Un fragmento del Museo de Dibujo "Castillo de Larrés".

Obras desde 1900 a 1936

ISMAEL SMITH I MARI (1886-1972) cuenta con una magnífica muestra de su producción en este museo: un grabado, un dibujo a pluma con tinta china, otro realizado con bolígrafo y dos diseños para ex-libris. Smith fue partícipe del Almanach dels Noucentistes (1911) con un dibujo: De la nudítat encara que, pese a figurar en este compendio de manifestaciones, supuestamente tan paradigmáticas del movimiento d'orsiano, no presenta caracteres que concuerden con esos planteamientos estético panmediterraneistas y arcaizantes; Art Decó sería un calificativo más apropiado para esa obra concreta; tampoco se ajustan a esos planteamientos obras incluidas de Nonel, Mir.

En relación a las obras de Larrés, ESCENA ESPAÑOLA[1571], de 1919 es una estampa popular, costumbrista, protagonizada por tipos castizos: una maja, desnuda de cuerpo y con amplia mantilla, seducida por un majo o torerillo, que pellizca su muslo al tiempo que ella lo aparta en un gesto de falsa indolencia. A la derecha, agazapada, una vieja hace un ademán de frotarse las manos, posiblemente por el sustancioso "pellizco" que está a punto de obtener por el negocio entre los dos jóvenes (la maja está pendiente de la vieja, y ésta, a su vez del joven que, como es obvio, mira el fruto de su deseo). Las reminiscencias goyescas son innegables, una vez más viene a prestar su magisterio en la concepción de los temas, sujetos a un mensaje. Los tres personajes conforman una composición triangular, clásica, dispuesta sobre un fondo vacío, sin elementos que ambienten este cuadro (aunque quizá hubieran contribuido sólo a incrementar la carga retórica). Por temática y estilo se inscribe dentro de una línea de prolongación del costumbrismo y lo popular, sea o no con carga crítica, que ha lugar en las primeras décadas del siglo corriente, como resultado de una revitalización del mundo satírico de Francisco de Goya y de los autores del Siglo de Oro.

ADÁN Y EVA[1570] se inscribe dentro de la novecentista en la línea más definitoria de un Sunyer (Mediterránea, Pastoral 1910 y 1911, respectivamente), con personajes (siempre en escaso número) sujetos a una relación de íntima comunión con la Naturaleza, con la que se funden. Un joven desnudo, de anatomía bien definida, sentado sobre unas rocas, eleva los brazos hacia una manzana -símbolo de fertilidad-, que sostiene en una mano la dama, también desnuda y en ademán de corretear, provocando con esto el juego entre ambos, en un sentido erótico, un canto a la vida y su plenitud. La pareja se deja envolver por la vegetación, una alusión a la pureza.

Manuscrito por el mismo Smith en la zona inferior del papel, se revela la identidad del que responde a este RETRATO[1572]: Médico Paul Roch. El hecho de que emplee un papel de duplicado como soporte y el bolígrafo como técnica o material, alude al acto espontáneo, inmediato, a un lugar cualquiera en un momento cualquiera. El grafismo es abocetado, rápido, plasmando los rasgos físicos del doctor en un breve apunte más producto del gesto que del estudio detallista.

Como novedad dentro del conjunto global de obra gráfica del museo, dos modelos de EX-LIBRIS[1573] diseñados por Ismael Smith para un desconocido J.B. Alemany. Uno de ellos muestra un personaje con aspecto de sátiro enfundado en una gran túnica, que observa curioso a través de una lupa de aumento a una diminuta mujer desnuda, tendida sobre la superficie de un libro abierto, en postura y actitud relajada, quizá dormida, que parece ajena a la mirada de esta especie de "voyeur" ensimismado. Una cartela o "rotulo" en el ángulo superior izquierdo anuncia la identidad del poseedor del libro. El dibujo, técnicamente está ejecutado con toda concesión al detalle, parece sufrir de "horror vacui". El personaje de la lupa se adapta al formato de ex-libris, aparece demasiado inclinado, muy cerca del libro y su secreto, en lo que parece más bien un acoso. La línea es aquí fundamental.

El otro diseño no se aleja demasiado de la iconografía del primero, recoge motivos comunes: la criatura desnuda, que aquí es alada, aprovecha esta condición para intentar escapar de la enorme mano que, habida cuenta de su fuerza, la ase con delicadeza, como si de un tesoro celosamente guardado se tratase. Aquí el personaje no aparece, pero la alusión a su presencia es evidente (por las gigantes manos); mira tras la lupa el intento desesperado de esta ninfa por huir.

Ambos tipos reciben la herencia simbolista pasada por el crisol literario y fantástico que lo dota de retórica narrativa a la imagen, que se mueve en la estela del simbolismo y Art Decó.

IGNACIO ZULOAGA Y ZABALETA (1870-1945), atraviesa diferentes etapas dentro de su dilatada producción, que vienen determinadas por sus viajes por España y el extranjero, en los cuales mantiene un diálogo creativo y abierto con la amalgama de arte que en ellos puede admirar. Esta observación es importante a la hora de calificar su obra, como la de otros artistas de su entorno, por hacer alusión a esa doble faceta que supone acoger la atmósfera regionalista/nacionalista fragmentada que invadió la España regeneracionista, según la cual Zuloaga se inscribiría dentro de la tendencia vasco-ibérica (pueblo vasco como el más antiguo de la península, por eso al ser vascos, son muy ibéricos), exteriorizado por medio de arquetipos populares, curtidos y paisajes yermos que, en su caso respondía al deseo de sintetizar el alma castellana. Por otra parte, su talante cosmopolita, abierto a Europa.

Su primera escuela fue el Museo del Prado, allí se impregna mientras copia modelos, de la idiosincrasia de la pintura española del Siglo de Oro. Varias estancias en París serán fundamentales, allí aprende de Puvis de Chavannes, Carriere y, sobre todo, de Gauguin, de quien toma la técnica del cloisonné; delimitando con trazo negro las figuras, Zuloaga se manifiesta como excelente dibujante. En 1893 visita Italia, junto a Rusiñol, donde conoce la pintura de los primitivos italianos, y Londres, donde admira los retratos de Whistler. Todos estos conocimientos entran a formar parte de su expresion.

Periodo de la "España blanca" se ha dado en denominar la etapa inicial de su obra personal; en este sentido, los tipos característicos del casticismo poblarán sus representaciones. En 1898 visita Segovia, donde comienza una nueva forma de ver determinada por lo castellano. Recurre al realismo de Courbet salpicado de recursos impresionistas y post-impresionistas (pincelada pastosa de Van Gogh, constructivismo volumétrico cézanniano, contornos de Gauguin, figuras descentradas respecto del encuadre adoptado característico de Degas). Su tercer periodo: "España negra", vuelve a incorporar toreros, manolas y escenas de capeas y abanicos, pero esta vez tiñendo estas visiones de tragedia popular costumbrista que muestran su entusiasmo por Goya. Recibió muchos encargos por parte de burgueses de retratos; a este género se dedicó, sobre todo, en París, donde mantenía uno de sus talleres.

El dibujo a comentar, no es tal, ya que en anverso y reverso han sido aprovechados como soporte (el marco que lo muestra en el Museo permite ver ambas partes). RETRATO CON MANTILLA[1624] corresponde a una maja ataviada con mantilla y con el torso desnudo, semioculto tras un abanico. La figura del reverso esta trazada de forma más sumaria, inacabada y poco definida; guarda relación con la anterior por la pose, la mantilla, la expresión facial...

Se ha apuntado a un posible boceto para El palco de las presidentas (1945) como identificación de ambos dibujos, y existen hechos que parecen aseverar que es cierto, como el encuadre en que ambas figuras aparecen retratadas y el ademán de estar apoyadas en una baranda. Por otra parte, a la vista del óleo aludido, no parece haber mucho parentesco: las mujeres no llevan mantillas, ni aparecen desnudas. La mujer del abanico de El balcón de las presidentas, sí podía plantear la duda de esta filiación por la actitud de las manos, el acusado volumen del moño (quizá en sustitución de la pretendida mantilla). La expresión de la cara de la retratada en el dibujo es más bien melancólica, contrastando con la del óleo, muy digna y segura, mirando de frente seductora. Se aprecia en el carboncillo la perfecta técnica del artista, en la realización de transparencias, la capacidad de sugestión de volumen sin apenas modelado y la expresividad infundida a los rostros. Considerando las etapas artísticas que atraviesa Zuloaga todo parece apuntar a que este es un dibujo tardío, por tanto localizado después de su "España negra" de la que son características estas "manolas", y consecuentemente inserto en el conjunto de obras de los años de la dictadura franquista, pues siguió repitiendo tipos en los que, ocasionalmente aparece algún desnudo.

El RETRATO ostenta una posición de honor dentro de la globalidad de obras reunidas en el Museo de Dibujo "Castillo de Larrés", suponiendo uno de los hitos de la colección por la posición de su autor en la historia del arte español, tanto por su valor intrínseco como por la estela de influencia "zuloaguesca" que dejó tras de sí: Ramón y Valentin Zubiaurre, Aureliano Arteta, Godofredo Ortega... La excelente calidad apreciable en esta muestra, es propia de este vasco internacional que cuenta con una buena representación de su hacer plástico dentro de una de las etapas que, sin duda, más lo define.

Bibliografia:
-BOZAL, Valeriano: Pintura y escultura española del siglo XX (1900-1939).2ª ed.Ed. Espasa-Calpe,Madrid. 1993. Col. Summa Artis. vol. XXXVI.
-REYERO, Carlos; FREIXA, Mireia: Pintura y escultura en España, 1800-1910.Ed. Cátedra,Madrid. 1995. Col. Manuales Arte Cátedra
-CALVO SERRALLER, Francisco: Enciclopedia del arte español del siglo XX.Ed. Mondadori,Madrid.
1991. 1. Artistas.
-ANTOLÍN PAZ, Mario; MORALES Y MARÍN, José Luis; RINCÓN GARCÍA, Wifredo(dirección): Diccionario de pintores y escultores españoles del siglo XX.Ed. Forum Artis,Madrid. 1994.
-VV.AA.: Diccionario antológico de artistas aragoneses 1947-1978.Ed. Institución "Fernando el Católico" (C.S.I.C.),Zaragoza. 1989.
-"Amigos de Serrablo": Catálogo del Museo de Dibujo "Castillo de Larrés"Ed. Ibercaja Obra Social, Museo de Dibujo.,Zaragoza. 1997.
-Universidad Pública de Navarra: Catálogo de exposición en la Universidad Pública de Navarra de obras del Museo de Dibujo "Castillo de Larrés" (marzo 1993).Ed. Alberto Ballesteros Izquierdo.,Pamplona. 1993.
-Caja Rural de Huesca: Catálogo de exposición en la Sala de Exposiciones de la Caja Rural de Huesca de Fondos de la Colección del Museo de Dibujo "Castillo de Larrés" (19 mayo-19 junio, 1998).Ed. Caja Rural de Huesca.,Huesca. 1998.
-Satué Oliván, Enrique(coord.); Gavín Moya, Julio: Mis dibujos.Ed. Ayto. de Sabiñánigo, Instituto de Estudios Altoaragoneses y Museo de Angel Orensanz y Artes de Serrablo,Huesca. 1995. col. "A Lazena de yaya" nº 4.