Bara, soledad y silencio al norte de Guara

De la Sierra de Galardón baja, aún con mínimo caudal, el río Alcanadre. Cerca de sus fuentes primeras están también las del Guarga, que siguiendo derroteros distintos se dirige, por Laguarta, Secorún y Aineto, a Caldearenas, para engrosar ahí, con sus aguas, el Gállego. Cuando el primero de ambos ríos divisa a su derecha el poblado de Bara, desparramado en dos barriadas, a la sombra de El Frondón, ya ha recorrido los recónditos paisajes de Matidero, Bibán y Binueste.

El recuerdo de otros días, su pequeña historia, nos presentan hoy al lugar de Bara, como protagonista de un hecho bélico ocurrido en la segunda década del siglo XVIII, al que se refiere un testimonio de acto público, otorgado el 18 de octubre de 1712, en la Pardina y Casa de Fabana, sita en la falda meridional de Guara. Relata en el mismo el Escribano Real Joaquín-Antonio Puértolas que ante él pareció Francisco Lafuente, vecino de Valpalmas, diciendo que, para ciertos fines y efectos, le convenía probar, y que así constase en escritura, cómo Juan-Antonio Aguirre, herrero, y residente que fue de Ejea de los Caballeros, en el pasado año de 1711 fue arcabuceado por las tropas del Rey nuestro señor don Felipe V, cuyo Comandante era el Barón de Cot, cuando éste reposaba con sus fuerzas en el pueblo de Bara, del Valle de Nocito; y que después de muerto, fué dicho herrero enterrado en el cementerio de la Iglesia del mismo lugar. Y como prueba de lo alegado, presentaba por testigos a Urbez Azlor, de sesenta años de edad, y a Miguel Boil, mancebo de cuarenta años, ambos naturales de Bara, los cuales, estando presentes en el acto, juraron en poder de dicho Notario que, en el año indicado de 1711, en los últimos días del mes de septiembre, diversas personas del lugar de Nocito cogieron dos voluntarios y los llevaron a Bara, en donde se encontraban mas de doscientos hombres comandados por el Barón de Cot, el cual los hizo arcabucear en un campo, una vez confesados, el nombrado Juan-Antonio Aguirre con mosen José López, cura de aquel pueblo, y el otro -cuyo nombre no se indicaba-, con mosen Martín Rodrigo, Racionero de Bierge que en esta ocasión se hallaba allí; y que una vez muertos los dos voluntarios, fueron enterrados, abriendo la sepultura los testigos deponentes, quienes conocían muy bien al Juan-Antonio Aguirre, de vista, trato y conversación, por haber hablado con él diversas veces, así en Bara; como en la Villa de las Monjas de Casbas, Ibieca y Angüés, donde había estado conducido, por ser de oficio herrero, señalando que como signo personal tenía el labio alto partido. Y añadieron que todo ello era la verdád, comó asi era notorio y público en Bara y otras poblaciones.

Testificaron la escritura, Cosme Bestué, residente en la Casa de Fabana, y Hermenegildo López, vecino de Sobás y hallado accidentalmente en aquélla. Así quedó constancia del hecho, sin aclarar cual fue el delito que llevó al tal Aguirre y a otro desconocido a perder la vida en la campiña de Bara.

Los de Bara, hoy campos de soledad y silencio... Ayer, tierra de nobles con sus casas como fortalezas, arrimadas a las laderas de la colina, junto al río, en el valle enmarcado por las ásperas sierras montañosas. Pocos habitantes y muchos hidalgos, allí anclados, en una tierra cultivada con amor y sudor, por muchas generaciones. Los hidalgos e Infanzones eran los así apellidados:

ARNAL
La primera noticia de su existencia en Bara es la designación de Juan Arnal para asistir, en representación de los Infanzones, a las Cortes aragonesas de 1626. La rama de este linaje aquí afincada, se considera procedente de una de las muchas establecidas en el Sobrarbe, concretamente en Aínsa, Guaso, Banastón, Coscojuela de Sobrarbe, Fragen y Linás de Broto, con parentesco entre todas ellas. Su escudo, común a todas, es cuartelado: primer cuartel, de gules, castillo, de cuyo homenaje sale una encina de sinople, con bandera de plata, inclinada a la siniestra; segundo, de oro, siete abejas de su color; tercero, de oro, cuatro bastones gules; y cuarto, de gules la Cruz de Santiago.

AZLOR
Armas de los AzlorImportante linaje altoaragonés, de antiguo establecido en Bara, de cuyos miembros se cita a Miguel de Azlor que, como hidalgo; participó en las reuniones de las Cortes aragonesas de 1626. En 1712, como hemos relatado, depuso como testigo Urbez Azlor, de sesenta años. En 1777 era dueño de su casal, Diego de Azlor. Algunos de sus descendientes se establecieron en la comarca y en las localidades de Suelves, Artasona y Colungo.

BAILO
Originado este apellido del lugar de la misma denominación, sito en la comarca de Jaca, las primeras citas las encontramos en Martín de Baylo, residente en Novales y Poleñino, que obtuvo Salva de nobleza en 1315; así como la ganó García Baylo, domiciliado en Diest, en 1325; y Lope de Baylo, de Embún, en 1360.Armas de los Bailo

En los documentos del Convento de Santa Clara, de Huesca, se menciona el 22 de mayo de 1382, a Rodrigo Bailo, escudero, residente en esta ciudad, como también otros Bailo habitaban en Fonz, desde el siglo XV, Micer Juan Bailo, fue diputado infanzón en las Cortes de 1582 y ejerció como Lugarteniente del Justicia de Aragón; y el honorable Bernardo Bailo aparece como hidalgo en 1632, en Maella. Gracia Bailo, de Ortilla, contrajo matrimonio con Martín Martínez, e Isabel Bailo, de Laperdiguera, casó con Francisco Escuer, de Lanaja, y estuvo presente en las Cortes de 1626, Martín de Bailo, de Quinzano.

BELLOSTA
Era muy antigua su casa solar en Bara, con piedra armera en su fachada, siendo el primero de sus poseedores Sancho Bellosta, a quien en 1321 concedió privilegio de nobleza Armas de los Bellostael Rey Jaime II en reconocimiento a los servicios prestados por aquél y sus antepasados a los monarcas aragoneses. El citado Sancho pasó a convolar al lugar de Arcusa, y su descendiente Montserrat Bellosta lo hizo a la Villa de Alquézar, en cuyas poblaciones fundaron casales. Pedro Bellosta, de Alquézar, fue a casar a Salillas, y uno de sus sucesores llamado José Bellosta y Barrio, contrajo nupcias en Estadilla, levantando la casa que, aún hoy, exhibe sobre la puerta de su fachada, sus Armas. De esta rama salieron miembros para continuar el linaje en Sariñena, Zaragoza, Barbastro, Loporzano, Castejón y Coscojuela de Sobrarbe y Puy de Cinca.

En 1626 asistieron a las Cortes aragonesas celebradas en Barbastro y Calatayud, en calidad de Infanzones: Jaime Bellosta, de Alquézar; Adrián, Jacinto, Jaime, Juan y Miguel Bellosta, de Barbastro; Juan Bellosta, de Castejón de Sobrarbe; otro del mismo nombre, de Loporzano; Pedro Bellosta, de Coscojuela de Sobrarbe; y Martin Bellosta, de Puy de Cinca. La divisa que usaron los Bellosta, según figura bajo su escudo en la casa de Estadilla, era ésta: "Sui Erat Fac Sacum Quinque"

BOLEA
Este apellido, famoso por varios hechos históricos en los que los portadores del mismo intervinieron, tiene distintas ramas con amplia y conocida genealogía y distintos grados de nobleza. Sobre los de este linaje asentados en Bara, los datos que se poseen se limitan, por el momento al conocimiento de que Urbano Bolea, de dicho lugar, fue uno de los diez Infanzones así apellidados que concurrieron a las Cortes aragonesas de 1626.

GRASA
Armas de los GrasaA finales del siglo XV ya estaban los de este linaje establecidos en Bara, con casal o palacio blasonado. De allí se extendieron a otros lugares de la comarca: Matidero, Bentué de Nocito, Aspe, Arraro, Layés, Lárrede, y San Julián de Banzo y Azara, ya en el Somontano; y ramas descendentes de ellos se radicaron en Valmadrid (Zaragoza), como Pedro y Domingo de Grasa, que ganaron Firma en 1536, en La Almolda; Mediana, Fuendetodos y Azuara, quienes obtuvieron Ejecutorías de hidalguía en 1656,1677 y 1730. También Jacobo de Grasa, residente en Zaragoza, ganó proceso sobre su nobleza en 1582. Y asistieron a las Cortes de 1626, Urbano Grasa, de Bara; Pedro Grasa, de Bentué de Nocito; Juan-Alonso Grasa, de Matidero y Jerónimo Grasa, de Azara.

Las Armas primitivas de los Grasa consistían en escudo de gules, con tres veneras de plata.

NASARRE
Es apellido de antiquísima familia, cuyo primer solar se supone existente en la aldea del mismo nombre, en el Valle de Rodellar, muy cercana a Bara. De allí se extendió a numerosos pueblos del Serrablo, Somontano y Sobrarbe, ciudad de Huesca y Villas de Alquézar y Sesa.Armas de los Nasarre

Los Nasarre fueron Merinos de Alquézar, desde 1075 a 1160, e intervinieron en múltiples expediciones guerreras, al servicio de los reyes aragoneses; y desde 1268, se establecieron en Sesa, de los cuales, Gracia Nasarre mereció de Alfonso IV Privilegio de Infanzonía, en 1330. En 1626 participaron en las Cortes del Reino siete miembros de este apellido:Domingo Nasarre, de Bara; Jusepe y Pascual Nasarre, de Casbas; Jusepe y Miguel Nasarre, de Junzano; Domingo Nasarre, de Nocito y Juan de Nasarre, de Used.

Sobre los residentes en Bara, en el testimonio de reconocimiento de su nobleza, otorgado el 12 de junio de 1777, por Ramón Bara y Martín Palacio, Regidores y Domingo Ciprés, Síndico, de aquel lugar, en la Honor del Valle de Nocito, se declaraba y confesaba que en el caserío de Miz, de su térnnino, había una familia de Infanzones de apellido Nasarre, con casal y solar propios, separada del resto.

SUCIRÓN
De este apellido únicamente conocemos la existencia de Miguel Sucirón, Infanzón, que concurrió a las sesiones de las Cortes aragonesas en 1626.

VALLÉS
En 1307, Jaime II de Aragón otorgó a Eximeno Vallés la condición de Infanzón, en reconocimiento de sus meritorios servicios. Armas de los VallésTres siglos después, en 1626, las Cortes aragonesas registraban la asistencia de siete miembros de este apellido, todos Infanzones, que eran: Domingo Vallés, vecino de Bara; Hernando Vallés, de Zaragoza; Juan Vallés, de Castilsabás; Francisco Vallés, de Fonz; Juan-Luis Vallés, de San Esteban de Litera; Jusepe Vallés, de Lamata; y Pablo Vallés de la ciudad de Barbastro. Por privilegio de 13 de mayo de 1651, el monarca Felipe III de Aragón (IV de Castilla), vendió a Antonio Vallés, residente en Castilsabas, el señorío temporal de Fenillosa, en el Serrablo, confrontante con los términos de Cerésola, Orús, Espín, Fablo, Villacampa y Bescós, con la jurisdicción civil y criminal correspondiente, que podrían ejercer según los Fueros del Reino. Dicho Antonio Vallés obtuvo Ejecutoria de Infanzonía en 1661, que fue confirmada en 1684. La rama residente en Bara, por su proximidad a Fenillosa, es posible que fuera la más antigua del linaje, y su casal, el más remoto solar del apellido.

DOCUMENTACIÓN
Archivo Histórico Provincial. Huesca.
Protocolo 10.757. Notario Joaquín-Antonio Puértolas. Huesca.
Protocolo 5.104. Notario Antonio Arnal. Adahuesca.