A una altitud que supera los 1.300 metros, extensos praderíos y nutridos pinares, caracterizan este rincón pirenaico, conocido como Sobremonte, en el que están emplazadas estas tres poblaciones, con caseríos típicamente montañeses y tradicionalmente dedicadas a la ganadería y la explotación de los bosques. Alzan sus breves núcleos urbanos en las laderas de la Sierra de Limes, que preside, oscura y poderosa, el vallejo por donde discurre el Barranco de Arás, Aso y Betés en la margen izquierda y Yosa en la derecha, enmarcadas por un paisaje bucólico, pintoresco, aislado entre cimas, donde reinan la paz, la soledad, el sosiego y un silencio profundo, mientras allá abajo se extiende la Val de Biescas, que surca el Gállego, rumoroso de frondas yaguas. Se ha dicho que el paisaje es un estado del alma o, mejor, posiblemente, que el alma es un estado de ánimo del paisaje, pues tanto imita el hombre a la naturaleza como la naturaleza al hombre.
A estas tierras -aire, luz y color como un bello cuadro de dulces contrastes-, podrían aplicarse aquellas palabras que en Flor de Santidad ponía Valle-Inclán: Lentamente el sol comienza a dorar la cumbre de los montes. Brilla el rocío sobre la yerba, revolotean en torno de los árboles, con tímido aletea, los pájaros nuevos, ríen los arroyos, murmuran las arboledas, y aquel sendero de verdes orillas, triste y desierto, se despierta como viejo camino de sementeras y de vendimias.
Hermosa y antigua tierra ésta del Serrablo. Del año 1013 es su primera cita documental referida a Sancho Enneconis de Asso, cuando sus gentes aportaban ya su esfuerzo y lucha a favor de la expansión del inicial Condado de Aragón. Aso fue lugar de señorío secular -en principios del siglo XV era de Juan López, a quien sucedieron sus hijos Sancho y Violante López de Latrás-, así como Betés perteneció al Monasterio de San Juan de la Piedra por donación del Rey Ramiro I, revalidada en 1428 por Alfonso V de Aragón; Yosa, a finales del siglo XV era de realengo. En cuanto a su población, en franco declive, registraba 59, 28 Y 52 habitantes, respectivamente, en el censo de 1970. En lo administrativo las tres poblaciones constituyeron Ayuntamiento en 1834, dentro del Partido de Jaca; Aso y Betés se unieron, para formar un solo municipio con Yosa en 1845, dejando este lugar la capitalidad a favor de Aso en 1860, para fusionarse con Biescas en 2-XI-1979. En lo eclesiástico, Aso cuenta con una iglesia dedicada a San Juan Bautista y una ermita a la Virgen de la Fuente (siglo XVII); Betés tiene interesante templo románico bajo la advocación de Santa Bárbara y la ermita -en ruinas- de Santa Orosia, y de la parroquia de Yosa es titular San Miguel. Pertenecieron al Obispado de Huesca hasta 1571 en que se integraron en el de Jaca. Cuenta el Sobremonte, en su devenir histórico, con varias familias hidalgas allí asentadas desde tiempos remotos. Fueron las de:
ACÍN.- Tomó su nombre de un lugar de la Garcipollera, hoy perteneciente al municipio de Jaca, desde donde se extendió a diversas localidades de la geografia provincial, entre ellas la Villa de Biescas, quienes obtuvieron Salva de Infanzonía en 1464. De allí pasaron a los lugares de Betés y Yosa de Sobremonte en los que fundaron casales y tenemos constancia de que en 1495 era Vicario en el primero Domingo de Acín y en el segundo Rector Blasco de Acín. Sus miembros pertenecieron desde 1096 a la cofradía de Infanzones del Glorioso Mártir San Jorge de dicha Villa -constituida por las veinte familias que acudieron a prestar ayuda al Rey aragonés Pedro I en su conquista de Huesca- y en ella seguía inscrito en 1788, Juan de Acín, residente en Betés, según certificación expedida por el Secretario municipal.
AÑÓN.- Se considera como fundador de este linaje a Juan de Añón, caballero altoaragonés que se distinguió mucho en la conquista del Reino de Valencia, especialmente en el asalto y rendición de plazas de Jérica y El Toro, servicios notables que le fueron premiados por el Rey Jaime I de Aragón, con la donación del lugar de Yosa, cuyo Señorío ostentó algún tiempo.
ASO.- La noticia más remota de este apellido que tenemos referencia a la participación de sus miembros en el cerco y conquista de la ciudad de Huesca, por el Rey Pedro I, siendo declarados Infanzones el 28 de diciembre de 1096, condición noble que le fue ratificada a Pedro de Aso, de Aso de Sobremonte, por Jaime II en 1327. En junio de 1412, el Infanzón Juan de Aso mostró, junto a otros caballeros, su oposición a la elección de Fernando de Antequera como Rey de Aragón, y años después, Pedro-Martín y Juan de Aso asistieron como hidalgos a las Cortes de 1446. Por Juan II, en 1464, se confirmó la hidalguía a Amar de Aso, quien también figuraba como titular de un fuego en Yosa en 1495.
BLASCO.- Como otros linajes ya citados, éste residente en Yosa, representado por Guillén de Blasco, estaba incluido en la Real Decisoria promulgada por Juan II en 1461 ratificando como Infanzones a todos los descendientes de las veinte familias de la Villa de Biescas y sus aldeas a las que Pedro I había otorgado aquella noble condición por sus servicios en la toma de la ciudad de Huesca, en 1096. En 1495 Blasco y Sancho de Blasco figuraban con casales en el lugar de Yosa, y sus sucesores trasladaron su residencia a distintos pueblos pirenaicos.
BUENO.- Establecidos en Aso desde antiguo, Pedro Bueno era dueño de uno de los diecisiete fuegos censados en esta localidad en 1495. Sus miembros pertenecieron a la Cofradía de Infanzones de San Jorge de la Villa de Biescas y su descendiente Josef Bueno, residente en la ciudad de Huesca, estaba incluido entre los Infanzones, según certificaba el escribano Pascual Abarca en 1788.
CAJAL.- Era una de las familias de Biescas que figuraban en la Cofradía de Caballeros Infanzones así reconocidas por el Rey Pedro I en la conquista de Huesca, acción en la que murió Miguel Cajal. Levantaron casales en aquella Villa y en Yosa, y su nobleza fue varias veces confirmada, entre ellas en el año 1464 en que se cita a Martín Cajal. Otro del mismo nombre era Vicario de Aso en 1495. Del primero descendieron, según certificación del consejo de Biescas expedida en 1788, Juan, Francisco y José Cajal y Maza, Valero y José Cajal y Pardo, Francisco Cajal y Pérez y Pablo, Pascual, Ramón, Joaquín y Juan Cajal y Gavín, vecinos de dicha Villa y Joaquín Cajal, residente en Aso.
DANORIA.- También era uno de los veinte linajes de la Villa de Biescas que fueron reconocidos como Infanzones en el privilegio expedido por el Rey Alfonso I de Aragón en 1128 en testimonio de gratitud por los servicios que habían prestado a su hermano Pedro I y a él mismo en la reconquista de las ciudades de Huesca y Zaragoza. Y en 1461 era citado en la decisoria firmada por Juan II, como hidalgo, García de Danoria, residente en Yosa.
LALAGUNA.- Otra de las mencionadas familias de Biescas, que merecieron su Infanzonía en mérito a la ayuda prestada a los indicados reyes aragoneses. Descendientes de la misma permanecieron en su casal de dicha Villa, en la que se citaban en 1788 a Ramón Lalaguna y sus hijos Joaquín, Andrés y Ramón Lalaguna y Abós, Josef, Pascual, Francisco, Marco, Pablo, Domingo y Pedro Lalaguna y Pérez, Andrés Lalaguna y Ximénez, José Lalaguna e Ipiens y Miguel Lalaguna (Rector de Aso). En Yosa en 1495 residía Pedro Lalaguna y su hijo del mismo nombre; y el Concejo, en 1788, certificaba y daba fe de que el vecino Hermenegildo Lalaguna, había sido siempre reputado como Hijodalgo, estando él y sus antecesores inscritos en los Libros de la Hermandad de Infanzones de San Jorge, Patrón de Aragón, de Biescas.
OLIVÁN.-Del mismo grupo de las familias Infanzonas de Biescas, Señores de la Pardina de Estarruás. Tuvieron, desde remotos tiempos, casales en la citada Villa -que en 1788 habitaban Juan, Gabriel, Miguel y Joseph Oliván-, y en el lugar de Aso, y de éstos conocemos a:
PIEDRAFITA.-Establecidos de antiguo en Biescas y Aso, figuraron entre las familias nobles que alcanzaron su Infazonía en 1096 y como tales pertenecieron a la Cofradía de San Jorge de aquella Villa. En Aso aparecían censados en 1495 Johan y Pedro Piedrafita y un hijo de éste del mismo nombre. Sus descendientes se establecieron en Acumuer, Huesca y otros lugares.