Fallecimiento de Javier Arnal

En el mismo momento de llevar a la imprenta esta revista del mes de marzo nos llega la tristísima noticia del fallecimiento de nuestro gran amigo Javier. Me cuesta un enorme esfuerzo el redactar estas pocas líneas, no tengo siquiera fuerza ni ánimo de coger el bolígrafo. Y es que la noticia, no por esperada en cualquier momento, deja de sobrecogemos.

Y la recibo justo el día que, por la tarde, de camino de Zaragoza a Sabiñánigo, iba a entrar a saludar y darle ánimos en el Hospital de San Jorge. No ha podido ser, no he podido gozar de tal privilegio. Sin embargo, me queda el consuelo que tus últimos días, y antes también, has estado acompañado y rodeado de familiares y amigos. y es que siempre has sido querido por todos, como no podía ser de otra forma.

Sabemos que tu hermana Tere, tu cuñado Daniel, tus sobrinos y Julio Gavín, familiar y amigo, han hecho mucho más agradable estos últimos tiempos.

Por ellos, y porque nosotros también lo hemos comprobado, nos consta que has sobrellevado la enfermedad con una entereza increíble. Ni un quejido, ni un solo lamento. Como si nada pasara y tratando de llevar una vida normal, a pesar del sufrimiento que tenías que soportar.

Hasta las últimas fechas has estado al tanto de "tus cosas" en "Amigos de Serrablo" y el Ayuntamiento de Sabiñánigo, siempre aportando tu buen quehacer y arrimando el hombro por tu Asociación y tu Pueblo; como antes lo hiciste en tu lugar de trabajo, Aragonesas.

Todos lamentamos tu ausencia. En "Amigos de Serrablo" dejas un gran vacío; con Julio constituíais los dos pilares básicos sobre los que se sostenía nuestra Asociación. Y, aunque es muy difícil rellenar ese vacío, procuraremos hacerlo precisamente por ti, porque tú, estamos seguros, que así lo querrás desde ese cielo que, desde luego, te has ganado.

Julio, Enrique, José Manuel, José Ramón, Antonio, Rafael,... todos tus amigos serrableses, te vamos a echar de menos, pero todos, a buen seguro, no te vamos a defraudar. "Amigos de Serrablo" va a seguir adelante y lo va a hacer siguiendo tu ejemplo, para que siempre estés presente entre nosotros. Porque, aunque nos faltes físicamente, tu espíritu siempre permanecerá entre nosotros.

Descansa en Paz, Javier.