Dos sirénidos del eoceno en la formación Belsué - Atarés

Es bien conocido el asentamiento de nuestra comarca sobre lo que hace alrededor de 50 millones de años fue una cuenca marítima de aguas someras y clima cálido abierta hacia el actual golfo de Vizcaya.
De la dinámica de este antiguo mar interior quedan abundantes vestigios en la fisonomía geológica del Pirineo como los característicos Capitiellos o los conglomerados de Canciás, Santa Orosia, Oroel y San Juan de la Peña; auténticas gleras fósiles de ríos que hace millones de años confluían en el mar interior de un Pirineo en formación.
En torno a estas cuatro masas de conglomerados aflora, al norte, la llamada formación Belsué-Atarés; que al sur se manifiesta en la elevación de las sierras de Guara y Gabardiella.
Se trata de areniscas y margas litorales en secuencias principalmente deltáicas y con niveles arrecifales. Su edad es de Luteciense a Biarritziense, en la transición del Eoceno Medio al Eoceno Superior.
La región ha sido bien estudiada por el profesor Cayo Puigdefábregas que publicó en 1975 "La sedimentación molásica en la cuenca de Jaca" en la monografía 104 del Instituto Pirenaico de Ecología.
Los fósiles marinos son muy abundantes en este sector y entre ellos estas piezas de mamíferos son una rareza. La paleontóloga de la Universidad de Zaragoza, Gloria Cuenca, visitó el yacimiento de Oroel, donde apreció que se trata de restos desplazados, seguramente por el empuje de la marea sobre el cadáver del animal, lejos de donde sería más normal su descubrimiento.

VACAS Y ELEFANTES MARINOS
Los sirénidos se corresponden con los actuales herbívoros marinos: vacas marinas, manatíes y dugons. Su tisionomia se distingue bien de los carnívoros marinos (otarios, focas) y de los cetáceos; están más emparentados con los ungulados y elefantes a pesar de su naturaleza acuática.
Su régimen herbívoro se aprecia bien en la mandíbula de Used. Los premolares presentan una progresiva atrofia de atrás hacia delante, aparece la llamada barra o diastema -tramo sin dentición entre premolares e incisivos- con presumible pérdida del canino; características todas de la alimentación vegetariana.
Entre los restos de la sierra de Oroel llama especialmente la atención el colmillo muy desarrollado característico en algunas especies de sirénidos (elefantes marinos, morsas) cuya función puede ser defensiva o alimentaria (para "cosechar" el fondo marino).
El departamento de Gloria Cuenca en la Facultad de Ciencias de Zaragoza se encargó de liberar parte de este colmillo de su envoltura pétrea y envió una sección para su análisis a una institución especializada; sin que en este momento pueda contarse aquí con sus resultados. Junto al colmillo se encontraron varios fragmentos óseos y en el emplazamiento destaca la fauna de gasterópodos, esponjas, corales solitarios y nautiloideos en un suelo de arenisca. En el emplazamiento de Guara junto a la mandíbula y dos piezas óseas se encuentra fauna de ostrodontos en un sedimento de grano grueso o brecha entre estratos de arenisca.