En las dos Anatomías y en sus correspondientes Disecciones, sólo obtiene, por el contrario, las calificaciones de aprobado. En estas calificaciones hay sin duda un hecho muy meritorio y que creemos silenciado por Cajal. La Anatomía descriptiva II es aprobada por el joven Santiago en la convocatoria de septiembre del curso 1869-70, es decir, durante su primer año de estancia en la Facultad zaragozana. Por cierto que a este examen acude Santiago Ramón y Cajal, tras cursar una instancia al Rector Borao el 23 de septiembre de 1870 en la que se excusa por solicitar el examen en esta asignatura fuera de tiempo, alegando el padecimiento de una enfermedad. Un certificado médico de D. Jacinto Corralé, doctor en Medicina y Cirugía y precisamente catedrático de Anatomía, de fecha 20 de septiembre de 1870 confirma este padecimiento señalando que el joven Santiago
" ... ha estado enfermo por espacio de quince días, desde el veinte de Agosto al cinco de Septiembre, con fiebre eruptiva llamada Escarlatina, enfermedad que le ha obligado en todo tiempo a guardar cama".
Por cierto que en la instancia al Rector Borao, aparece tachada la solicitud al examen de Disección II.
Al cotejar este expediente con los Recuerdos cajalianos tampoco deja de ser curioso la calificación asignada a Cajal en Obstetricia. Señala don Santiago en sus Memorias, que reprendido cierto día por su escasa asistencia a las clases de esta asignatura, respondió jactancioso al Catedrático, tras ser rechazadas sus excusas, con una soberbia disertación acerca de la génesis de las membranas del embrión. Sorprendido de semejante aplicación, aceptó este sus disculpas, añadiendo que aunque no asistiese más a sus clases, podía contar para el examen con la nota de sobresaliente. "La conferencia que acaba usted de darnos -señaló el profesor- vale esta nota y compensa sus negligencias". La verdad es que al final la calificación otorgada a Cajal sería la de aprobado.
Aun es menos conocido que don Santiago superó esta asignatura en los exámenes extraordinarios de Septiembre. Este hecho, pese a todo, encierra un mérito extraordinario. En efecto, como queda constatado en este expediente que presentamos, tras superar con brillantez en junio de 1872, todas las asignaturas del tercer curso de Medicina, Cajal solicita el 29 de agosto de 1872 examinarse como alumno libre del siguiente curso de Licenciatura. Según se desprende de los certificados consultados, en estos ejercicios don Santiago, además de la Obstetricia, aprobó la Higiene pública. Las otras asignaturas de la convocatoria, Primero de Clínica Médica y Clínica de Obstetricia, las supera en el siguiente curso académico de 1872-73, conjuntamente con las del último curso de la carrera.
Concluidas estas enseñanzas Cajal recibe en la Universidad Literaria de Zaragoza el grado de Licenciado en Medicina y Cirugía. Según aparece en su Hoja de méritos y servicios, sufre estos ejercicios el 25 de junio de 1873, resultando aprobado, siéndole expedido el título el 9 de septiembre del expresado año. Cuatro años más tarde, el 3 de 1877, sufre, esta vez en la Universidad de Madrid, los ejercicios para el grado de Doctor, también con el resultado de aprobado y sin que haya constancia, en su expediente zaragozano, de que hubiese solicitado el título conseguido.
También en Zaragoza se inicia Ramón y Caja en la docencia y la investigación. Según relata en sus Recuerdos y se constata en su Hoja de servicios, el 8 de enero de 1872, finalizado el segundo año de Medicina, obtiene una plaza de ayudante de Anatomía y Disección, gratificada con 250 pts. anuales y que desempeña hasta el final de sus estudios. En aquella humilde sala de Disección, perdida en la huerta del viejo Hospital de Gracia, será donde aprenderá Cajal, "desmontando pieza por pieza la enrevesada maquinaria de músculos, nervios y vasos " a ver en el cadáver, no la muerte, sino el admirable artificio de la vida.
Gran provecho sacó el joven Santiago de estas tareas. Por un lado, según reconoce en sus Memorias, le permitió agenciarse algunos gajes, dando lecciones particulares de Anatomía práctica. Por otro, le permitió enriquecer a diario sus apuntes con dibujos que copiaban cuanto mostraban las piezas anatómicas, dando base objetiva a sus conocimientos morfológicos. Pronto, esta colección de acuarelas anatómicas, alcanzó tal calidad y volumen que su progenitor don Justo proyectó seriamente publicarlas.
La conservación de alguno de estos dibujos la localiza don Pedro Ramón y Cajal, su hermano, en la Facultad de Medicina de Zaragoza. La muestra que presentamos corresponde a un álbum monumental custodiado en la cátedra de Anatomía Humana. Se trata de varias láminas de gran tamaño (1,35 m x 0,87 m), pintadas con acuarela densa sobre papel muy grueso de tonalidad azul, y en las que Cajal consigue que la belleza resulte compatible con el máximo rigor científico posible de los órganos representados. Algunas de estas láminas van firmadas por Cajal; las restantes, sin firma, mantienen su estilo inconfundible.
Tal como refleja una Relación de estudios, servicios y méritos, conservada en la Universidad de Zaragoza, en septiembre de 1873, Santiago Ramón y Cajal se incorporó como Ayudante Médico al cuerpo de Sanidad Militar, realizando con su Regimiento campañas en Cataluña y Cuba. Por fortuna y en contra de las previsiones de don Justo, la aventura militar no hace naufragar los sólidos conocimientos anatómicos del recién Licenciado Cajal.
Así el 10 de noviembre de 1875, transcurridos dos meses de su relevo en la milicia, Santiago Ramón y Caja es nombrado Ayudante interino de Anatomía práctica de la Escuela de Medicina de Zaragoza, puesto que ocupa hasta el 30 de septiembre de 1876, momento en que el Ministerio de Fomento, lo reconoce con un sueldo de 1500 pts. anuales, como Auxiliar interino de la restablecida Facultad de Medicina de Zaragoza. El título de este nombramiento, otorgado en nombre del Rey por el Ministro de Fomento, será expedido en Madrid el 9 de abril de 1877.
Decidido a seguir el magisterio, don Santiago inicia durante estos años una intensa formación autodidacta. Aprendidas las Anatomías de Lacaba y Cruveilier, centra ahora su interés en las versiones francesas de los textos anatómicos e histológicos de Henle, Frey, Van Kempen y Robin. Para sus ensayos micrográficos, además de dotarse de modesto laboratorio privado, Cajal se sirve de los conocidos manuales prácticos de Latteau, Beale, Ranvier y Aureliano Maestre. También sabemos de su suscripción a las revistas The Quartely microscopical Sciencie y al Journal de micrographie, dirigido entonces por Palletan.
En 1878, Cajal oposita, por primera vez a las cátedras de Anatomía descriptiva y general de Granada y Zaragoza. Como consta en el oficio fechado el 19 de marzo del citado año, conservado en la Universidad de Zaragoza, don Santiago obtiene del Rector de esta Universidad la licencia para acudir al sorteo de trincas que, "ha de tener lugar en la Corte... el día 26 del actual". De estas oposiciones, don Santiago saldría justamente derrotado, pero público y jurado quedarán atraídos por los brillantes dibujos a color, con los que adorna su lección y por la solidez y minuciosidad de sus respuestas a todas las preguntas de Anatomía descriptiva.
Contrariamente, el mismo Cajal reconoce, sus deficiencias en Anatomía comparada, Ontogenia y Filogenia e incluso su desconocimiento de ciertas minucias de técnica histológica, demasiado numerosas en el examen. Su perfección de disector, en cambio, apenas pudo manifestarse en el sencillo ejercicio propuesto a todos los opositores.
Este fracaso, sin embargo, no resultó estrepitoso. Según consta en su Relación de estudios, servicios y méritos, conservada en la Universidad de Zaragoza, Santiago Ramón y Cajal, aprobó en votación individual y secreta los ejercicios que practicó en dichas oposiciones, declarándole el Tribunal, por unanimidad, apto para ser
nombrado Catedrático y obteniendo en la votación de mérito relativo un voto para el tercer lugar, otro para el cuarto y cuatro votos para el quinto, designándole el segundo lugar de la segunda propuesta en la terna elevada a la superioridad, el 26 de junio de 1878, para la provisión de la citada Cátedra. Según los Recuerdos de Cajal, ese primer voto adjudicado por el doctor Martínez de Molina, "profesor tan sabio, recto, austero y concienzudo", resultó un buen consuelo al disgusto y decepción de este fracaso.
De vuelta a Zaragoza, Cajal trata de subsanar cuidadosamente las lagunas afloradas en su educación intelectual. En estos años, aprende a traducir el alemán científico, se impone en las modernas teorías de Darwin, Haeckel y Huxley y amplía bastante sus noticias de embriología y anatomía comparada. De esta época aparecen también algunos cuadernos de apuntes, en los que el joven opositor mezcla esquemas y anotaciones anatómicas con meticulosos repertorios de cortesía académica, destinados a adornar la exposición de las lecciones, contestar objeciones o iniciarlas y en definitiva a halagar a públicos y tribunales.
Por este tiempo, el 18 de marzo de 1879, Cajal es nombrado por el claustro de la Facultad de Medicina, en virtud de oposición, Director de Museos anatómicos, con una asignación de mil quinientas pesetas anuales. El título, expedido por don José Nadal Escudero, Rector de la Universidad de Zaragoza, señala que dos días más tarde, el 20 de marzo de ese año, cumplidos todos los requisitos, tomó posesión del cargo. Antes, en un oficio de esa misma fecha, don Santiago había renunciado a su puesto de Profesor auxiliar interino en la Facultad de Medicina de Zaragoza.
En 1879, poco después de ganar la plaza de Director de Museos don Santiago, toma una de las decisiones fundamentales de su vida, casando, según parece en contra de la voluntad de sus padres, con doña Silveria, Petra, Josefa Fañanás García, muchacha modesta, dos años más joven que Santiago, nacida en Huesca pero avecindada en Zaragoza. La boda celebrada casi en secreto el 19 de julio de 1879 en la popular iglesia zaragozana de San Pablo, fue oficiada por el coadjutor don Romualdo Pérez ante los testigos don Antonio Berbiela Arnat y don Mariano Tello Santeló, hallándose inscrito en el folio 382, vuelto, del tomo 34 del libro de matrimonios de esta Parroquia. Los fatídicos presagios de don Justo acerca de la carrera de su hijo, fallaron una vez más. El fracaso no sólo no aparece, sino que en los años siguientes Cajal publica sus dos primeros trabajos científicos sobre la inflamación del mesenterio, la córnea y el cartílago y sobre las terminaciones nerviosas en los músculos voluntarios y gana, además, por oposición la cátedra de Anatomía de Valencia. La armonía y la paz del matrimonio habrían de ser fundamentales en la vida científica de don Santiago.
El 5 de diciembre de 1883, don Santiago Ramón y Cajal es nombrado "nemine discrepante", catedrático de Anatomía general y descriptiva de la Facultad de Medicina de Valencia. Antes, el 17 de junio de 1880, había sufrido un nuevo revés al opositar a la vacante de la cátedra de Granada, en esta ocasión debido más a las intrigas de don Julián Calleja, catedrático brillante en esta Facultad de San Carlos e impenitente componedor de tribunales, según Cajal, que a la falta de méritos del aspirante.
Quiero cerrar esta intervención refiriendo otro hecho poco conocido de la vida académica de Cajal. En instancia dirigida al Rector de la Universidad de Zaragoza, don Santiago solicita "se instruya expediente con vista de los estudios, servicios y méritos... informe del claustro y demás que proceda", para ser nombrado catedrático supernumerario de la Facultad de Medicina de Zaragoza en aplicación del decreto de 6 de julio de 1877. Desconozco la fecha exacta de esta súplica, así como el resultado de la misma. Mas de no haber sido atendida quizás sea el momento, en este anfiteatro de San Carlos, de hacer valer la petición. La Facultad zaragozana, bien debe este homenaje a quien ha sido el más preclaro de sus alumnos.