Los puentes del Gállego

Puente Molá (Biescas).

Antiguo puente, probablemente de más de un arco, reconvertido en pasarela sobre los años veinte, con la finalidad de transportar material para la construcción del canal de la central eléctrica de Biescas.

El origen del puente tampoco tiene explicación, pues el camino conceptuado como tradicional del valle de Tena ascendía por la orilla izquierda orográfica del Gállego hasta, cuando menos, el fortín y ermita de Santa Elena. Sin embargo, es puente de envergadura para el que habrá que buscar alguna lógica. El estribo de la derecha es una gran plataforma de nada menos que 19 metros de longitud, erguida 4 metros sobre la corriente hídrica. La anchura del tablero es de 3,40 metros, nada lejano de los 3,32 de Polituara y 3,35 del de Asieso. En la punta del estribo se inicia incipiente arcada que pudo desplazarse unos 12 metros. El estribo es de sillería grande y alargada, acoplada por hiladas regulares de 20 centímetros de altura, entre las que se asoman algunos calces. Estos sillares están en general aceptablemente alisados y escuadrados, alternándose otros de superficie rugosa trabajada con maza. El paramento encajona mampuestos y fragmentos sobrantes de talla, fuertemente cogidos con argamasa de cal.

En la superficie del estribo restan dos argollas de hierro y un par de profundos mechinales, de 1,50 metros de profundidad. El fuerte caudal imposibilita observar la orilla opuesta. Parece tratarse de un pilar confeccionado con sillería almohadillada, de los años veinte, por tanto, cuando se reconvirtieron los viejos restos en pasarela. Ello da pie a pensar que el puente originario pudo tener otro ojo más allá de este pilar.

Puente Molá pudo ser erigido entre los siglos XV-XVIII.

Puente Lárrede.

También se le denomina puente de Las Pilas y hasta hace muy pocos años enlazaba las poblaciones de Senegúé y Lárrede. Ha quedado en desuso al establecerse nueva comunicación asfaltada con Lárrede.

El puente colgante sigue con suelo de tabla que apea en dos estribos laterales y tres pilares separados con desigual luz.

Estos machones han sido rehechos en sucesivas obras de mantenimiento y uno de ellos incluye bloques prefabricados de hormigón.

Originariamente debieron levantarse con sillería acoplada por hiladas que en algunos pilares todavía conforman el tramo bajo. Sobre estos se instaló sillarejo y en la coronación mampostería.

Todos los pilares poseen tajamares y espolones de perfil triangular que les da un aspecto de macizo hexagonal.

Ya existía en el S. XVI, pues entre 1581-84 la Diputación del Reino destina 600 libras para repararlo. En 1901 son varios pueblos de la comarca quienes restauran desperfectos. Aún con estos datos, el trazado del puente actual podría ser de los ss. XVII-XVIII.

Puente de "El Puente de Sabiñánigo".

Cruzaba el río Gállego cerca de la población actual de Sabiñánigo, uniendo el Campo de Jaca con el valle del río Basa Sobrarbe. Aparece en algún mapa del siglo XVII, pero la estructura que ha llegado a nuestros días ha sido objeto de reformas difíciles de precisar por cuanto el caudal de agua impide la observación próxima de los machones. Es posible que inicialmente tuviera tres arcadas de luz distinta, pues en el tramo bajo de pilares y estribos se acomodan mechinales simétricos. Consta de dos estribos y otros tantos pilares, todos levantados con materiales variados apenas retocados para facilitar asientos y muros cara vista a plomada. Se intentó encajarlos por hiladas pero espesores tan dispares condicionaron los resultados, estéticamente poco llamativos.

El pilar de la derecha plantea basamento ataludado que no hemos observado en ningún otro puente de la zona. Tal vez se deba a que ocupa una posición castigada por la corriente, pues el frente del tajamar está socavado e incluso tiene reparaciones modernas con hormigón. El pilar izquierdo no parece despegar sobre talud, pero sí tiene, aunque arruinado, tajamar de planta triangular.

El puente, tal como lo vemos, es una pasarela proyectada a partir del siglo XVI.

Notas en relación al puente de "El Puente".

Este puente lo mantenían entre SABIÑÁNIGO y EL PUENTE, ya que al ser de madera tenían que cambiar piezas cada pocos años.

En la guerra civil y para que no pudieran pasar las tropas republicanas, los vecinos de Sabiñánigo tiraron la primera arcada de la margen derecha, posteriormente lo rehacen nuevamente los militares, pero sin barandillas, y hacia 1948 los vecinos de Sabiñánigo las construyen para mayor seguridad, especialmente para el paso de las caballerías. Pocos años después, en el mes de septiembre de 1950-51 se lo llevó una riada.

Más tarde, en el año 1970, la Hermandad de Labradores gestionó la posible reconstrucción del puente, pero no tuvieron éxito en sus deseos.

(Informante D. CLAUDIO BIESCAS).