Mil años de historia de los valles de Serrablo y Fanlo (958-1958)

Los documentos de los siglos XI y XII, y los relativamente abundantes restos arqueológicos, vienen a confirmar que los núcleos de población eran numerosos en las dos últimas centurias de la Alta Edad Media, en el Valle del Guarga, y en la Val de Fanlo. Este fenómeno se daba casi de una forma generalizada, en la época señalada y en la segunda mitad del siglo X, en casi todo el Prepirineo, y también en bastantes valles del Alto Pirineo, como consecuencia de los brutales cambios socioeconómicos, que siguieron a la ocupación musulmana del Valle del Ebro. No deja de ser sorprendente, por ejemplo, que en el Valle de Hecho se registren hasta 27 núcleos de población en el siglo XI teniendo en cuenta los datos suministrados por las fuentes escritas, y lo que se deriva del estudio de las necrópolis, podemos colegir que muchas poblaciones tuvieron más habitantes en el siglo XI, que a finales del XV (1). Así, en Solanilla, se registran 16 familias en tiempos de Sancho Ramírez (2), en tanto que el Libro del Reparo General no da mas que 2 fuegos en 1488, y 3 en 1495 (3).
A mediados del siglo XII, la situación había cambiado debido a las grandes conquistas realizadas en el sur, que originaron un continuo desplazamiento de la población pirenaica, para la ocupación efectiva de los territorios ganados, pero todavía puede rastrearse en los documentos la certeza de una cierta densidad demográfica en aquellos lugares en los que florecía el comercio, por su proximidad al Camino de Santiago, como Aruej, cuyos 9 cabezas de familia prestaron juramento a Ramón Berenguer IV, en 1137, junto a los 13 de Acín, los 33 de Aratorés, y muchos otros de Jaca, Uncastillo, Luesia, Biel etc. (4). En 1495, los tres lugares arriba señalados tenían respectivamente 3, II, y 5 fuegos (5).
No se han encontrado en el Valle huellas de poblamiento romano, pero parece lógico pensar que lo hubiera, aunque fuera muy reducido, a tenor de lo excavado en Sabiñánigo (6), que se encuentra situado bastante más al norte, en lo que se supone una ruta secundaria a las Galias -un camino indígena por Tena (7)-, altemativo al del Valle de Echo (8).
Nada resultamás complicado al investigador, que intentar reconstruir los parámetros socioculturales y económicos, de un periodo histórico del que apenas se tienen datos, mediante la aplicación simple de las normas generales extraídas de otro mejor conocido. Por ello parece casi imposible imaginar siquiera el impacto mutuo que pudo darse entre los escasos grupos que poblaran la Guarguera entre los siglos VIII y X, y los que emigraban de las tierras llanas por causa de la presión musulmana, partiendo de los testimonios escritos del siglo XI.
En cualquier caso parece admisible que el ordenamiento social, cultural, e incluso religioso, tardorromano, todavía vivo en amplias zonas del Territorio Pirenaico y Prepirenaico en esa época, se fuera diluyendo poco a poco, por la imposición, de forma natural, del modo de expresión de los representantes de las nuevas ideas (9). Los pobladores de estas zonas, casi aisladas de los centros donde había florecido el Cristianismo -entomo de Huesca, Ribagorza, Bajo Cinca y Zona Oriental de Sobrarbe (1 0)-, se mantendrían aferrados a una tradición que les aseguraba una mayor libertad de conciencia, y un derecho consuetudinario del que se sentirían orgullosos (11). En lo religioso, parece fuera de todo cuestionamiento su paganidad, y de hecho, la política religiosa de los Condes de Aragón y de los Reyes de Pamplona, concebida como base para la unidad y el reconocimiento y afianzamiento del poder, se basa en la fundación puntual y continua de Monasterios, a los que los rectores conceden privilegios, tierras, y hombres sujetos a las mismas. Hasta en este pequeño detalle se ve el trasfondo del esclavismo, con el que la Sociedad Cristianizada Peninsular se encontraba tan a gusto; algo que sí tenían en común los tres grupos culturales que poblaban entonces lo que después seria Aragón! (12).
Los más de sesenta núcleos habitados que había en la Guargera a comienzos del siglo XI. aparecen situados por lo general en lugares de fácil defensa, aprovechando colinas escarpadas, que se cercaban con un muro de sillarejo o una empalizada de troncos. Tal es el caso de San Luque , cerca de Ordovés, del primitivo núcleo de Castiello, o de Villacampa, pero a mediados del siglo XII, cuando el peligro musulmán queda definitivamente alejado, los habitantes de muchas de estas aldeas que no han emigrado a las nuevas tierras, trasladan sus casas al pie de los primitivos emplazamientos, buscando una vida más cómoda (13).

Continuará

  1. El tema fue estudiado para Cataluña por P. Bonnassie, en su "Cataluña mil años atrás". 1988.
    Utrilla Utrilla; J. F.: La economía aragonesa en la segunda mitad del siglo XI: Crecimiento agrícola e intercambios comerciales. En Sancho Ramírez, rey de Aragón, y su tiempo 1064-1094. Huesca 1994.
  2. Ubieto Arteta, Ant.: Sobre demografía aragonesa en el siglo XII. En: Estudios de Edad Media de la Corona de Aragón 7.1962.
    Laliena, C. y Senac, PH.: Musulmans et Chrétiens dans le haut Moyen Áge: aux origines de la Reconquête Aragonaise. 1991.
  3. Falcón Pérez, M. I.: Estudio del Libro del Reparo General publicado en: Aragón en la Edad Media V. 1983.
    Ubieto Arteta, Ant.: Historia de Aragón; Los pueblos y los despoblados 1.11; y 111.1984-1986.
  4. Ubieto Arteta, Ant.: Los esponsables de la reina Petronila y la creación de Corona de Aragón. 1987. El documento ya fue publicado por Bofarull, en su: Colección de documentos inéditos del Archivo de la Corona de Aragón.
  5. Ref. Nota 1,
  6. Beltrán, F. y Marco, E: Importante hallazgo arqueológico en Sabiñánigo. En Serrablo, Núm.42. 1981.
  7. Magallón Botaya, M.A.: La red viana romana en Aragón. D.G.A.: Dep. de Urbanismo, Obras Públicas y Transportes. 1987.
  8. Beltrán. A.: La inscripción romana de Siresa. En: Caesaraugusta 4.1954.
    Beltrán, A.: El puerto de Palo y la vía romana que lo atraviesa. En: Caesaraugusta 6.1955.
  9. García De Cortazar, J. A.: La historia rural medieval: Un esquema de análisis estructural de sus contenidos a través del ejemplo hispanocristiano. Apertura del curso académico 1978-1979, Santander.
  10. Bonilla San Martín, A.: El derecho aragonés en siglo XII. Congreso de Historia de la Corona de Aragón, Actas y Memorias, 1. 1922.
  11. Ref. Notas 9 y 10
  12. Ref. Laliena Y Senac... Nota 12.
  13. Son numerosos los núcleos urbanos "descolgados" de sus respectivas iglesias por desplazamiento poblacional continuo, especialmente desde el siglo XVI. Los casos más llamativos en la Val de Serrablo son los de Grasa y Lasaosa.