La arquitectura popular en las distintas áreas de Serrablo

Imagen de Garcés Romeo, José

r) Matidero.

Matidero se sitúa por encima de los mil metros de altura en la margen izquierda del río Alcanadre, en terreno más bien llano; linda ya con Sobrarbe. Su estado es de ruina total. Las casas se agrupan al este, y las bordas, al oeste, formando un conjunto aparte; la iglesia queda al noroeste.

A finales del s. XV, Matidero tenía 4 fuegos. Está deshabitado desde hace mucho tiempo.

En su caserío, sobresalen las ventanas, primorosamente labradas, una de ellas con leyenda en latín (vid. relación de inscripciones). Se conservan varias puertas adoveladas de medio punto y adinteladas. Una casa parece que debió de constituir una torre fuerte, a tenor de las aspilleras que muestra y de su estructura. Se conservan algunos hornos, palomares y encanetados de madera.

No se observan grandes bordas.

FECHAS. Casas: 1684, 169.?, 1898,1927. Iglesia: 1734.

s) Ordovés.

Ordovés se sitúa a 800 m, en la margen derecha del Guarga, sobre una planicie ligeramente elevada. De las dos casas, sólo una está habitada. Conformando ambas, con sus edificios anexos, una plazuela: la iglesia, mozárabe, queda desplazada y aislada al sur.

A fines del XV, Ordovés tenía ya los 2 fuegos que se han mantenido hasta nuestro siglo, ya que en el XIX eran 7 vecinos y 43 almas, pero junto con Alavés. En 1981 registraba un censo de 6 habitantes.

Casa O Señor, deshabitada, denota ser una construcción del s. XVI o comienzos del XVII, aunque remodelada a finales del XIX; está compartimentada en dos. La casa primitiva debió de ser una torre fortificada, a tenor de las aspilleras que se obsevan. Conserva su chimenea troncocónica y una puerta adovelada apuntada. La otra vivienda, habitada, es casa Villacampa, en la que sobresale su puerta adintelada, de la segunda mitad del s. XIX.

En lo referente a las bordas, debe citarse una que posee todos los elementos propios de estas edificaciones y se halla muy bien conservada. Próximo al pueblo, se conserva bastante bien un extraordinario arnal.

FECHAS. Casas: 1870, 1881. Borda: 1896

t) Sandiás

Está situado a 1.180 m de altitud, en la cabecera de un pequeño valle que desagua en la orilla derecha del Guarga medio. El núcleo se ubica en un pequeño descanso de la pendiente final de la sierra de Portiello, que separa los valles de Basa y Guarga; la iglesia queda desplazada ligeramente hacia oriente.

Sandiás contaba en el s. XV con l fuego; a mediados del XIX, se contabilizaban dos fuegos, con 12 habitantes; desde la década de los años 60, en que fue vendido al Patrimonio Forestal del Estado, permanece deshabitado.

La única vivienda que continúa en pie forma parte de un conjunto N-S: casa-era-borda. La primera fue construida en el s. XVIII; la borda -siguiendo la tónica general- fue levantada en el s. XIX, una vez consolidado el despliegue económico. En la casa, encontramos la típica portada de Serrablo meridional propia de la segunda mitad del XIX: estructura adintelada, falsa clave con decoración de curva-contracurva, que encierra la fecha de 1885, y por jambas, pilastras lisas con capitel a modo de arquitrabe. En la pared del corral aparece una placa que reza: "Año 1893 B.B" (la casa, levantada en la segunda mitad del s. XVIII, no dejó en el pujante s. XIX de ser remodelada y ampliada). La borda encaja en la monumentalidad de estos edificios en el valle del Guarga; por ello, posee un pilar cuadrangular que sustenta y refuerza la techumbre, al tiempo que en el revoque queda señalada la fecha de 1896.

FECHAS. Casas: 1741, 1752, 1885, 1893. Borda: 1896.

u) San Esteban

San Esteban, en la margen izquierda del Guarga, se asienta en terreno notoriamente elevado. Deshabitado desde hace bastante tiempo, este pueblo posee dos casas: casa Castillo, que se conserva bastante bien, y casa Malo, de la que sólo resta un cúmulo de piedras, ya que lo que ha podido aprovecharse de la losa y de la piedra ha sido utilizado en la restauración del castillo de Larrés. La iglesia y las bordas se encaraman al norte, quedando las casas al sur, todo ello en claro escalonamiento.

A fines del XV, San Esteban sólo tenía 1 fuego; aumentando su población a 5 vecinos y 31 almas a mediados del XIX.

En casa Castillo o de los Urbanes, son resaltables la puerta adovelada de medio punto, cuatro ventanas finamente trabajadas, un horno adosado y un escudo con las armas de los Urbanes (barras aragonesas, cruz, estrella de ocho puntas y flor de lis). Bajo el alerao (fig. 57), idéntica a la descrita para Lasaosa, descubrimos decoración pictórica simulando racimos de uva, con la indicación del autor y de la fecha: "Mariano Usieto Año 1855". De casa Malo se han aprovechado algunas piezas (puertas, repisas de balcones, etc.) para la sección de arquitectura del Museo de Larrés.

La herrería puede contemplarse, pero se halla en estado ruinoso. Una borda todavía se mantiene en pie.

FECHAS. Casas: 1657, 1855, 1859, 1887.

v) Secorún

Está situado en la margen izquierda del Guarga superior, a una altitud de 1.047 m. Se estructura en una alineación N-S, perpendicular a un montículo alargado, en cuyo extremo occidental se ubica la 5 ermita románica de Santiago. El estado de conservación del lugar es de ruina prácticamente total, pues sólo permanece en pie una casa. Se ha practicado repoblación forestal a lo largo del pueblo.

Secorún contaba en el siglo XVI con 6 fuegos; desde la década de los años sesenta -en que fue vendido al Patrimonio Forestal del Estado- permanece abandonado.

En la actualidad, sólo es reseñable, desde el punto de vista arquitectónico, una borda de era con puerta de medio punto y una plaqueta en el frontis que señala la fecha de 1896; otra, más deteriorada, indica: "Año 1920. JP".

FECHAS. Bordas: 1896, 1920.

x) Solanilla

Situado en la margen izquierda del Guarga superior, en el piedemonte de la Sierra, su altitud es de 925 m. El pueblo se halla en ruina total, con la salvedad de una casa reconstruida en 1981 por jóvenes alternativos en colaboración con ICONA.

Solanilla contaba en el s. XVI con 3 fuegos, mientras que a mediados del XIX poseía 7, con 43 almas. Fue uno de los primeros núcleos de Serrablo en ser vendido al Patrimonio Forestal del Estado.

x) Villacampa

Situado en la margen derecha del valle del Guarga superior, en un pequeño interfluvio en el piedemonte de la sierra de Picardiello, su altitud es de 1.125 m. El estado de conservación de su arquitectura es de ruina total.

En el s. XV, contaba con 3 fuegos; en la actualidad, se halla deshabitado, ya que fue vendido en la década de los 50 al Patrimonio Forestal del Estado.

y) Villobas

Villobas se sitúa en una planicie, a 885 m de altitud, en la margen derecha del Guarga. Sus tres casas y los edificios complementarios presentan un estado semirruinoso, disponiéndose en forma de escuadra, con la iglesia aislada al oeste. El conocido como Molino de Villobas se encuentra junto a la carretera general, a unos 3 Km del pueblo.

A finales del s. XV, Villobas tenía 1 fuego; a mediados del XIX, eran 5 vecinos v 31 almas, y en 1981 registraba un censo de 8 habitantes, residentes en el Molino, ya que el pueblo está deshabitado desde hace bastante tiempo.

Debe resaltarse la presencia de una puerta adintelada, otra adovelada de medio punto (fig. 25), una portalada y una ventana adintelada, todas con fecha y. decoración. Dos casas mantienen su chimenea troncocónica. En una pared encalada, se observa un reloj de sol.

La herrería y alguna borda todavía se mantienen en pie.

En la casa del Molino, debe indicarse la presencia de una bonita puerta con fecha y una solanera.

FECHAS. Casas: 1733, 1818, 1836, 1840, 1878, 1881.

z) Yéspola

Yéspola se asienta en ligera planicie, en la margen izquierda del Guarga. En estado ruinoso, las edificaciones se apiñan en torno a una torre defensiva.

A finales del XV, Yéspola tenía 2 fuegos. En 1981, ya llevaba bastante tiempo deshabitado.

Destaca en su caserío una torre fuerte aspillerada, perteneciente a los Villacampa de Laguarta; en una de sus ventanas se conserva una leyenda (vid. relación de inscripciones). En otra casa, puede observarse una puerta adintelada con fecha, muy propia de la segunda mitad del XIX en La Guarguera. Un pasadizo con dos arcos rebajados, una ventana con decoración de cal, una chimenea troncocónica y otra prismática, un horno,... es lo que puede admirarse en Yéspola. En las afueras, se encuentra la herrería, y en el camino a Grasa un interesante arnal. Las bordas se disponen alrededor del pueblo.

FECHAS. Casas: 16..?, 1695, 1883. Borda: 1895. Herrería: 1896.

8.8. La Sierra

Este sector limita meridionalmente a La Guarguera, que lo separa de la Tierra Baja o valle del Ebro; por consiguiente, es un fragmento de las Sierras Exteriores, en los aledaños del pico de Guara. Se halla en estado de casi total abandono

Al igual que sucedía en el valle del Guarga, aunque aquí el fenómeno es más acusado, la mayoría de los edificios que han llegado a nuestros días fueron levantados en el s. XIX en sustitución de otros, seguramente del s. XVI; sin embargo, en esta zona depauperada, donde la renovación arquitectónica se retrasó hasta el s. XIX por razones económicas, no extraña encontrar bastantes edificios del s. XVII a los que no pudo llegar ninguna ampliación ni mejora.

Este sector evidencia en su extremo oriental un estilo arquitectónico más mediterráneo y en transición hacia Sobrarbe, siendo Bara el núcleo más adecuado para observar esta peculiaridad.

Como zona marginal que es, su arquitectura acusa la presencia de algunos localismos: bolos o lajas incrustadas en el suelo para delimitar eras o caminos, existencia de espantabrujas cruciformes en las chimeneas, etc.