EL PINTOR MANUEL ALCORLO TOMA POSESIÓN COMO ACADÉMICO
Con un discurso titulado «Variaciones peripatéticas con Quevedo al fondo», este madrileño de 63 años fue recibido ayer en la Academia de Bellas Artes. Manuel Alcorlo se ha dedicado a la pintura, el dibujo y el grabado, aunque es la primera la que reconoce como su "principal labor".
EFE Madrid
El pintor y grabador Manuel Alcorlo tomó posesión ayer de su cargo de académico de Bellas Artes, con un discurso titulado «Variaciones peripatéticas con Quevedo al fondo», que fue contestado por su colega Luis García-Ochoa. La candidatura de Alcorlo, elegido para el cargo el pasado 2 de febrero, fue presentada por García-Ochoa, pintor y grabador, y por los académicos José Hernández Muñoz y Antonio Gallego Gallego.
Pintor, grabador y dibujante, Manuel Alcorlo nació en Madrid en 1935 y comenzó sus estudios artísticos en la Escuela de Artes y Oficios, ingresando en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando en 1953, el mismo año en que participó por primera vez en una exposición, La Nacional de Bellas Artes.
En esa Escuela y también en 1953, obtuvo los premios «Sotomayor» y «Carmen del Río», a los que en 1959 sumó la medalla de oro de El Paular, el premio Alcántara del Círculo de Bellas Artes de Madrid y el de la Fundación Rodríguez Acosta.
En 1960, Alcorlo gana por oposición una de las plazas de pintura, y ese mismo año expone en el Ateneo de Madrid y consigue el Premio Roma, donde residiría durante cuatro años; después, vivió en Francia, concretamente en París, Holanda, Gran Bretaña y Grecia. Participó en la V Bienal de Alejandría, en la lnternacional de Grabado de Lubiana y en 1965 en la IV Bienal de Paris, en la que participó con seis aguafuertes, y un año más tarde consiguió una beca de la Fundación Juan March.
Al conocer su elección para la Academia de San Fernando, Manuel Alcorlo dijo que significaba «un compromiso entrañable en el que espero estar a la altura».
El nombramiento como académico fue inesperado, dijo entonces, «y me ha supuesto una gran ilusión, ya que todos los miembros de la Academia son amigos míos».
La elección supone también «un reconocimiento a las cuatro cosas que he hecho con mi trabajo», precisó el artista, quien añadió que espera «trabajar para estar a la altura» y «aportar mis conocimientos, los de un simple pintor, así como mi experiencia».
Pintor, grabador y dibujante, la faceta que más le gusta es la pintura: «me entusiasma dibujar, pero la pintura es mi principal labor, ya que es donde uno se puede desplegar y donde se puede desarrollar lo que se lleva dentro».
30 DE NOVIEMBRE DE 1998, LUNES HERALDO DE ARAGON
Desde estas páginas nuestra Felicitación a MANUEL ALCORLO por esta nueva andadura, a la vez que le reiteramos el agradecimiento de Amigos de Serrablo por su colaboración con el MUSEO DE DIBUJO.