Revista SERRABLO Edición Nº 96 Junio 1995 - La arquitectura popular en las distintas áreas de Serrablo.

Sumario

Editorial

José Garcés Romeo

Historia de Satué de Arto y Blasco de Sandiás.

Ricardo Mur Sanz

Vocabulario de Sobrepuerto.

José María Satué Sanroman

1931-1938 Sabiñánigo. Serrablo.

José Carlos Castán Ara

La arquitectura popular en las distintas áreas de Serrablo.

José Garcés Romeo
Julio Gavín Moya
Enrique Satué Oliván

Conmemoraciones religiosas en torno a la muerte en la sociedad tradicional serrablesa.

José Garcés Romeo

Relaciones humanas y modelo social en el serrablo tradicional.

Enrique Satué Oliván

Los de Biescas en la batalla de Alcoraz.

Pedro Estaún

Pastorada de Santa Orosia 1995.

Graciano Lacasta Estaún

Noticias.


Amigos de Serrablo
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La arquitectura popular en las distintas áreas de Serrablo.

Generalidades y descripción de sus núcleos.

José Garcés Romeo
Julio Gavín Moya
Enrique Satué Oliván

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af) Senegüé

Senegüé está asentado a 820 m. sobre la morrena terminal del antiguo glaciar del valle de Tena (fot. 21), en la margen derecha del Gállego. En buen estado de conservación, no obstante se ha remozado extremadamente (uralita, revoques, etc.) (fot. 2) en las dos últimas décadas, con lo que han desaparecido chimeneas y tejados de losa. Su trama urbana es compleja, con algunas plazas amplias. Hoy lo habitan con carácter fijo unas 25 familias.

A finales del s. XV, Senegüé tenía 17 fuegos; a mediados del XIX, lo habitaban 37 vecinos y 229 almas (junto con Sorripas), y en 1981 registraba un censo de 104 habitantes.

A pesar de hallarse muy modernizado, todavía son visibles buen número de elementos que merece la pena destacar. Los encanetados son indistintamente de madera o piedra; en casi todas las casas, hay balcones de hierro (únicamente queda uno de madera tradicional, en casa Molinera); se conservan media docena de buhardillas, aunque hasta hace pocos años existían en todas las casas; son bastante abundantes las esquinas matadas; no se ha salvado, por contra, ninguna chimenea antigua, pues la última troncocónica, en casa Aso, fue derribada hace un par de años; muchas ventanas están enmarcadas en cal; una canalera con boca de serpiente pervive en casa Castro.

En la antigua abadía y casa La Niña, aparecen puertas adinteladas con fecha y decoración cruciforme. En casa Jabonero, ruinosa, todavía se aprecian su puerta adovelada de medio punto y una ventana conopial con bonita decoración en su solarete. En la casa que cobija la escuela, existen un par de ventanas muy bien trabajadas y una tizonera; también es visible alguna aspillera (por su traza, esta casa debió de constituir una torre fuerte). Una puerta de mármol muy llamativa, tipo valle de Tena, de fines del XIX, con esvásticas en su decoración, se encuentra en casa Viñuales.

Casa Aso, aun a pesar de no constar en ella fecha alguna, es quizá la casa más antigua de Senegüé. Se trata de una casa-patio, en la que destaca su patio descubierto, de gran elegancia, al que se accede por puerta de arco rebajado, mientras la entrada al patio interior se realiza a través de puerta adovelada de medio punto. Una puerta adintelada con decoración cruciforme, en casa Jerónima; una ventana conopial, en casa Juan Lardiés; una puerta adintelada fechada, en casa Andresa,... son elementos aislados que sobreviven dentro de un ambiente en extremo reformado. Patios de canto rodado perviven todavía; uno, de gran finura, en casa Galindo (fig. 93), y otros, más sencillos y toscos, en casa Aso, casa Pascuala, casa Molinera y casa Orencio.

En casa el Herrero, se conserva aún la fragua, con su fogón y los fuelles. Próxima al pueblo se halla la fuente, con bóveda de cañón medio derruida por un cañonazo desde Santa Orosia durante la guerra civil; posee, asimismo, abrevadero y lavadero adjuntos. En la torre de la iglesia, se observa una bonita ventana lobulada. Dos plaquetas de cerámica indican "Calle de S. Miguel" y "Calle de la Yglesia".

Pero lo más destacable de Senegüé es su crucero (fot. 103), situado en la plaza a la que da nombre: La Cruceta. Se le conoce como El Redol y está formado por una basa circular de 1 m de alto, la cual se remata con una pieza de granito; luego, el fuste, que acaba en una especie de capitel, con una imagen en cada cara (Santa Orosia, San Miguel, Virgen del Carmen o del Rosario y un obispo), y, por último, la cruz en sí, con Cristo y la Virgen. Se sabe que este crucero se levantó en 1665 y que sólo de elaborar el pilar se pagaron 20 sueldos.

Las bordas, con las características típicas ya mencionadas, se diseminan por los alrededores. También existen algunos yerberos, con grandes buhardillas. Varias cuadras y tiñas presentan puertas adinteladas o de medio punto con fecha.

FECHAS. Casas: 1816, 1817, 1838, 188?, 1894, 1899. Abadía: 1773. Borda: 1859. Cuadras: 1724, 1894, 1931. Tiña: 1852. Frontón: 1949.

ag) Serué

A 850 m de altitud, Serué se sitúa en el valle del río Matriz, sobre terreno elevado. Su caserío se divide en dos barrios. En la actualidad, sólo tres casas están habitadas con carácter fijo, a pesar de lo cual el pueblo se mantiene en regular estado de conservación.

A finales del XV, Serué tenía 11 fuegos; a mediados del XIX, 14 vecinos y 87 almas, y en 1981 lo poblaban aún 20 habitantes.

En casa Usieto, hallamos una placa con decoración vegetal y fecha, una ventana con motivos vegetales en el solarete y un par de morillos de piedra en el hogar, con decoración animal; en casa Antón, una puerta adintelada y una ventana, ambas fechadas; en casa Cristóbal, otra puerta adintelada fechada y morillos similares a los anteriores, pero con decoración floral. Casa El Palacio, ejemplar típico de casa bloque en estado ruinoso, se sitúa en un pequeño montículo; de grandes dimensiones, conserva puerta adovelada de medio punto con fecha.

Varios pozos, hornos, tres portaladas, un par de chimeneas troncocónicas (en casa Estallo y casa Cristóbal), algunas ventanas con enrejado y enmarcado en cal, un balcón semicircular con tejadillo,... completan la lista de elementos de interés.

Mención aparte merece su fuente (fig. 114), abovedada de medio cañón, y fechada. Asimismo, y a las afueras del pueblo, se conservan los restos de un crucero, cuya base contiene una leyenda (vid. relación de inscripciones). Todavía se mantiene en pie la herrería. Por último, un par de plaquetas de cerámica indican "Partido de Jaca Prova de Huesca Distrito de Serué" y "Hermita de la Virgen de Serué" (en el mismo pueblo).

Las bordas no difieren de la norma general. Como hecho curioso, puede mencionarse la existencia en el monte de una paridera denominada caseta de las Brujas.

FECHAS. Casas: 1594 (o 1504), 1626, 1626, 1694, 1731, 1826, 1860. Borda: 1810. Fuente: 1762. Crucero: 1770.

ah) Sieso

Sieso está situado sobre suave ladera a 796 m, en la margen derecha del Gállego. Su estado es ruinoso; el caserío se halla muy desperdigado, con la iglesia románica en la cota más baja. Es propiedad del ICONA. A fines del s. XV, Sieso poseía 5 fuegos; a mediados del XIX, 12 vecinos y 74 almas; se hallaba ya deshabitado en 1981. De forma más o menos esporádica, reside en él un grupo de jóvenes.

Poco queda por destacar entre sus ruinas: dos chimeneas troncocónicas, cuatro portaladas, dos hornos,...

ai) Sorripas

A 849 m. y en la margen derecha del Gállego, Sorripas está situado en la base del monte de Güé, al resguardo de los vientos del norte y del oeste, distante de Senegüé medio kilómetro. Bien conservado, se halla, no obstante, bastante reformado. De estructura lineal, su única calle, zigzagueante, muere en su iglesia románica, situada en la cota más alta del pueblo. Actualmente, están habitadas cuatro casas.

La población de fines del XV la desconocemos. A mediados del XIX, junto con Senegüé, lo habitaban 229 almas, y en 1981 registraba un censo de 25 habitantes.

La casa más interesante de Sorripas es, sin ninguna duda, casa Miguelperiz, sita a la entrada del pueblo. De dimensiones amplias, a pesar de su reciente remodelación conserva bastante encanto; destacan en ella un par de ventanas muy bien labradas y, sobre todo, un precioso patio de canto rodado (fig. 94) perfectamente conservado, que se dispone sobre la bodega, con bóveda de cañón. Esta misma casa posee un bonito pozo exento (fot. 67). En casa Carpintero, se contempla una puerta adintelada con fecha, encanetado de piedra, chimenea troncocónica, pozo exento con tejado a dos aguas, ventanas enmarcadas en cal y balcón de hierro. En casa Biota, se conservan una puerta adovelada de medio punto, una bonita ventana y un pozo adosado. En el resto de las casas, quedan algún pozo, balcones de hierro, alguna tizonera, etc.

Entre las casas, se entremezclan alguna borda, yerberos y pajares.

FECHAS. Casa: 1863.

8.6. Valle de Basa

El valle del Basa, afluente del Gállego por la izquierda, constituye una zona de confluencia de los modelos arquitectónicos de Serrablo septentrional y Serrablo meridional, siendo en su cabecera (Fablo) donde más evidentes son estos últimos. Esta diversidad arquitectónica se ve acrecentada por la convivencia de ganadería con agricultura, con la consiguiente ampliación de la gama de edificios; así, en el mismo valle puede localizarse un arnal (colmenar de Yebra), propio de las latitudes más bajas de Serrablo, y un conjunto de mallatas o refugios pastoriles, en el puerto de Santa Orosia, típicos de Serrablo septentrional.

La variedad también se manifiesta en los modelos de casa, ya que en este valle se dan cita los tres más significativos, incluido el modelo fortaleza (Sobás).

En consecuencia, el interés arquitectónico del valle puede catalogarse de elevado.

a) Allué

Es el único pueblo del valle de Basa situado en la margen izquierda del río, sobre una corona, a los pies de la sierra de San Pedro, a una altura de 860 m. El caserío se dispone sobre una calle en dirección norte-sur y, a pesar de hallarse deshabitado, su estado de conservación, a excepción de alguna casa, resulta aceptable. A la entrada del pueblo, nos encontramos con su iglesia románica, restaurada hace pocos años por "Amigos de Serrablo".

La población de Allué era de 6 fuegos al final del s. XV; de 5 vecinos y 41 almas a mediados del XIX; está deshabitado desde hace un par de décadas. No obstante, algunos de sus antiguos moradores trabajan la tierra, pues residen en Sabiñánigo o en pueblos próximos.

Es un hecho curioso el que casi todas las paredes se hallen revocadas con cal y con una decoración a base de rameados; en todas ellas encontramos canetes de piedra. Dos casas destacan del conjunto, por su empaque y su relativa buena conservación: casa Bergua, de grandes dimensiones, con horno adosado, pozo, balcones, chimenea troncocónica, etc., y casa Bara (fig. 138), sobre todo por su gran chimenea troncocónica. En casa Casona y casa Benito, se conservan interesantes dinteles de puerta. Existe, asimismo, una buena muestra de ventanas, en las que no faltan las cruces, taqueados y puntas de diamante.

En lo referente a otras construcciones, solamente cabe resaltar la borda de casa Valero, que sobresale del resto y que puede observarse a la entrada del pueblo.

FECHAS. Casas: 1734, 1819, 1822, 1845, 1849. Molino: 1917.

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Actualización: Domingo, 18/2/2001
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