del Vicepresidente de “Amigos de Serrablo”, don José Garcés, los nietos de Julio descubrieron el nuevo rótulo del Museo con la denominación actual: “Museo de Dibujo Julio Gavín. Castillo de Larrés”. Unos prolongados y fuertes aplausos nos recordaron que Julio seguía presente entre nosotros. Las lágrimas que brotaron de nuestros ojos no eran de pena sino de alegría al constatar el cariño y admiración de todos hacia su persona y su obra.

A continuación, todos los presentes se dirigieron al interior del castillo en el que continuó el acto. Hemos de constatar que acudió mucha gente, a pesar de las inclemencias meteorológicas de ese día. Autoridades, familiares, amigos, artistas y gente anónima que quisieron poner de manifiesto su aprecio y consideración hacia Julio.
El acto estuvo presidido por la Consejera de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, doña Eva Almunia, el Alcalde de Sabiñánigo, don Carlos Iglesias, el Vicepresidente de “Amigos de Serrablo”, don José Garcés, el Conferenciante, don Manuel Baquero, y en representación de los hijos, don Alfredo Gavín.
En primer lugar tomó la palabra don José Garcés quien agradeció la asistencia de todos los presentes y dejó constancia de las numerosas comunicaciones de personas que excusaron su presencia en el acto. Expuso las razones del por qué de este homenaje y la nueva denominación del Museo, algo que Julio en vida no hubiera permitido, así cómo los actos previstos en el futuro para honrar su memoria (una gran exposición antológica, un premio de dibujo con su nombre, etc.); se remontó veinte años para pasar varias diapositivas de aquella inauguración de septiembre de 1986, unas imágenes que nos hicieron recordar al Julio emprendedor, dinámico, arrollador, entusiasta,… Concluyó su alocución presentando la revista dedicada íntegramente a Julio.

Don Manuel Baquero fue el conferenciante que se encargó de poner de manifiesto la gran relevancia del legado de Julio. Lo hizo magistralmente, resaltando que ese legado debe servir para futuros estudios e investigaciones y comparó la obra de Julio con la del pintor holandés Veermer. Sin duda, una conferencia que satisfizo a todos y que la impartió una persona muy ligada a Julio por lazos de amistad y por aficiones comunes, entre ellas el dibujo.
Después se dirigieron al público las autoridades presentes en la mesa presidencial. Don Carlos Iglesias expuso las buenas relaciones que Julio siempre mantuvo con el Ayuntamiento y que el reconocimiento hacia él es unánime por parte de toda la Corporación (fue nombrado hijo predilecto nada más fallecer), un reconocimiento que va a verse reflejado en el apoyo económico hacia “Amigos de Serrablo” para que la obra que Julio nos deja no decaiga. Cerró el acto doña Eva Almunia, a quien no le supuso ningún sobreesfuerzo acudir a esta cita ya que sentía por Julio una gran admiración, resaltando la obra que él deja tras de sí. Quiso dejar claro que la Consejería va a seguir prestando ayuda a “Amigos de Serrablo” e incluso que habrá una mayor implicación desde la DGA. En fin, concluyó sus palabras resaltando la figura de Julio con una sinceridad tal que la emoción pudo con ella. Un colofón muy entrañable.
Las circunstancias del momento no le permitieron a don Alfredo Gavín dirigir unas palabras a los asistentes, en representación de su familia, para agradecer su presencia en este acto de homenaje a su padre. Lo hizo en su nombre don José Garcés.
Una vez concluido el acto formal, todos pudieron disfrutar de un vino español en las dependencias de la Biblioteca.
Desde estas páginas queremos dar las gracias, una vez más, a todos los que se acercaron a este acto y a los que manifestaron su adhesión por diferentes medios. A los hijos, nietos y demás familiares de Julio, así como “Amigos de Serrablo”, nos reconfortan estas muestras de cariño, afecto y reconocimiento. Gracias a todos, desde la persona que pasó más desapercibida ese día hasta la presencia sincera de doña Eva Almunia.