Lasieso. Rutas de colonización en el siglo X

El año 905 asciende al trono pamplonés Sancho Garcés I, que entroniza una nueva dinastía: la familia Jimena. El "Obtime Imperator"; según el titulo que le da el genealogista de Roda, comenzará una serie de campañas con el fín de extender las tierras del reino navarro. Buen capitán de sus ejércitos, Sancho Garcés será un extraordinario político que informará un amplio plan de enlaces matrimoniales.

El año 924 muere el conde Galindo Aznarez II, sucediéndole su hijo Gutiscolo en el gobierno condal hasta su muerte, acaecida con anterioridad al año 943. Aparte de los cinco hijos que dieron a Galindo Aznárez las concubinas, tuvo dos hijas de su segundo matrimonio. Fueron Blasquita y Endregoto, la futura reina pamp1onesa.

El rey Sancho Garcés I, antes del año 922, conquistó "todas las montañas de Aragón y Sobrarbe" según señala la Crónica de San Juan de la Peña. En ese año de 922, se encontraba el rey pamplonés en Siresa actuando con plena soberanía. En esta misma tónica se le ve gallar contra el conde de Aragón y a favor de los monjes de Ciella, en el pleito promovido por éstos acerca de la población de la villa de Ansó.

Es claro que la conquista y sometimiento del condado de Aragón no importó la degradación del conde aragonés, que quizás no ofreciera resistencia alguna al ejército navarro.

Después de someter Aragón, el pamplonés dirigió su ejército hacia el condado de Sobrarbe. Hay que pensar que no logró su conquista ya que, cuando iniciaba su campaña, fué informado de la penetraci6n en su reino de un poderoso ejército del califa Abd-Al-Rahman III. Este inesperado ataque le obligó a retroceder a sus tierras, para plantear la defensa del reino pamp1onés. La incursión musulmana se fecha en el verano del año 924, según las crónicas cordobesas.

El problema que nos interesa se refiere a las rutas de conquista, seguidas por los ejércitos pamploneses y a una supuesta inmigración de gentes, de aquel reino pirenaico, a tierras aragonesas.

Es obvio que hay dos caminos de penetración en Sobrarbe. Uno de ellos atraviesa la Tierra de Biescas y el otro sigue el curso del río Guarga. Limitándonos al caso que estudiamos es factible desechar la ruta de Biescas por su altura. Sin embargo, la ruta del Guarga permitía al pamplonés, entrar, directa y con relativa facilidad, en el escenario concreto de su campaña: Sobrarbe.

Al Guarga pudo llegar atravesando el Campo de Jaca por su parte sur y llegando a Orna de Gállego, puerta ideal para iniciar el descenso al valle serrablés.

Continuando las noticias documentales se sabe que en marzo del 962, estaba bajo el vasallaje de García Sánchez I, rey de Pamplona, al decir del documento de Rava., "desde Pamplona hasta el valle de Boltaña". El problema radica en determinar el cómo y cuando de la anexión de Sobrarbe al dominio pamplonés. Don Antonio Durán opina que este suceso acaecería entre el 943 y 948.

La crónica de San Juan de la Peña relata las visitas a San Juan de Matidero hechas por el conde Fortuño Jiménez de Argñon y por el rey García Sánchez I de Pamplona en dos ocasiones. El 958 llega el pamplonés y al año siguiente repite la visita, al monasterio sobrarbense, "por las muchas gracias que Dios le había concedido y por que profesaba a este Santo lugar".

Hasta aquí los datos que nos van a permitir plantear una atrayente hipótesis. El año 924, Sancho Garcés I entró en las tierras del Serrablo. Un documento de San Andrés de Fanlo, otorgado por el presbítero Fortuño, nos señala que, en la segunda mitad del siglo X, el dominio navarro había alcanzado la región serrablesa. Y en torno al 958 vemos al rey de Navarra, en Matidero, con plena soberanía.

El profesor Alberto del Castillo y la profesora Mª Asunción Bielsa; en el verano de 1975, escavaron una necrópolis rupestre en el lugar de Lasieso. Con posterioridad Asunción Bielsa trabaja en otra del valle de Nocito. Según sus primeras impresiones se trata, en Lasieso de tumbas fechadas en el siglo X, alcanzando algunas los inicios de dicho siglo y el final del IX. Este apoyo arqueológico -cuya publicación esperamos con un gran interés- nos amplía las bases de referencia.

Concluyendo se puede afirmar que, el año 924, comenzó la conquista de las tierras serrablesas. Tras esta primera ocupación, se dejó abierto el camino a grupos de gentes navarras que avanzaban al compás de las líneas de frontera.

El camino de entrada a Serrablo fué la ruta del valle del Guarga, a nuestro entender hacia Matidero y Buil. Lasieso fué el primer hito repoblador. Allí se estableció una pequeña comunidad de navarros, dedicados a una rudimentaria agricultura, que edificó un poblado con casas de paja y barro. Su necrópolis se orientaba en torno a la pequeña construcción eclesial. Es muy posible que no pasara de ser una población de dos o de tres familias.

Estos repobladores venían a ocupar una fértil vega, apta para un cultivo rentable, dentro de una tierra muy poco poblada y sin cristianizar en su totalidad. Es clara la movilidad social que caracteriza a los condados pirenaicos, como dice Ruiz Domenec, y la ausencia de un peligro ofrecería mayor valor a una tierra. Este emplazamiento de Lasieso está fuera de un peligro directo y, en él, se podía vivir con tranquilidad y sin exigencias defensivas.

Aquí se concentraría una comunidad de uno o dos propietarios libres, sin poder desechar la estructura social familiar, de "minores" según denominación de Cauvet. Por su plena iniciativa, contando con una teórica garantía de la autoridad superior, se gesta este núcleo de colonizadores de la frontera navarro-aragonesa que contribuyó a la solidificación de una conquista pamplonesa. El año 958, recién nacido el monasterio de Fanlo, ya tiene éste propiedades en Lasieso.

Y el año 893, el cartulario de San Juan de la Peña, ofrece el testimonio de la existencia de Lasieso y éste pequeño problema viene ratificado por la posible datación de parte de las tumbas a fines del siglo IX. ¿Estamos ante una vieja colonización que se vería impulsada en el siglo X? La arqueología altomedieval tiene la palabra.