Crónica desde el Museo

(Día Internacional y agradecimiento a Pilar López)

El día 14 de mayo se celebró en el Museo Ángel Orensanz y Artes de Serrablo el Día Internacional de los Museos ya que, desde hace varios años, existe la costumbre de que el de Dibujo de Larrés y el Etnológico de Sabiñánigo, se alternen para celebrarlo, como muestra de que pretenden seguir siendo entidades dinámicas que asumen los principios de la UNESCO. Según el ICOM, que depende de la anterior institución, todo museo, por humilde y discreto que sea, debe cumplir las siguientes funciones: exponer, educar, conservar, investigar y restaurar.

Que dos museos locales traten de tener presente estos apartados y que, en la medida de las posibilidades, procuren desarrollar cada uno de ellos, es un hecho que los dignifica y los mantiene en la categoría que, por parte de todos, han alcanzado. Para hablamos de esto y de su tesis doctoral, contamos en dicha jornada con la presencia de Concha Martínez Latre, técnica en el Museo Histórico Provincial de Zaragoza, que en abril había defendido en la Universidad de Zaragoza su tesis sobre la socio-génesis de los museos locales del Alto Aragón, entre los que se encuentran los dos de Sabiñánigo. Bajo el título exacto de "Socio-génesis de pequeños museos locales. La cultura popular en los museos etnológicos del Alto Aragón" y la dirección del profesor de sociología José Ángel Bergua Amores, nuestra ponente y amiga había alcanzando la calificación de sobresaliente cum laude.

Concha nos recordó que no era casual que el ICOM hubiera escogido para festejar El Día Internacional de los Museos el lema "El Museo puente entre culturas". Lo hizo en un marco donde esta filosofía siempre ha estado presente desde su Ideario: temática de las Beiladas, publicaciones (Tfarrah, El Sáhara desde aquí, etc.), proyectos solidarios desde el museo, la propia figura de Pedrón, el diablo del Museo de Serrablo, etc. Además, Concha Martínez Latre facilitó un resumen muy pedagógico de su tesis. Habló de los museos locales como museos de "la emergencia" puesto que, al ser una buena parte de ellos etnológicos, representan a sociedades en desaparición. También comentó el papel pseudosgrado que estos museos encierran en la medida que unen con los antepasados y con los descendientes venideros. Y, finalmente, aludió a su papel reivindicativo frente al papel de la mujer en la sociedad tradicional. A todas estas consideraciones se añadieron otras alrededor de lo que se esperaba de la Red de museos aragoneses. Asistieron a la conferencia representantes de Amigos de Serrablo, del Ayuntamiento, del Patronato y de los Amigos del museo.

Esta pequeña crónica, además de reflejar lo que ha sido el Día Internacional de los Museos del 2005, la vamos a concluir de un modo emotivo al hablar de una persona que ha estado dedicada en cuerpo y alma a enseñar y a cuidar el Museo de Serrablo. Se trata de Pilar López, hija del Puente de Sabiñánigo que desde el año 1985, hasta la actualidad, en que pasa a realizar funciones administrativas en el Ayuntamiento, se ha ocupado de dicha tarea. El mismo Día de los Museos hablamos con ella y nos decía, de forma emotiva, que el Museo le había aportado mucho. Es cierto, lo echará de menos, porque sabemos que el trabajo en un museo no es un trabajo mecánico y ordinario, sino una actividad enriquecedora.

Sin embargo también lo podemos ver de otro modo, a través de lo mucho que ha aportado ella. Esto se puede descubrir en los mismos libros de visitas, cuando más de un visitante habla de la amabilidad y buen hacer con que Pilar les ha atendido y explicado el Museo, se puede oír cuando el profesorado habla de la profesionalidad y paciencia que siempre ha demostrado con los niños y, finalmente, nos lo pueden decir los amigos, jubilados y paseantes que hacen un alto en el museo para hablar con ella o para aportamos nuevas piezas o historias de la tradición oral.

Pilar comenzó a trabajar en el museo a unos metros de la casa paterna y sucedió al primer guía, al señor Regino. Pronto, su interés por el oficio, la relación con los visitantes, las publicaciones, los actos y los trabajos museológicos que se realizaban, la convirtieron en una cualificada profesional. Ella ha sido testigo de muchas cosas, de momentos excepcionales como la ampliación del museo, de la ilusión del voluntariado y, finalmente, de la remodelación que ha terminado de dignificar el museo. Sin embargo, creemos que lo que más le ha marcado son esas conversaciones de unos y de otros, visitantes, jubilados, transeúntes, que sabían que el museo con Pilar era mucho más; un espacio para hablar y compartir.

Agradecidos, Pilar, de verdad; seguro que en tu nuevo trabajo pasará lo mismo. No olvides algo que es tuyo.