En el Museo de Dibujo "Castillo de Larrés" organizada y bajo los siempre sobresalientes auspicios de la Fundación cultural "Amigos de Serrablo", se puede disfrutar durante los meses de agosto y septiembre del presente año, con una magnífica exposición; dos eminentes artistas Alberto Duce y Luis Pablo Sanz Lafita exhiben y con ello nos regalan a la vista y a la mirada una parte de su obra representativa.
Ambos aragoneses, el primero de cuna, el segundo de adopción, en esta tierra Oscense, nos muestran estos días dos géneros, estilos y temática bien diferentes, pero con un denominador común la cálida sensibilidad que determina la fmura de todas sus obras.
La obra de Sanz Lafita (1902-1996) se consagra y ve la luz principalmente, en el diseño gráfico y con una mayor especificidad en la prensa. En primer lugar cabe resaltar la facilidad pasmosa con que sus dibujos nos contactan y remontan a la vida de lo ayer cotidiano, el tiempo parece no haber transcurrido, así como un humor fino y ocurrente nunca exento de ironía, desgrana los sucesos del acontecer político, desfilando en sus imágenes las personalidades más relevantes del tiempo, su tiempo que se centra especialmente en una muy buena parte del siglo XX.
Este extraordinario dibujante que compaginó su vida artística con la docencia de la matemá-tica y de la física y química de las que poseía en ambos casos las correspondientes licenciaturas, ha sido recientemente "descubierto" en los círculos artísticos e intelectuales de la Comunidad de Aragón y lo ha sido como en tantos casos poco tiempo después de su fallecimiento en el año 1996.
En el catálogo de la exposición de forma sucinta pero puntual hallamos una completa biografía. Desde un principio y como dibujante queda vinculado a la prensa, en sus inicios trabaja en "Heraldo de Aragón" (1922), luego lo hace en "El Noticiero" (1923-1926) y en revistas de humor de la que se destaca "Buen Humor", además y durante este tiempo amplía su campo creativo ilustrando algunas de aquellas novelas cortas tan propias de la época.
Se traslada a Barcelona en la década de los años treinta, lo hace con el propósito de continuar enseñando matemáticas, física y química, magisterio que ejerce en el Palacio de Cultura de esta ciudad. Su labor docente lejos de apartarle de su "otra vocación" le lleva por su indudable calidad, en el año 1940 a quedar vinculado como dibujante dentro del equipo del prestigioso diario catalán "La Vanguardia".
En la presente exposición se nos revela en sus temas el carácter rico y variado de su obra, así vemos desfilar el siempre comedido chiste, conjuntamente con las caricaturas desprovistas de acritud, el retrato realista con claro acento psicológico, la postal navideña y los dibujos y bocetos de publicidad.
Del conjunto de dibujos mostrados, nos sorprende inicialmente y a modo de dedicatoria un retrato de su esposa Doña Araceli Galofre, obra datada en 1949, cuya técnica es diferente y única con respecto a la demás obra expuesta. Utiliza la sanguina sobre papel, es de un trazo en extremo delicado y consigue un gran verismo quedando el espectador atrapado en una mirada llena de dulce encanto.
A partir de este momento se inicia una breve eclosión retrospectiva, caricaturas de su padre Don Ignacio y de su hermana María (dat. 1925). En ambas trasluce su admiración por Daumier y de su caudal artístico emerge la espontaneidad del cariño con que siempre va tratar los temas familiares.
Entre las anteriores caricaturas comentadas y las de las dos artistas del celuloide "Greta Garbo" (dat. 1934) y "Mirna Loy" (dat. 1950), vemos como se ha concretado un salto evolutivo. Introduce aires de modernidad, destila las influencias del diseño en la prensa, donde no podemos olvidar que esos momentos dibujantes y pintores especialmente americanos se habían abierto paso, rompiendo moldes y normas preestablecidas y, aportando una nueva visión de su realidad. Nuestro artista nos demuestra con ello que estaba al día de las vanguardias y algo aun quizás más importante, nunca aunque después no militase en ellas, cerraría ninguna de las puertas de su talento a las manifestaciones artísticas que los tiempos nuevos iban a traernos. En virtud de lo anterior cabe destacar como las líneas de la caricatura de Greta Garbo captan en exclusividad los rasgos definitorios de su carácter, la elegancia, la altivez y la inteligencia.
Siguiendo con las representaciones de los doctores Aubet y Monteys (dats. 1947) y con la del general Degaulle (La Vanguardia), vemos como los trazos se hacen más alargados e incluso algo más gruesos, combina en estos casos la línea con la mancha y en todos ellos la técnica va a ser uniforme; tinta china sobre papel, sin discusión la más apropiada para obtener unas reproducciones de calidad.
A continuación podremos contemplar un pequeño bloque por una serie de escenas, tituladas "Humor gráfico". Humor comedido y elegante, por un lado el referido a la política, con el tono que impregnaba casi obligatoriamente, la ideología dominante de la época, por otro tenemos el que refleja los hechos del día a día, donde se proyecta el carácter de un inteligente creador algo tímido.
Son "chistes" cargados de ingenio, modelo de ello son los de "señores que nos dicen matar el tiempo paseando en una carreta bajo la lluvia, cuando el tiempo meteorológico los mata a ellos", o aquel en el que un mendigo sonríe frente a un caldo con un chorizo colgado de sube y baja. En ambos casos pone una nota de ingenuidad y de denuncia en el triste panorama de aquellos años tan cercanos a la finalización de la contienda civil española.
Al hilo del mismo tema pero cuando ya ha pasado la posguerra, ejemplos como "Caballeros saliendo del bar atraídos por los encantos de una dama" (dat. 1965), o "La hora punta, donde todos van al baño a la misma hora", nos distienden y, lo anecdótico y cotidiano prima y adquiere un mayor interés. En todo caso lo que a buen seguro logran sin dificultad, es dibujar una sonrisa en el espectador, que a buen seguro se verá reflejado y en alguna ocasión personaje central de las viñetas comentadas.
Volviendo a los asuntos de tinte político como "El bloqueo a China" (dat. 1978), vemos como no utiliza la mordacidad como principal instrumento interpretativo, en todos los casos lo sustituye por un tono pícaro lleno de una astuta socarronería que es un sello inequívoco del autor. Para la concreción de este apartado, utiliza unas líneas sintéticas de forma que la figura tiende a la abstracción. La idea se transmite con sólo una imagen que actúa como símbolo, el ejemplo más claro de ello lo encontramos en "Felicitación Navideña" (dat. 1978), un tándem en el que representadas por graciosos personajes, viajan las cuatro estaciones del año.
También vamos a ver algunas vistas de ciudades y construcciones, a destacar "El Escorial" (dat. 1944), o rincones de "Bañalbufar", aquí practica un tipo de perspectiva intuitiva y se recrea en formas más detalladas que confieren al conjunto matices intimistas.
Por los retratos a plumilla de "Einstein", "La esposa de Chang Kai Chek", "Juan Pablo II", "Miguel Delibes", discurre la vida y los acontecimientos de nuestro siglo. Todos ellos son de un gran realismo y con una marcada penetración psicológica. Mención especial para el de "Buero Vallejo" que goza de tan entrañable lirismo que engendra una profunda emoción.
Cierra el último apartado de la colección una variedad de dibujos, incluso algún boceto destinado a publicidad, a destacar "Bocetos para artículos de jardinería" (dat. 1972), son especialmente expresivos y de una marcada tendencia naif. Dentro de este conjunto nos encontramos con originales para el diario La Vanguardia, (Deportista mecánico, la ironía descubre al empedernido lector de lo deportivo que ejercita su afición sentado en una silla), resalta en este caso el color dado a las figuras, color que logra mediante la utilización de tempera. Usa tintas planas para una mejor reproducción, el volumen lo consigue por la simple superposición de los planos.
El conjunto de dibujos que configuran una obra corta titulada "Reporte sensacional" es una manifiesta y clara burla, critica de la prensa sensacionalista donde prima sobre "el todo vale".
La influencia del cine y del dibujo de animación queda plasmada en la forma con que representa todos los artilugios y accesorios varios de la composición "Coches antiguos".
Llegamos al final y lo vamos hacer contemplando el ocurrente y gracioso almanaque, que tiene como protagonista a un borrico y que pone un punto y seguido en la obra del autor y fin a esta galería de dibujos. Donde el artista nos ha deleitado ora con su ingenio ora por su capacidad creativa y siempre con las formas de estética simple y expresiva que traducen en humor blanco, aquellos momentos que a Don Luis Pablo que al Sr. Sanz Lafita le deparó la vida.
Debo acabar, destacando y alabando la generosidad de Doña Araceli Galofre, sin su colaboración no hubiera sido posible esta exposición y a su vez agradecer la atención de Doña Josefina Clavería que desde sus magistrales conocimientos me ha dado la oportunidad de escribir este artículo.