La pardina de La Isuala

En la documentación consultada, encontramos la denominación del término con los siguientes nombres: Isuala, A Isuala, Aisuala, La Isuala y Aysuala, que confronta con 105 lugares de Escartín, Bergua, Ayerbe y Oto, situados en los términos del Valle de Broto.

Durante la Edad Media y hasta el siglo XVII, el lugar de "La Aysuala" junto con Ayerbe, Berroy, Cortillas, Basarán y Otal formaron "La Honor de Cortillas" y "La Junta de Cuarnas" todos ellos contribuían por igual al pago de los derechos reales (cenas, caballerías, coronaciones y chapín) que "La Honor de Cortillas" pagaba desde tiempo inmemorial al Rey.

Andador procedente de CortillasEstas Honores tuvieron su origen medieval como territorio real, gobernado por un "tenente" en nombre del monarca, sistema que se extinguió progresivamente en el S. XIII, pero del que perduró el pago en los pueblos de ciertas cantidades para el mantenimiento de las "caballerías de Honor" de los nobles asignadas por la comarca. Posteriormente, revirtieron a la Corona por prestar los servicios a que venían obligados sus beneficios. En concreto, el veintidos de abril de 1288 Alfonso III de Aragón dio a Felipe de Castro "Caballerías" en Cortillas como compensación del Valle de Hecho.

En cuanto al topónimo de Quarnas o Cuarnas aparece documentado en el año 1050, en una donación que hace Ramiro I al Obispo García de Aragón, se cita lo siguiente:

"In Quarnas autem habet villam nomine Cellam..."

"La Junta de Cuarnas", estaba formada por dos Jurados y un Juntero de cada uno de los seis pueblos ya mencionados, siendo el lugar de reunión establecido Basarán, cuyos jurados eran los encargados de recaudar los importes de los derechos y llevar las cuentas, teniendo éstos que entregar al Lugarteniente del Tesorero del Rey en Zaragoza, las cantidades por sus derechos en "La Honor de Cortillas"

Dicha Junta tenía unos bienes propios y comunes (útiles) que servían para pagar esos derechos reales que eran los siguientes:

- Dos cahíces de trigo y dos de cebada que les pagaba el pueblo de Sardas de cargo perpetuo; ochenta y ocho sueldos y seis dineros que les pagaba el pueblo de Cortillas por la pardina llamada Corona de Ras.

A veces, con estos ingresos era suficiente para contribuir a esos pagos reales, pero si había gastos extraordinarios, como coronaciones u otras circunstancias, tenía que hacerse el reparto de la cantidad que faltaba entre los seis pueblos en partes iguales,

El caso anterior referente a gastos extraordinarios, se dio a finales del S. XVII, que con motivo de las coronaciones del Rey Carlos II y la Reina Dña. Mariana de Neoburgo se impuso a la "Honor de Cortillas", cantidad de veinte libras jaquesas y cada pueblo tuvo que contribuir con sesenta y seis sueldos y ocho dineros jaqueses.

En el S. XVII, pagaban por los derechos de cenas y caballerías la cantidad de once libras, once sueldos y ocho dineros jaqueses anualmente.

A finales del S. XVII no alcanzó el pago de los útiles para hacer frente a los pagos que la Corona les exige, suponiendo un esfuerzo económico dificil de sostener con los escasos recursos que el medio ofrecía teniendo que efectuarse el siguiente reparto a cada pueblo.

AÑOS            CANTlDADES
1695    22 sueldos 6 dineros jaqueses
1696     8    "    4     "       "
1699     4    "    4     "       "
1701    28    "    6     "       "
1704     6    "    8     "       "

La segunda mitad del S. XVII fue especialmente duro, plagado de malas cosechas, hambruna y peste.

Los sucesivos brotes de peste, mucho más virulentos que los que ya habían padecido en el S. XVI fueron, en gran medida, devastadores y acabaron con buena parte de la población de la parte más occidental de Sobrepuerto, quedando despoblados muchos núcleos de esta zona. Para atender las necesidades económicas de ese momento, el Consejo de La Aysuala, pidió varios censos (préstamos) no pudiendo pagar sus pensiones (intereses) quedando el pueblo como garantía. Dadas las tristes circunstancias, el pueblo acabó en manos de los aprehensores (prestamistas).

En 1693, tras estos avatares de uno y otro signo, quedó desierto el lugar de La Aysuala, quedando reducido a Pardina.

En 1704, el resto de los pueblos que componen "La Honor de Cortillas" reclaman a los aprehensores de La Aysuala, los sueldos que les corresponde contribuir como parte, para efectuar esos pagos y no tener que cargarlos sobre ellos.

Desde hacía doce años no se recibía la parte correspondiente a La Aysuala por haberse abandonado, siendo la cantidad adecuada en esos años de ciento treinta y siete sueldos, tiempo en el que se establece un largo pleito entre los aprehensores y los habitantes de los pueblos de la Honor de Cortillas.

En este estado de cosas, en 1782 "La Junta del Valle de Broto", cuyo Justicia se intitula también Justicia de "La Honor de Cortillas" y "Común de Gavarnia" sacó a pública subasta las hierbas de La Aysuala, por Decreto del Muy Ilustre Sr. Intendente de este Reino por un periodo de tres años pagando por ello treinta libras y diez sueldos jaqueses y con la obligación de establecer una Fianza.

El Justicia del Valle de Broto, era el encargado de administrar justicia entre los habitantes de la Honor de Cortillas y éstos acudían a dirimir sus pleitos ante él a la Casa del Valle en Broto, sede habitual del Justicia y existiendo anexa a ésta la cárcel donde se cumplían las penas establecidas.

La jurisdicción del Justicia del Valle excedía de su municipio a éstos otros términos. Por encima de él estaba el Justicia de Aragón y el rey que era el "Señor Natural" de las tierras de realengo.

Actualmente todos los pueblos que antaño formaron "La Honor de Cortillas" y "La Junta de Cuarnas" están abandonados, quedando en algunos de ellos Iglesias mozárabes, lavaderos, fuentes y casas solariegas como testimonio de un tiempo pasado, vivido en un paisaje agreste como Sobrepuerto, con unas instituciones propias, en definitiva, personas singulares que contribuyeron a forjar la historia de este viejo Reino.

Fuente: AHIPZ
Pleitos civiles antiguos
1673-Nº 330