Por los caminos del Gállego

Imagen de Garcés Romeo, José

Se ha señalado anteriormente a la iglesia de San Pedro de Lárrede como el buque insignia de todo el grupo. Y lo es ciertamente, pero en su entorno pueden admirarse otros templos no exentos tampoco de belleza.

En Orós Bajo tenemos una pequeña iglesia de planta rectangular con ábside semicircular cubierto con bóveda de horno, mostrando exteriormente siete arcadas murales ciegas.

A medio camino entre Orós y Lárrede se levanta la majestuosa iglesia de San Martín de Oliván que adquiere gran realce debido a su ubicación. La iglesia original presenta su nave rectangular con el ábside ultrasemicircular cubierto con bóveda de horno; al exterior dicho ábside responde al modelo clásico de estas iglesias, en este caso con siete arcuaciones murales. En el siglo XVI el templo fue ampliado en su cara meridional a través de una airosa arcada de medio punto. Su torre-campanario responde al modelo original del grupo, siendo igual en planta y proporciones que la de Lárrede pero no conservando su aspecto original al haber sufrido reformas.
Esta iglesia fue restaurada por la Asociación en 1977 y debe resaltarse la extraordinaria colaboración del vecindario.

A poca distancia de Oliván, y tomando el camino que conduce a Sobrepuerto, se halla Susín en un paraje idílico. Aquí puede contemplarse su iglesia de Santa Eulalia que conserva de su fábrica original el ábside, con cinco arcuaciones y su friso de baquetones, y parte de los muros septentrional y meridional. En la parte exterior del ábside llaman la atención media docena de sillares labrados con motivos geométricos que probablemente sean de una edificación anterior. Asi mismo, es destacable por su bella factura una ventana con dos arquitos de herradura enmarcados en arcada de medio punto y alfiz, en el muro meridional y junto al ábside. En el siglo XVIII esta iglesia fue remodelada situando el altar a los pies y levantando en pleno ábside una torre, que afortunadamente no supuso el derribo de aquél. De la misma época es la bóveda de lunetos con su decoración pictórica. Por cierto que en el Museo Diocesano de Jaca se conserva un pequeño fragmento de pintura al fresco , conocida como los “llorones” de Susín, del siglo XII y que se atribuye a un discípulo del maestro de Tahull (Lérida).
En los años 1977 y 1991 “Amigos de Serrablo” realizó trabajos de restauración en esta iglesia; en el 2001 lo hizo el Ayto. de Biescas y el Obispado de Jaca, reparando las cubiertas.

Entre los pueblos de Oliván y Lárrede, en medio de un prado, nos sorprende la silueta de una incomparable ermita : San Juan de Busa. Es un templo que no ha sufrido alteraciones por lo que mantiene su estado original. De pequeñas dimensiones, su sala rectangular se cubre con techumbre de madera que se prolonga hasta cubrir también el ábside semicircular que carece de su bóveda de horno (debió caerse en época que desconocemos y adoptaron esa solución). La nave tiene en su interior dos pares de columnas adosadas, de doble fuste, con otro par de un solo fuste, similares a las de Lárrede, y que parecen deducir que se hicieron para sostener bóveda de cañón (si se realizó tal bóveda o no es un interrogante). Esta ermita no tiene torre-campanario pero tal carencia no le resta belleza. El ábside mantiene las mismas características de todas estas iglesias, teniendo éste cinco arcuaciones; en el muro oeste presenta una bella ventana ajimezada con tres arquitos de herradura, ventana que constituye el logotipo de “Amigos de Serrablo”; en el muro meridional, tres ventanas de arco de medio punto y la puerta de entrada con arco de herradura enmarcado en alfiz ( en sus dovelas, curiosa decoración esculpida en la piedra).

Esta ermita fue restaurada por la Asociación en los años 1975 y 1977, con otra intervención en 1989. Se da la circunstancia que una vez consolidados los muros hubo que paralizar las obras al exigir su dueño que se le comprase parte de los terrenos en los que se asentaba el templo; de tal suerte hubo que comprar una porción de la finca y así poder concluir la restauración dos años después ( en este episodio tuvo mucho que ver la ayuda que prestó en esos momentos Sebastián Martín-Retortillo). Ni que decir tiene que en esta ermita, además de su fiesta para San Juan a la que acuden de Oliván y Lárrede (y antes también de Susín y Casbas), se celebran otros actos religiosos.

Tras dejar Lárrede, enseguida se llega a Satué en donde se sitúa en lo más alto del lugar su iglesia de San Andrés. Este templo sufrió serios desperfectos en la Guerra Civil, al igual que otros de la zona, quedando del original su ábside de planta semicircular con siete arcadas ciegas al exterior rematadas con el friso de baquetones, con una factura de gran belleza.
En la década de los cincuenta fue restaurada por el sacerdote don Jesús Auricenea. Posteriormente, ha intervenido en ella la Asociación en los años 1993 y 2003.

Siguiendo nuestro recorrido, y tras atravesar Sardas, rápidamente llegamos a Isún, pueblo que se asienta en la falda de los montes de Santa Orosia. En el caserío destaca su iglesia de Santa María que sufrió también los embates de la Guerra Civil. De su fábrica original nos ha llegado su ábside de la misma estructura que el de Satué pero de factura bastante más tosca. Su torre es bastante posterior. En 1983 se realizaron trabajos de restauración por parte de “Amigos de Serrablo”.

En la iglesia de San Martín de Cartirana se conserva de su fábrica original parte del muro sur y una puerta de arco de herradura. Una puerta similar a esta existía en San Pedro de Biescas hasta la Guerra Civil.