Hace pocos días José Saramago, el escritor portugués y Premio Nobel, decía: “… el mundo es pésimo y el ser humano no merecía la vida y ha fracasado como especie…”.
Quizás el Sr. Saramago no tuvo la suerte de haber conocido hombres como Julio. Claro que Julio Gavín era un privilegiado y su vida fue distinta de la de otros muchos mortales. Tenía unas ayudas extras que nunca le fallaron: EL ARTE, LA FAMILIA Y LOS AMIGOS.
No sé si habría sido capaz de superar tanto escollo como se le cruzaba en el camino sin su pasión por el ARTE. Siendo como era un excelente dibujante nunca se puso por delante de nadie. Su vida y su obra serán siempre un modelo para tener en cuente. Su recuerdo nos ayuda.
Hasta siempre Julio.