Gésera, en la cuenca del Guarga

Hasta la década de los años 1960, en que se incorporó al de Sabiñánigo, y desde un siglo antes, Gésera era la capital de un extenso término ribereño del Guarga, al que pertenecían el caserío de Arraso, la pardina de Buesa, las aldeas de Alavés y Molino de Villobas y los lugares de Arruba, Artosilla, Belarra, Castillo de Guarga, Grasa, Lasaosa, Ordovés, San Esteban, Sandiás, Solanilla, Villobas y Yéspola, hoy en su mayor parte despoblados o con escasos habitantes que en ningún caso llegan a la quincena, no obstante la antigüedad de algunos ellos.

En los mediados del siglo XVII, Gésera se hallaba bajo el dominio de don Martín de Pomar y Cerdán y de su mujer María-Gerónima Escartín, señores de Salillas, quienes por un documento notarial expedido el 27 de septiembre de 1659, procedían a la venta, a favor del Infanzón don Pablo-Francisco de Francés de Urritigoyti, residente en Zaragoza, del lugar y termino de Gésera, situado en el presente Reyno de Aragón y Obispado de Jaca, con todos sus montes, casales, palacios y graneros de la dominicatura y con toda la jurisdicción civil y criminal alta y baja y mero y mixto imperio, supremo y absoluto poder, y con todos los vasallos hombres y mujeres allí estantes, por el precio de sesenta mil sueldos jaqueses, en reales de plata, los cuales declaraban haber recibido (A.H.P. Huesca, Protocolo 11.752).

Eran los Pomar, una noble familia de la que existe memoria desde los tiempos de Sancho Ramírez, a cuyo servicio estuvieron varios caballeros de este apellido, distinguiéndose en 1082, en la toma de Bolea el llamado Pedro Ximénez de Pomar, señor de Latre y Javierrelatre, cuyo descendiente Blasco de Pomar, servidor de Ramiro II, conquistó el lugar de Salillas que, como feudo o señorío, transmitió a sus sucesores. En 1284 López de Pomar puso dicho término como garantía o rehén del juramento de los nobles en pro de las libertades del Reino. Tras una serie de personajes entregados a la carrera militar, con especial actuación en las guerras de Italia, aparece Sancho de Pomar, marido de Beatriz de Moncayo, señores de Sigüés, a quienes heredó Luis de Pomar casado con Aldonza de Gurrea, de quienes, a falta de sucesión pasó la domicatura a Argenlau de Pomar, mesnadero, y de éste a su hijo Ximén, cónyuge de Isabel de la Caballería, los que tuvieron a Felipe de Pomar, participante en las Cortes celebradas en 1549 y 1553, como diputado por los Infanzones. Del matrimonio de este último con Isabel de Moncayo, nació Martín de Pomar, Señor de Salillas, Gésera, y otros lugares, casado con Ana Ximénez de Cerdán, de los que fue primogénito Martín de Pomar, nacido en Zaragoza en 1598 y allí residente, que en 1639 obtuvo confirmación de su Ejecutoria de Infanzonía; así como en 1662 desempeñaba el cargo de Regidor del Real y General Hospital.

En cuanto al comprador y nuevo señor del lugar y términos de Gésera, Pablo-Francisco Francés de Urritigoyti, era descendiente de dos ilustres y nobles linajes Infanzones -los Francés y los Urritigoyti-, que enlazaron en el año 1600.

Tenía su casa solar en la ciudad de Zaragoza, hijo y heredero de don Martín y de doña Petronila de Lerma y de la Sala y casó con Ana Pérez de Suelves y Claramunt, con la que tuvo a Ana, que fue su sucesora, y que contrajo nupcias con Juan Vives de Cañamas, Conde de Faura, en cuya descendencia se mantuvo el citado Señorío.

Respecto a los Caballeros Infanzones existentes en el territorio cuya capitalidad ejercía Gésera, conocemos las comunicaciones con las que algunas de sus localidades dieron cumplimiento a las órdenes del Real Acuerdo.

CASTIELLO DE GUARGA.
- El Escribano de Fechos daba testimonio en 22 de noviembre de 1787, de que, por los documentos presentados, eran tenidos y reputados como Infanzones los de los apellidos: Campo, Ciprés, López, Oliván, Trallero y Xavierre.
LASAOSA.
- Miguel Fuertes, Escribano, hacía constar en 22 de enero de 1788, que allí residían tres familias de Infanzones: Aquilué, Lardiés y Villacampa.
SAN ESTEBAN.
- En certificación fechada en 22 de enero de 1788, Joseph Lasaosa, Escribano, indicaba que en los libros municipales, de tiempo inmemorial, sin contradicción alguna, figuraban como hidalgos e infanzones dos familias del apellido Urbán.
SOLANILLA.
- En 15 de enero de 1788, se exponía que allí existían, de siempre, familias consideradas como infanzonas, que ostentaban sus armas sobre las puertas de sus palacios, que eran: los Arilla, Escartín, López y Xavierre. Esta es la breve referencia de los citados linajes, por su orden alfabético.
AQUILUÉ.
- Establecidos en remoto tiempo en Lasaosa ya en 1495, cuatro de los cinco fuegos de este lugar correspondían a Rodrigo, Martin -mayor y menor- y Salvo de Aquilué, casado con Elena Campo, su hijo mayor, Felipe que contrajo matrimonio con Isabel Otín y su nieto del mismo nombre, de los que algunos descendientes se establecieron en Fornillos de Montearagón y Barluenga, quienes obtuvieron Salva de Infanzonía en 24 de septiembre de 1691 y 3 de marzo de 1730. La rama originaria siguió residiendo en Lasaosa, en donde, en 1788 era reconocido por el Concejo en su calidad de Infanzón, Vicente Aquilué.
ARILLA.
- Es una de las casas antiguas de Solanilla, considerada siempre como de familia Infanzona, de la que en principios del siglo XV era dueño Pedro de Arilla, casado con Ana de Buesa, a los que siguió su hijo Juan, marido de María Ciprés y Javierre, padres de Juan-Pascual Arilla y Ciprés, quien en 1686 ganó Beca en el Colegio Imperial y Mayor de Santiago, de Huesca. En 1788 eran reconocidos como hidalgos, en Solanilla, tres de este apellido de nombre Joseph y otro llamado Pedro. Una rama importante de este linaje tenía su solar en Secorún.
CAMPO.
- Apellido muy extendido por el Sobrarbe, y que podemos encontrar casales del mismo en casi todas las localidades de este territorio, de los que salieron ramas que se establecieron en poblaciones de Serrablo, Somontano y Ribagorza. Descendientes de los de Boltaña o Arcusa, fueron residir a Castiello de Guarga cuyo Concejo reconocía, en 1787, como Infanzón a Carlos Campo, Escribano de fechos, en mérito de gozar de esta condición sus antepasados, según testimonio dado por el Notario Antonio Borruel, de Bergua.
CIPRÉS.
- Originarios del cercano lugar de Solanilla donde Johan Ciprés era dueño de una de las tres casa existentes en 1495, se establecieron en Castiello de Guarga donde, como en el citado pueblo, gozaron de los privilegios de los Infanzones y fueron respetado como tales, en razón de los testimonios acreditativos presentados, siendo así reconocido Miguel Ciprés, por el Concejo, en 1787; como lo fue por el Ayuntamiento de la Honor de Nocito en 5 de noviembre de 1798, su sucesor Ramón Ciprés, natural de dicho Castiello que, en 1796, pasó a convolar a Ibirque, contrayendo matrimonio con Teresa Piedrafita, de la que tuvo a Ramón, María-Teresa, Antonia, Juan y Joaquina Ciprés Piedrafita.
ESCARTÍN.
- En el Lugar de Sandiás, en la Guarguera, existía una casa fuerte perteneciente a los Escartín, quienes desde antiguo allí moraban, ganando Ejecutoria de Infanzonía en 1671. De este linaje era Lucas Escartín, marido de María de Bergua, que fueron seguidos de Juan, casado con Orosia Castán, padres de Pedro, que contrajo nupcias con Agueda Otín, de la cual tuvo a Pedro -que se hizo cargo de las posesiones y al casarse con Josefa Sánchez de Aineto, fue a residir a Aineto- y Juan, que se trasladó a Solanilla, casando con Francisca Ciprés. Ambos hermanos, en 1773, junto con sus hijos, entablaron proceso de reconocimiento de su hidalguía ante la Real Audiencia de Aragón. Los de Sandiás y Aineto, fueron señores temporales de la Pardina de Santa María de Bergua, con plena jurisdicción civil y criminal.
GARASA.
- Apellido noble muy importante. En 1495, Esteban de Garasa y otros de su linaje eran Señores temporales de Layés, Lerés, Grasa, Ordovés, Belarra, Yéspola, Arraso y Villobas. En Gésera residía Sancho de Garasa.
LARDIÉS.
- En 1788 se reconocía como Infanzón en Lasaosa a Francisco Lardiés, descendiente de los de este linaje residentes en Abellana, en la Honor de Nocito, de los cuales su hermano Johan obtuvo Ejecutoria de hidalguía en la Real Audiencia de Aragón en 30 de noviembre de 1774. Los residentes en Barbastro ganaron Salva en 1664, los de Torla en l698 y los de Fragén, en 1816.
LÓPEZ.
- Este apellido tiene tantas ramas, que hemos de concretarnos a los residentes en Solanilla, Joseph (mayor y menor) y Francisco López, considerados por el Concejo, en 1788, como Infanzones, por hallarse en posesión de la correspondiente Firma: Y a Joseph López de Castiello de Guarga, estimado por hidalgo, al igual que sus antecesores, por acuerdo del Concejo en 1787, previa presentación de los testimonios justificativos.
OLIVÁN.
- Aún cuando miembros del linaje aparecen especialmente referidos a los de Javierre del Obispo y Aso de Sobremonte, tuvieron casales en muchos otros lugares, como en Castiello de Guarga, en donde Pascual Oliván era tenido y respetado como Infanzón en 1787.
TRALLERO.
- Descendiente posiblemente de los Tralleros de Rodellar y Sarsa de Surta, en los principios del siglo XVIII fijó su residencia en Villobas, en el término de Castiello de Guarga, Martín Trallero, quien por haber acreditado su condición hidalga, era reconocido por el Concejo como Infanzón, en 1787.
URBAN.
- Pedro de Urbán, residente en San Esteban de Guarga, mereció la concesión a su favor en 9 de septiembre de 1303 de una Real Provisión de Infanzonía, que luego confirmó, como descendiente de aquél, Jaime de Urbán, vecino de Lecina, en 1499. En 1788, eran titulares de los dos casales de San Esteban, los Infanzones Francisco Urbán y su hijo del mismo nombre y Pedro, Joaquín y Pablo Urbán.
XAVIERRE.
- Importante linaje altoaragonés que estaba radicado en las montañas pirenaicas, con dos ramas residenciadas en los términos de Gésera; una en Solanilla, compuesta, en 1788, por Francisco, Joseph, Martín, Joaquín, Pedro y Antonio Xavierre, y otra en Castiello de Guarga, de la que era titular Joseph Xavierre; todos reconocidos como hidalgos.
VILLACAMPA.
- El Concejo de Lasaosa certificaba en 1788 que la familia de Miguel Villacampa, descendía del lugar del mismo nombre del Valle del Serrablo, según constaba en la Ejecutoria de Infanzonía ganada por su bisabuelo, por lo que se les tenía y respetaba como por su condición noble les correspondía.