Editorial

Ya han transcurrido más de tres meses desde el fallecimiento de Julio. Tiempo en el que hemos procurado que la marcha de la Asociación continuara con normalidad. Ha sido difícil, sigue siéndolo, pero en la medida de nuestras posibilidades estamos saliendo adelante.

La Junta Directiva se ha reunido dos veces y se han tomado decisiones importantes y realizado gestiones de gran significado. Así, se está a punto de firmar un nuevo convenio con la Dirección General de Patrimonio de la DGA para proseguir con los trabajos de restauración en las iglesias de Lárrede, Rapún, Isún y Espierre. Ha habido un primer contacto con la Alcaldía de Sabiñánigo para que el Museo de Larrés tenga un futuro esperanzador. Han continuado los trabajos en la iglesia de Allué y las fuentes del municipio de Caldearenas. La tercera edición de “Sabiñánigo en imágenes” fue presentada a primeros de agosto con brillantez. Los dibujos sobre don Santiago Ramón y Cajal estuvieron expuestos en la Sala Municipal de Arte de Sabiñánigo en la segunda quincena de julio. En el Museo de Larrés se han desmontado las exposiciones de Fernando Alvira e Isabel Guerra y se han montado las de Gómez Pablos y Esperanza Altuzarra…, y, por supuesto, se ha llevado a efecto todo el trabajo doméstico que requiere día a día la Asociación. Todo esto, gracias al empuje de todos los miembros de la Junta Directiva y las dos personas asalariadas que juegan también un papel muy importante.