Las marcas de base: señales de la actividad acuática

Las losas usadas en Construcción de todo el Serrablo suelen tener marcas en relieve en forma de cordones, nudos, ondas y otras formas. Estas Marcas unas veces son huellas fósiles de la erosión por corrientes acuáticas, y otras veces rastros de la actividad de algunos seres vivos, aunque pueden ser el resultado de procesos físicos o químicos.

Imaginemos un fondo de lodo bajo el agua. La corriente arrastra sobre él piedrecillas que labran pequeños surcos, la fauna limícola excava galerías y señala sus pasos sobre el fino sedimento. En la orilla, el oleaje con su regular vaivén crea un relieve de pequeñas dunas y hoyos; fuera del alcance del agua el barro se reseca y cuartea. Por último, en un determinado momento esta superficie se recubre por un aluvión de nuevos sedimentos, ocasionado por un derrumbamiento.

El antiguo lecho marino con todas las marcas citadas ha quedado recubierto y relleno por lo que en el futuro será un nuevo estrato. La sucesión de este tipo de episodios en millones de años constituyen el flisch eoceno con la atípica alternancia de marga y arenisca que domina la geografía al sur de las sierras calizas del Pirineo (Telera-Tendeñera).

Aquellas huellas de la evolución han quedado "prensadas" entre estratos, como flores secas entre las hojas de un libro. En paleontología se llama a estas formas en las losas "Marcas de base" porque se conservan sobre todo en la base del estrato superior en forma de molde y normalmente desaparecen del estrato en el que originalmente se formaron, por la disgregación de éste, más blando.

El ambiente de fondo marino es pobre en vida por la escasez de luz solar. En él se depositan los restos de peces y seres vivos de las aguas; que es el único alimento. Por tanto este fondo marino está poblado por la llamada fauna detritivora: erizos, cangrejos, esponjas... cuyos restos no se conservan principalmente por la propia acción carroñera de esta fauna.

Algunos tipos de marcas de base


  • Grietas de desecación: cuarteamiento formas poligonales (Foto 1, Barranco de de suelos limosos-arcillosos que genera Oliván).

  • Huellas de gotas de agua: pequeñas depresiones redondeadas sobre el suelo fangoso poco consolidado.

  • Huellas de cristales: por un proceso físico-químico la formación de pequeños cristales (yeso o sal) con formas características de cristalización que se disuelven posteriormente y su hueco es rellenado por un sedimento fino que reproduce la forma (Foto 2, Barranco de Oliván).

  • Alineaciones: pequeños relieves en la dirección de la corriente acuática, formados por agrupamiento de granos del sedimento en bandas alargadas.

  • Rilí marks: trazas de erosión muy estrechas con abundante ramificación. Son divagaciones de los hilillos de agua en la base de una corriente (Foto 1).

  • Marcas de erosión por la corriente: surcos labrados en el fondo arcilloso por remolinos y corrientes en forma de bulbo, abanico, óvalo, etc. La presencia de un guijarro determina que el surco de erosión tome forma de herradura al incidir sobre sus laterales.

  • Ripples: estructura sedimentaria por acción de oleaje con forma de pequeños valles y dunas o crestas.

  • Huellas orgánicas: estructuras producidas por actividad de seres vivos en el sedimento; rastros, perforaciones. (Foto 2, zanjas de detritivoros, Barranco de Oliván), (Foto 3, rastros de artrópodo, Barranco de Oliván).