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Sumario Editorial La arquitectura popular en las distintas áreas de Serrablo Vocabulario de Sobrepuerto Sabiñánigo. Serrablo. 1931-1938. Los Abarca: Señores de Gavín y de Serué Diccionario Etimológico de toponimia serrablesa Veterinaria popular en una pequeña area de Serrablo El cañamo Actividad fronteriza en el pirineo aragonés Patrimonio Pastorada de Santa Orosia 97 |
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Fernando Alvira Banzo
Con cierta cadencia se elevan las voces de los aragoneses para clamar por la permanente regresión de este país (que se salva casi exclusivamente en su capital, Zaragoza) y lo hacen, con mayor intensidad, cuando lo que se pierde es parte del patrimonio común. No cabe duda de que la desaparición de una empresa de cualquiera de nuestros núcleos de población provoca comentarios, con frecuencia airados, porque con ella se van no sólo los puestos de trabajo y las gentes que los ocupaban, sino otra
posibilidad de desarrollo. Pero resulta mucho más unánime el clamor cuando desde el poder se recortan posibilidades de crecimiento a través de leyes que favorecen con cierto descaro a unos y dejan sistemáticamente nuestro país en la cola del progreso. O cuando lo que desaparece es el esfuerzo de nuestros antepasados, quienes, en mejores momentos para estas tierras, trajeron artistas o se convirtieron ellos mismos en pintores, escultores o arquitectos y dejaron por lo ancho y largo de nuestra ge
ografía cientos de obras de arte. En este caso, que se repite con más frecuencia de la deseada, se promueven manifestaciones, se recogen firmas, se mandan centenares de cartas a obispados, gobiernos o ayuntamientos; se escribe y se habla hasta la saciedad desde los medios de comunicación social. hasta la televisión interviene para dar fe de que la nueva desaparición o abandono es verdad (estando como estamos todos de acuerdo en que ahora mismo para que algo sea cierto tiene que haber sal
ido en la tele). Se explica por activa y por pasiva lo que habría que hacer para que de una vez seamos capaces de apreciar lo que tenemos y que por no habernos costado nada, o casi nada, somos incapaces de apreciar. Se dan soluciones variadas porque si algo tenemos aquí es variedad de pensamientos. Lo de poner manos a la obra parece que nos cuesta un poco más, que para eso ya está el Gobierno central, el regional, las mancomunidades, los entes supramunicipales, las diputaciones, los ayuntamiento
s y demás. No es que nos falten buenos ejemplos a lo ancho y largo de nuestra geografía. Bastaría recordar el trabajo de los Amigos de Serrablo, inicialmente panda de locos domingueros, que comenzaron reflexionando en la acción. Demostrando que como sistema no es malo. Las ayudas de los diversos organismos y los reconocimientos llegaron pasados muchos meses de trabajo callado y voluntad de recuperar el conjunto de iglesias que ahora atraen, por ejemplo, más de diez mil visitantes anuales
al Museo Nacional de Dibujo del Castillo de Larrés (al que por cierto ha de ir el turista de propio y por carretera secundaria). No fueron precisas grandes líneas directrices emanadas por organismos oficiales. Hizo falta la voluntad de un grupo que además de la voluntad puso las manos. Tenían y tienen muy claro cómo se conserva el patrimonio. HERALDO DE ARAGÓN, 2-Abril-1997 |
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