En la época geológica (34 a 54 millones de años) diversas corrientes fluviales descendían de los jóvenes Pirineos, aún en formación, hasta la línea costera que penetraba por la actual depresión media; desde el área de Jánovas al Cantábrico.
El núcleo de los sistemas deltáicos de estos ríos, con los sedimentos más recios, forman los actuales conglomerados de Sta. Orosia y Canciás. También de los conglomerados de la Sierra Portiello-Picardiello, probablemente por un arrastre secundario de aquellos sedimentos.
Frente a los sistemas deltáicos la flora y fauna subacuática se desarrolla abundantemente en un clima cálido y rico en nutrientes. A partir de los 100 mts. de profundidad la luz empieza a escasear, filtrada por el agua; las al2as se ven impedidas para realizar la fotosíntesis y el ecosistema falla por su más amplia base.
En este territorio marginal de la plataforma sumergida habita el Portunus catalaunicus del Basa, localizados en nuestro tiempo sus fósiles en un estrato margoso muy pobre en otros sedimentos fosilizados (en parte por la austeridad del territorio, en parte por la acción carroñera y trituradora de restos que practica el mismo cangrejo). Entre estos otros restos se encuentran algunos ejemplares notables por su tamaño de equinidos (erizos marinos); y notables en número los moldes de bivalvos cuyas conchas no han llegado a fosilizar.
El Portunus vive también a menor profundidad, pero allí sus restos son eliminados por otros comedores de sedimentos (erizos, gusanos, cangrejos) y los vestigios sólidos en los estratos correspondientes (areniscas) son muy escasos y fragmentarios.
El género Portunus pervive basta la actualidad. A él pertenece la especie pelágica que es coetánea del catalaunicus que como puede suponerse se ha localizado abundantemente en el Pirineo oriental, desde Igualada hasta Manresa y Vic, en materiales de la base Bartoniense (41 millones de años) y del techo Bartoniense (37 millones de años); ésta última datación es la más próxima para el cangrejo del Basa identificado por Antonio Barnolas del Instituto Tecnológico Geominero a partir de la clasificación de Vía (1941).
En la cultura aragonesa Lastanosa menciona en su libro de Los Ingenios alguna colección de fósiles que ha tenido ocasión de ver en la Corte zaragozana, entre cuyos ejemplares figuran cangrejos de piedra. Ya en nuestro siglo los decápodos del Pirineo occidental se han exhibido en las vitrinas del Museo del Instituto Geológico de Madrid y en las colecciones privadas de Eléctricas Reunidas e Iberduero, en ambos casos procedentes de la cuenca del Isábena.
En los últimos años los talleres de verano de la Facultad de Ciencias de Zaragoza los han prospectado en la Val de Garona (Rasal-Bentué de Rasal) aunque de ninguno de estos casos se puede aportar aquí la identificación de los especímenes.