Las piedras de Yosa

Un curioso fenómeno de erosión, se da en las cercanías del pueblo de Yosa, muy arriba de la torrentera del río ARAS, cuyo nombre debe precisamente proceder de las ALTAS PIEDRAS, que se ven colocadas en la cúspide de torres naturales que la erosión ha respetado al estar cada una preservada de la lluvia y sujeta a la presión de su ARA - Alta Piedra.

Revolviendo entre mis recuerdos de las actividades docentes, en aquellas queridas tierras, he hallado una fotografía (de la que envío dibujo), que lleva fecha de 18 Septiembre de 1947 y recuerdo, con ella, la excursi6n que realizamos a este lugar con un grupo mixto de alumnos.

SOBRE EL COMO SE FORMO ESTE FENOMENO

En la última glaciación del Cuaternario, todo el Valle de Aso de Sobremonte, fué un gran ventisquero, que empujado por la mucha nieve helada del Puerto inmediato, originaba un glaciar en marcha hacia el Este hasta haber traspasado el actual emplazamiento del pueblo de Yosa. Allí se fundía dejando acumuladas miles de toneladas de piedras grandes y pequeñas, que arrastraba, desde arriba e iba formando una alta barrera (o morrena), colocada de través en el valle, o cauce actual.

Al acabar la época glaciar la barrera o MORRENA, formaba un dique que detenía el agua hacia el Oeste y así en el lugar, ocupado antes por el glaciar, se formó un lago, cuyo fondo son ahora los campos de Aso. Con los años las aguas sobrantes erosionando la "morrena" y ayudadas por la fuerte pendiente que hay hacia el Gállego, arrastraron millones de piedras hasta él, formando un amplio abanico de "glera" (técnicamente "cono de deyección").. que tuvo no pocas dificultades para la carretera hacia Biescas, dado lo cambiante del cauce del Arás.

Grandes piedras de la "morrena" protegieron con su presión y sirvieron de paraguas a la grava situada debajo, mientras que las demás piedras y materiales de su a1rededor eran arrastradas torrente abajo. Fué así como se form6 este curioso fenómeno de erosi6n, que guarda analogía con zonas de los Alpes Dolomíticos y con la Ciudad Encantada de Cuenca.

Querido lector, cuando subas hacia Biescas y cruces el Arás, mira torrente arriba y verás las Altas ARAS y con un poco de imaginación podrás reconstruir dos épocas pretéritas: Una muy lejana cuando un glaciar ocupaba el curso del Gállego hasta Senegüé y sobre el lugar de las PIEDRAS de YOSA, asomaba la lengua otro glaciar. La otra, época pasada, fué conocida por nuestros abuelos y recuerda momentos trágicos, cuando la furia del torrente arrastró más de un viajero imprudente y sembró inquietudes a muchos mayorales que habían de detener sus valiosas cabañas trashumantes.

Todo se halla superado hoy, gracias a los trabajos de ICONA y Obras Públicas, que han corregido la "torrentera", con escalones que amortiguan la antes insegura "glera". Dios sea loado y los hombres ahora servidos podemos consideramos satisfechos.