Dos ejemplares en Sobrepuerto: Basarán y Otal

En la zona deshabitada de Sobrepuerto hallamos las dos iglesias mozárabes enclavadas a mayor altitud.

Una, la de San Úrbez y San Miguel de Basarán, ya no puede verse in situ pues fue trasladada a la estación de esquí de Formigal a comienzos de la década de los setenta, traslado patrocinado por la CAZAR (hoy, Ibercaja). Esta iglesia de carácter monástico, similar a la de Lasieso, presenta dos edificios yuxtapuestos y consta de tres naves y dos ábsides semicirculares, el central con cinco arcadas murales y el lateral con tres, con sus correspondientes frisos de baquetones. Al producirse una ampliación en el siglo XVI es cuando se suma una tercera nave, momento en el que se eliminaron la puerta y ventanas de la fachada meridional original, que debían ser similares a las de Lárrede y Busa. En el ábside mayor hubo pinturas murales de transición al gótico que no se conservaron por la humedad y el deterioro general. Adosada a la fachada sur tenía una torre de planta cuadrada y con techumbre a cuatro vertientes, torre que fue reinventada al ser trasladada a Formigal imitando la de Lárrede.

La otra iglesia se encuentra en un pueblo próximo, Otal. Dedicada al Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, presenta una nave rematada con su ábside semicircular que exteriormente presenta su friso de baquetones y nueve arcuaciones murales con tres ventanas abocinadas. La torre debió levantarse en el siglo XII, estando cubierta con tejado a cuatro vertientes que se apoya sobre simples canecillos.

Esta iglesia presenta un grave problema de conservación al hallarse en un núcleo deshabitado y de acceso enormemente difícil; cuando en 1982 la Asociación la restauró tuvo que hacerse trasladándose los trabajadores andando por un camino de herradura permaneciendo allí de lunes a viernes (la comida y alojamiento fue facilitada por los dos últimos habitantes del pueblo, el matrimonio formado por Presen y Conrado de casa O Royo), aprovechándose para la restauración los materiales que se pudieron encontrar in situ. Y es que todos sabemos que estas iglesias su mayor problema lo tienen con las techumbres, lo que requiere un repaso de las mismas cada pocos años. Así, en estos momentos se está a la espera de poder actuar de nuevo en ella para evitar males mayores.