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Sumario
Manuel Baquero Briz José María Satué Sanromán José María Satué Sanromán La arquitectura popular en las distintas áreas de Serrablo. José Garcés Romeo Los Prioratos del Gállego y el de Matidero. Ana Isabel Lapeña Paul Nuestro oso en el recuerdo (VI). Enrique Satué Oliván El florecimiento de la iglesia de Javierrelatre en el siglo XVIII. Jose Garcés Romeo
Estado de cuentas Asociación "Amigos de Serrablo".
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Los Prioratos del Gállego y el de Matidero.Ana Isabel Lapeña Paul El Priorato de San Pelayo de Gavín. Según un texto del Libro Gótico varios vecinos de las poblaciones de Biescas, Labagüerre, Villacampa, Gavín, Bergua y Asín entregaban al de la Peña el monasterio de San Pelayo de Gavín, que estuvo junto a la villa del mismo nombre, con sus propiedades y un mezquino en Orós Bajo. Una mano posterior añadió que esto tenía lugar en el año 1061. Otro pergamino proporciona la narración del mismo hecho, pero datándolo en 1079. Sea cual fuere la fecha, el caso es que en la segunda mitad del siglo XI este monasterio aparecía en manos de laicos y que en un momento dado éstos lo entregaron a San Juan de la Peña. Afirma Durán que había abandonado por los monjes que en él vivían y que estas personas se habían apoderado de él [168] , sin embargo bien podría ser que se les nombre por ser los constructores o los dueños de éste. Tal y como refiere un texto sin fecha Iñigo Sánchez, al que Durán identifica con el hijo del señor de Biescas Sancho Aznárez, se hizo monje de San Juan de la Peña y junto con su hermana Toda entregó al monasterio pinatense la villa de Orós, pero con la obligación de que el abad diera cada año cinco sueldos y dos candelas a la orden del Santo Sepulcro y veinte a la del Hospital de San Juan de Jerusalén. Se completaban estas disposiciones con la cesión a la limosnería de la Peña de una heredad, unos casajes, una viña y además la casa en Biescas con sus bienes y una viña en Gavín. Tenía lugar esta donación a fines del siglo XI según el autor citado [169] . En 1101 aparece convertido en una decanía o explotación agrícola con su iglesia rural a cuyo frente figuraba Iñigo Sanz o Sánchez. Además al patrimonio de Gavín le fueron agregadas una heredad en Lárrede y otra en Busa, que eran de la limosnería, y como compensación a este reajuste este oficio recibió una heredad en Atarés. Diez años más tarde es doña Toda, hija también de Sancho Aznárez, quien recibió a treudo San Pelayo con sus heredades, la casa de Lárrede con su heredad, los excusados de Banastón y el cuarto de la iglesia de esta última localidad, para que lo tuviera, lo mejorara y con la condición de reintegrarlo a San Juan a su muerte. Cada año "detis ad illos seniores uno die pexe afarto aut X solidos de dineros, et pro illa decima quod debetis donare quod donetis II puetos de oleo ad illo elemosnero". En el mismo acto ella se ofrecía a San Juan en cuerpo y alma [170] . Las posesiones de San Pelayo de Gavín no eran pocas y se extendían por las poblaciones cercanas. Un documento sin fecha precisa las propiedades de este antiguo monasterio que tenía Pedro Spayna: tierras, dos muelas harineras y cuatro muelas para trabajar la lana que estaban enclavadas aguas arriba del puente de Biescas, más varias piezas de tierra en Astés, Orós Alto y Bajo, Lanuschella, Sia, Oliván y el propio Gavín. Y otro pequeño texto, datable en el siglo XII, informa de los bienes que San Pelayo poseía en Hoz, consistentes en un número indeterminado de tierras, además de la iglesia bajo la advocación de San Pedro [171] . La trayectoria que continuó fue la de su explotación a través del sistema de treudos, bien de todo el priorato, bien de las diversas partes que lo integraban. Sus rentas fueron aplicadas a la mensa conventual en 1210, y en la repartición de 1246 se estipuló que debía contribuir con 25 sueldos al comunalero. A principios del siglo XIII estas propiedades, calificadas como "tenenza de Sancto Pelagio", estaban en manos de Blasco Romeo, quien considero las tendría como treudero con el consentimiento de los monjes pinatenses. Después de su muerte, su mujer María Rodríguez cumplía los deseos de su esposo y otorgaba un documento entregando estos bienes a San Juan, excepto unas viñas en Oliván que se quedaba mientras vivieran ella y su hijo. Pero algún problema surgió, probablemente que Jimeno Romey no cumpliera la voluntad paterna y retuviera estos bienes en contra de los deseos del de la Peña, hasta que finalmente, en febrero de 1236, devolvía el monasterio de San Pelayo con sus pertenencias con excepción de las viñas de Oliván. Todos estos bienes estaban ya asignados al oficio de la cámara [172] . Pasado un cierto tiempo todo lo que integraba Gavín, esto es, el monasterio, sus bienes, treudos, diezmos, primicias, etc, los explotaba García de Sasal, quien se comprometió a pagar 25 sueldos de censo a San Juan anualmente, a mantener las iglesias de San Pelayo, de San Pedro de Hoz en el interior del valle de Tena y la de Santa Engracia a la entrada del mismo valle, que parece ser estaban adscritas a este monasterio, y a rehacer las casas de San Pelayo. De los datos disponibles para ver su evolución durante el siglo XIV puede afirmarse que en sus primeros años varió ligeramente el sistema de atreudamiento, ya que no se entregaba en su unidad sino fragmentado. Así en 1306 era una heredad compuesta por tres campos la que se daba por la cámara a censo, y dos años después lo era la iglesia y la casa de San Pelayo con su heredad aneja, pero no el resto del antiguo patrimonio que lo componía, y hacia 1320 un palacio en Biescas, dos muelas harineras, cuatro mazos para paños y otras piezas en términos cercanos como Astés, Lanuschella o Gavín que formaban parte del patrimonio de San Pelayo desde hacía siglos [173] . Sin embargo, las siguientes veces que se le cita en la documentación aparece integrada en la llamada honor de Senegüé, al igual que la práctica totalidad de los bienes de esa zona. En 1329, 1337 y 1338 los treudos sobre esta honor, denominada también palacio, comprendían la villa de Sorripas, la iglesia de San Pelayo y la de San Urbez, con todas las villas, palacios, campos y todo tipo de propiedades y derechos. Con todo, esta situación tuvo un pequeño paréntesis y la iglesia de San Pelayo con su heredad, sin detallar las posesiones que la formaban, se concedía en 1342 por separado, al igual que por esas mismas fechas sucedía con San Urbez. A fines de ese mismo siglo el antiguo priorato de Gavín volvía a estar integrado en la citada honor y ésta a su vez en el oficio de la cámara [174] . Continuará... [168] UBIETO, Cartulario.. II, doc. 166. IBARRA, D.P.S.R., doc. 46 (De este texto existen dos versiones con fechas distintas: 1079 y 1089). DURAN, A., El priorato serrablés... p. 7. [169] A.H.N., Clero, carp. 719, nº 16 y DURAN, A., El priorato serrablés... p. 8. [170] L.G., fol. 85 v; A.H.N., Clero, carp. 711, nº 9. [171] L.G., fol. 88 (Las mismas posesiones figuran en un treudo de hacia 1320: A.H.N., Clero, carp. 731, nº 10) y fol. 96 v. [172] L.G., fol. 119 y A.H.N., Clero, carp. 723, nº 12. [173] A.H.N., Clero, carp. 726, nº 19; carp. 727, nº 18,22; carp. 731, nº 10. [174] LAPEÑA, A.I., Selección..., doc. 73 y 93, A.H.N., Clero, carp. 732, nº 4 y 13; carp. 733, nº 2. |
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