Los Olivan: Hidalgos serrableses, un ministro y un mártir

En el viejo Reino de Aragón existieron numerosos linajes infanzones y algunos de ellos tuvieron su solar inicial en nuestra tierra serrablesa, donde supieron hacer honor a su hidalguía entre ellos y concretamente en el lugar de Oliván comenzó su andadura el linaje hidalgo del mismo nombre. Apareciendo según la colección diplomática de Fanlo, Ato Sanciones de Olivane en 1035. Siglos más tarde el 9 de junio de 1338 Domingo D'Olivan actuaba como testigo del tributo pagado por el pueblo de Oliván para la construcción de la catedral de Huesca sobre la antigua mezquita musulmana. Posteriormente dos de sus principales ramas se establecieron en los lugares de Javierre del Obispo y Aso de Sobremonte, siendo natural de este último don Alejandro Oliván Borruel "ministro de marina" del que hablaremos más adelante.

También estaban extendidos los Oliván por la llamada tierra plana habitando en los castillos y villas situados en los alrededores de nuestra capital de Huesca donde nació en la villa de Bolea Mosén Mariano Oliván Pueyo de quien también nos ocuparemos en este trabajo.

El primitivo escudo de armas de los Oliván consistió en un escudo de gules partido por una banda de plata. Que posteriormente sería acrecentado por los de Javierre del Obispo y los de Aso de Sobremonte con escudo partido de gules, cambiando en su lado izquierdo la banda de plata por una de oro, y añadiendo en el lado derecho un olivo de su color natural.

En 1495 en Serrablo y sus inmediaciones habitaron algunos fuegos o núcleos familiares con apellido Oliván así repartidos: ACUMUER- Alfonso, María, Johan, Domingo, Pedro, García y Domingo (Oliván); ASO DE SOBREMONTE -Sancho y Domingo (Oliván); YÉSERO- Johan Oliván; BERBUSA- Johan Oliván "honorable y hombre bueno" JAVIERRE DEL OBISPO- Pedro Oliván; CARTIRANA- Antón Oliván; BIESCAS -García y Balantin (Oliván).

Las genealogías de los Oliván de Javierre y Aso fueron recopiladas por don Alberto y don Arturo García de las cuales ponemos estos datos.

JAVIERRE DEL OBISPO.- Edificaron un magnífico casal en la calle de la Calzada colocando su escudo de armas sobre la puerta de ingreso y bajo una ventana espléndidamente labrada, en la actualidad bastante deteriorada, poseyendo oratorio propio en su interior. Habitaban dicho casal en 1620 don Antonio Félix Oliván, casado con doña Ana María de Cenarbe, quieres procrearon a don Antonio Félix Oliván y Cenarbe que caso con doña Ana Orosia López, descendiendo de estos don Blasco Oliván y López que contrajo matrimonio con doña Isabel Urriés, naciendo posteriormente Valentín, José Antonio, Vicente, Blas y María Orosia Oliván Urriés, poseedores de una firma de infanzonía ganada en 1645 posteriormente el 14 de marzo de 1723 ganaría real provisión de emplazamiento don Antonio Oliván y más tarde lo haría su hermano don Jorge Oliván el 19 de Julio de 1774.

ASO DE SOBREMONTE.- Fundaron su casal en la entrada del pueblo, en las inmediaciones de la iglesia, a la que tenían acceso directo desde su propiedad, en la que se encuentra su escudo de armas presidiendo la fachada principal del edificio acertadamente restaurado. Habitaron en él, don Baltasar Oliván "Señor de Estarruas" casado con doña Ana Orosia Garasa, natural de Lorés de Guarga, descendiendo de ellos don José Oliván Garasa, natural de Aso y que posteriormente casaría con doña Ana Orosia de Lope, natural de Escarrilla, siendo hija de don Antonio Esteban de Lope, natural de Escarrilla y de doña Orosia Isabel Aznar, natural de Gavín, naciendo más tarde don Francisco Oliván y Lope que contraería matrimonio con doña Antonia Borruel Viú, natural de Fanlo, hija de don Carlos Borruel de Fanlo y de doña Ana de Viú, natural de Torla, de este último matrimonio nacería don Alejandro Oliván y Borruel, natural de Aso y secretario de la sección de Indias, del consejo real y caballero de la orden de Carlos III desde el 1 de octubre de 1835.

Entre los protocolos notariales del A.H.P. de Huesca pertenecientes al notario don Luis Valero y clasificados geográficamente en el lugar de Lierta, aparecen algunos datos de los Oliván de Aso de Sobremonte y los que habitaron en el que en el s.XVI fue el señorío temporal de los Lanuza, teniendo como señor temporal del mismo a don Martín de Lanuza y Urrea. Este señorío estaba compuesto por el lugar de Puibolea, castillo de Turillos, salinas de Gratal y Plasencia en la tierra baja y de Sallent y Lanuza en la montaña. Dicho señorío sería arrebatado a don Martín de Lanuza por el monarca Felipe II debido a los conocidos sucesos protagonizados por don Antonio Pérez, y siendo entregadas las mencionadas posesiones al prior del real monasterio de Ntra. Sra. de Loreto en el año 1599. De los mencionados protocolos hay una que transcribimos en este artículo ya que afecta directamente a don Alejandro Oliván Borruel y ofrece datos sobre sus familiares.

PROTOCOLO 2786 AÑO 1831 AHP HUESCA

Doña Antonia Borruel "viuda" de don Francisco Antonio Oliván ante don Blás López "capellán mayor" de la stma iglesia y don Joaquín Oliván "canónigo" de la sta Iglesia Catedral de Tortosa llevaba a cabo el obligamiento de dote sobre el testamento que otorgó don Francisco Oliván en el que nombraba heredero, fideicomisario y ejecutor de todos sus bienes a su hijo don Alejandro Oliván Borruel haciendo constar que se aumentara las dotes a sus hermanas doña María Antonia Oliván casada en Panticosa y doña Vicenta Oliván casada en Baraguás siendo testigo don Pedro Oliván natural de Aso de Sobremonte al mismo tiempo se daba poder especial a don Joaquín Oliván hermano de don Francisco Antonio Oliván para aumentar la dote a doña Orosia Oliván esposa de don Francisco Allué en 1600 duros en metálico y que se diera a Doña Josefa Oliván lo mismo que a Doña Joaquina y doña Micaela Oliván hermanas de don Alejandro Oliván Borruel.

Don Alejandro Oliván Borruel desde su cuna infanzona de Aso de Sobremonte alcanzó prestigio y honor en la política y administración españolas, naciendo el 28 de febrero de 1796 en Aso y falleciendo en Madrid el 14 de Octubre de 1878. Cultivó a lo largo de su vida variadas facetas que le dieron a conocer como mía figura relevante entre sus contemporáneos participando en múltiples juntas y consejos; Perteneciendo al partido moderado llegaría a ser director general, subsecretario y ministro de marina, diputado procurador y senador en varias legislaturas. Ocupó el cargo de secretario de la sociedad económica Matritense y de presidente del Ateneo de Madrid. También participaría don Alejandro de la vida castrense habiendo sido educado en Francia y siguiendo la carrera de las armas llegaría a combatir en la guerra de la independencia. En 1823 emigraría a Francia con la llegada del absolutismo; también fue académico de la real academia española y llegó a viajar a Cuba, donde escribiría un manual de agricultura que sería obligatoriamente impartido en la escuela pública, además de completar una gran obra que le otorgaría una importante fama. Casaría con doña Josefa Coello de Portugal, y en la segunda mitad del s. XIX el gobierno le otorgaría un título nobiliario que él rechazó.

También sería otro Oliván, descendiente de los que moraron en el lugar de Lierta bajo la protección de ese pico con forma piramidal que da nombre a la llamada sierra de Gratal. Mosén Mariano Oliván Pueyo quien supo dar ejemplo no sólo en una vida llena de entrega hacia sus semejantes, sino también en los hechos que protagonizaron su martirio, al no renegar de su fe cristiana e incluso la resistencia de su cuerpo a ser quemado por sus asesinos tras cometer tan cobarde y vil acción. Nació don Mariano Oliván en la villa de Bolea, poseedora de tan bella e insigne colegiata En el lado derecho de la puerta de ingreso a la colegiata de Bolea se aprecia el rebaje de lo que fue una lápida conmemorativa de algunos de los fallecidos en la contienda de la guerra civil española, en la que su parte inferior se podía leer don Mariano Oliván Pueyo (Presbítero)., el 22 de octubre de 1880, a las dos de la mañana en la conocida casa de Gode, situada en la calle Barriete, la que entonces era número 16. Fueron sus padres don Manuel Timoteo Oliván Gode, natural de Bolea y doña Rosa Pueyo Marcuello, natural de Quicena, sus abuelos paternos don Manuel Oliván López, natural de Lierta y doña Francisca Gode López, natural de Bolea, y sus abuelos maternos don Francisco Pueyo y doña Carlota Marcuello ambos vecinos de Bolea. Sería don Mariano Oliván Pueyo bautizado el 23 de octubre de 1880 por don Mauricio Sánchez, cura párroco de la villa de Bolea, siendo su madrina doña Carlota Marcuello, a quien se le había advertido las obligaciones espirituales que había contraído, y se hizo constar que era el primer hijo de don Manuel Oliván y de doña Rosa Pueyo, de quienes también nacieron Brígida, Pedro, Juan, Petra, Francisco, Manuel y Teresa Oliván Pueyo esposa de don Pedro López Pargada (abuelos paternos del autor). Don Damián Peñart en su obra sobre la incidencia de la guerra de 1936 en la diócesis de Huesca, exponía como tuvieron lugar los hechos sobre el martirio de Mosén Mariano Oliván, que junto con algunos recuerdos familiares pasamos a exponer.

Mosén Mariano Oliván había sido ordenado sacerdote el 13 de junio de 1908, posteriormente ejerció los ministerios de coadjutor de Bolea, párroco de Linás de Marcuello, ecónomo de Nocito en Serrablo y regente de Valfarta, en el concurso a parroquias de 1921 obtuvo el curato de Linás de Broto y, en 1928 pasaría a ser párroco de Torla y Arcipreste de Broto. En todo este peregrinaje por nuestro Alto Aragón dejó don Mariano Oliván un grato recuerdo En Linás de Marcuello, don Hilario Lanaspa y doña María Dieste (abuelos maternos del autor) contaban cuan profunda fue la bondadosa huella dejada por mosén Mariano Oliván a su paso por Linás, acompañado de su hermana Brígida. Doña María Dieste solía relatar como en la partida del arenal de Martín, durante la contienda entre carlistas y liberales, se estableció una batalla en la que fue muerto el General Mansó, debido a los disparos que salieron por la ventana de la última casa del pueblo y, que previamente se habían salvaguardado a los niños del pueblo en las tinajas vacías de agua de algunas de las casas. Se perpetuaría en la memoria las amenazas de venganza que trabaron contra el pueblo de Linás los hijos de este General. También nuestro laureado premio Nóbel don Santiago Ramón y Cajal se haría eco de este suceso, al igual que el polifacético escritor don Luis López Allué, quien nos dejó escrito en su obra cómo en la tarde del 21 de agosto de 1867 a las ordenes de Pierrad y Morriones, se encontraban hombres naturales de los valles de Hecho y Ansó preparados para repeler el ataque, en el que el General Mansó de Zúñiga picó espuela, adelantándose entre una lluvia de balas a los cazadores de Ciudad Rodrigo, abriendo los brazos sin soltar la espada y cayendo mortalmente herido. En la partida del arenal de Martín donde sucedieron los hechos, había una viña en el año 1636, propiedad del Real Monasterio de San Juan de la Peña de la que era arrendatario don Martín Gállego (protocolo 9454 AHP Huesca). por sus constantes muestras de solidaridad y ayuda a sus convecinos, pues no dudaba en ponerse a colaborar eficazmente en todo tipo de tareas como la siega, trilla, construcción y todo aquello en que pudiera prestar su desinteresada ayuda. También gustaba de cultivar con sus propias manos la tierra tanto en el huerto de su propiedad en Bolea, como en los pueblos donde ejerció su ministerio, era un experto ornitólogo al cuidado de los pájaros que criaba y tenía en su casa de Bolea. Llegó a adiestrar a su perro para traerle la correspondencia, demostrando el animal una gran efectividad pues no se detenía hasta finalizar su cometido. Al igual Mosén Mariano demostró su bondad con su sacristán, el cual, encaramándose por la torre de la colegiata para entrar en el sagrado recinto de forma que no se le pudiera descubrir, pues tenía la llave para entrar. Cogió en un saco los ornamentos para celebrar la eucaristía junto a otros enseres y los enterró en un campo cercano pero no pudiendo engañar a mosén Mariano, le confesó el robo y procedieron a restituir a su lugar todo cuanto el sacristán había robado a pesar de haber quedado maltrecho s algunos ornamentos debido a la azada que utilizó el sacristán en su poco afortunada acción, la cual le sería perdonada por mosén Mariano quien le conminó a llevar una vida más recta y honrada. Fue mosén Mariano un cura especialmente bondadoso, que incluso cuando se acercaban las tropas marxistas y enemigas de la iglesia a la zona de Torla, sería advertido para que pudiera ponerse a salvo, cosa que él no hizo manifestando que no dejaría solos a sus feligreses y que correría la misma suerte que ellos. Al poco tiempo se presentaron en Torla diez hombres armados, que tras incendiar la iglesia, se llevaron a mosén Mariano vestido con malas ropas de paisano que le dieron sus asesinos, introduciéndolo en un camión. Corría el día 28 de julio de 1936 a unos diez kilómetros de Torla, en el barranco de Gabardón le obligaron a bajar del camión y le ordenaron que se sentara en una piedra que ahí había, disparándole por la espalda, y en su agonía, le insultaban y le decían que renegara de su fe, pero dando muestras una vez más de su valentía v extraordinaria fe gritó: Viva Cristo Rey. Viva la religión, viva España. Luego sus asesinos le rociaron con gasolina e intentaron quemarlo, causando estupor al ver que no lo conseguían. Posteriormente el 30 de septiembre de 1939, don José Cebollero "Apoderado y labrador" con residencia en Boltaña, presentó un escrito de fecha 8 de septiembre de 1939 ante el juzgado militar del mismo pueblo, en el que se relataban los hechos acaecidos y se solicitaba su inscripción en el registro civil de Torla, siendo aprobado por el señor juez de Boltaña don Marcelino Buil Puértolas, y firmado por él mismo y su secretario don Fausto Arnal y don Joaquín Cebollero. Inscripción que se hizo en Torla el 14 de octubre de 1939 ante don Miguel Bun, juez municipal y don José Otal, secretario, relatando los hechos y habiendo sido presenciado por don Antonio Berges y don Primitivo Aínsa.