A partir del siglo XVI, y hasta el siglo XIX, la constitución de los tres macro-santuarios de Serrablo en centros especializados tanto en la curación de endemoniados como en la concesión de lluvia daría pie, junto a otros factores específicos, para que tanto las gentes de los pirineos franceses limítrofes -al norte- como del Somontano de la Sierra de Guara -al sur- peregrinasen hacia dichos templos. En el caso del Bearn más vinculado al Viejo Aragón, a la carencia de santuarios tan especializados como los de Santa Orosia y Santa Elena, habría que añadir otros tres factores que explicasen dicho peregrinar:
A Santa Elena, según indica el padre Martón MARTÓN, León Benito Sumaria investigación (...) del célebre santuario de Santa Elena. Zaragoza 1749 p.83
, acudían al menos hasta el siglo XVIII peregrinos endemoniados de los contiguos valles franceses de Ossau y Aspe. Lo hacían desde junio hasta finales de septiembre, época en la que la nieve de los puertos de Sallent permitía el paso. Acudían con los pies descalzos y de regreso portaban agua y tejas molidas del santuario. El estudio de las cerámicas recogidas en las catas practicadas en la cueva del templo parece reafirmar este peregrinaje.
Desde el siglo XVII, y hasta hace pocos años antes de la última guerra civil El arcipreste de Sos, Santa Orosia Patrona de Jaca. Revista Aragón 1935 p. 97 , la llegada de romeros franceses el día 25 de junio, especialmente a Jaca, era un hecho tan corriente que raro es el escritor religioso que no lo refiere. También acudían a Yebra, aunque como indica Alavés, en menor proporción y generalmente para pedir agua ALAVÉS Y LA SALA, Salvador A. De la prodigiosa vida (...) de Santa Orosia. Zaragoza 1702 Libro II p. 329. El 24 de abril de 1680 acudieron 28 cruces a la villa de Yebra para pedir agua a la santa; muchos romeros procedían de Bearn y otros del Somontano.
. En 1786, a las puertas de la Revolución francesa, debían de ser tan generalizados los problemas que causaban los peregrinos que venían desde el Bearn el día de Santa Orosia a Jaca o a Yebra, que el Parlamento de Navarra prohibió desde Pau el que concurriesen; basaban tal sanción en los abusos que se producían durante la peregrinación y en que algunos romeros acudían para enterarse de quién había hechizado a un amigo o familiar, produciéndose a su regreso terribles venganzas que asolaban a los valles galos ANCELEY, René El Parlamento de Navarra y las peregrinaciones bearnesas a Santa Orosia. Revista Argensola 18 pp. 173-176. .
En el Somontano, la inexistencia de santuarios especialistas con renombre popular suficiente, los vínculos tradicionales con Serrablo meridional a través de las rutas trashumantes y del vino y del aceite, hacia que sus humildes gentes basculasen primordialmente sobre el macrosantuario de San Úrbez de Nocito en petición de agua; hecho que como se comprueba en el Archivo Diocesano de Jaca, con anterioridad al siglo XIX, se hacia extensivo al santuario más septentrional de Santa Orosia ADJ, Asuntos varios arciprestazgo de Biescas. Carpeta núm. 84 En 1841, el cura de Yebra, Juan Francisco LÓPEZ VILLACAMPA, al tiempo que remite al obispado la relación de cruces que acuden a las rogativas de Yebra se queja de que ya hace muchos años que no acuden de la Tierra baja y Somontano debido a la irreligiosidad popular de los tiempos..