Bentué de Nocito y Used, en el Serrablo

Otras tierras despobladas, vacías, sumidas en el silencio... Otras campanas mudas, cementerios solitarios; ermitas ruinosas, calles desiertas, desolación... Estamos en la Val de Nocito, compuesta de una larga serie de pequeños valles entre montañas en las que se encuentran las fuentes de los ríos Flumen, Guatizalema y Alcanadre, entre bellos y agrestes parajes, que conocieron, en lejanos siglos, el paso de las centurias romanas y que guardan, de los tiempos medievales, una devoción hondamente sentida a San Úrbez, que tiene dedicado un importante santuario en el corazón de este territorio serrablés.

La Sierra de Aineto por el Norte y la de Guara por el Sur proyectan su sombra e influjo sobre esta zona de la comarca, que se halla cruzada por varios barrancos que tienen los propios nombres de los pueblos que a su vera se asientan y que aportan aguas, singularmente, al Guatizalema. Todo ello entre montes y llanuras poblados de bosques de pinos y matorrales que conforman un bello y atractivo paisaje. En cuanto a su historia es larga y ya se citaban los vicinos de Bentué, en documentos de los años 1038 y 1049; dos siglos después, el 17 de junio de 1258, el rey Jaime I permutó el caserío de Bentué, que pasó a poder de García Pérez de Figuerolas, por el valenciano pueblo de Burjasot. Posteriormente pasó a depender del dominio señorial del Colegio Mayor e Imperial de Santiago, de la Universidad de Huesca, que lo mantuvo hasta el siglo XIX. En cuanto a Used -que ha usado los nombres de Osse entre los siglos XV al XVII, y Used del Somontano desde 1834- fue patrimonio del convento leridano de Escarp y en el siglo XVI pertenecía ya a los Condes de Sástago. En 1834, Bentué de Nocito y Used se constituyeron en Ayuntamiento y once años después, en 1845, se unieron a Bara y Miz, pasando al de Secorún en la década de 1920, y en la de 1960, a Sabiñánigo.

La iglesia de Used, dedicada a San Martín, ruinosa, fue románica en sus inicios y restaurada y muy reformada en el siglo XVII; es de planta rectangular, cabecera recta, bóvedas de lunetos, coro alto a los pies y cuadrada torre de un solo cuerpo. La de Bentué, se halla fuera de culto, y estaba bajo la advocación de San Pedro, Apóstol; su nave rectangular, de tres tramos finalizaba en ábside semicircular con bóveda de cuarto de esfera y tiene coro alto de madera, torre de mampostería y puerta en arco de medio punto.
Tenemos constancia de la existencia, en tiempos pasados, de familias Infanzonas así distribuidas, en Bentué de Nocito: los GRASA, LISA, LLORO, ORDÁS y URBAN; y en Used los HUERTA DE BERNABÉ, NASARRE y ZAMORA, cuya genealogía es ésta:

GRASA.
Linaje altoaragonés ya afincado en el Serrablo desde mediados del siglo XV, con casales en Bara, Aspe, Arraro, Layés, Lanave, Matidero y Bentué de Nocito, y de éste último era Pedro Grasa, que en calidad de Infanzón asistió a las Cortes aragonesas celebradas en Barbastro y Calatayud en 1626. Otras ramas de este apellido residieron en Abiego, Aguas, Raluy, Azara y San Julián de Banzo, en la provincia de Huesca y en los zaragozano s de La Almolda, Mediana, Fuendetodos y Azuara y propia ciudad de Zaragoza, cuyos miembros ganaron diversas Ejecutorias de Infanzonía ante la Corte del Justicia deAragón en 1582, 1610, 1613, 1717 y años siguientes.

HUERTA DE BERNABÉ.
Apellido poco extendido del que se disponen escasas noticias genealógicas, si bien conocemos que en el año 1757, ante la exigencia del Concejo de Used de que sus vecinos presentaran los documentos justificativos de su condición hidalga, Pedro Huerta de Bernabé y otros, formularon proceso de prueba ante el Fiscal de S.M. en la Real Audiencia aragonesa para el reconocimiento de su Infanzonía.

LISA.
Las casas solares más antiguas de esta noble familia se hallaban en los lugares de Revilla, en el Valle de Puértolas y Bentué de Nocito, en el Serrablo, y en la primera residía en 17 de agosto de 1352, Juan de Lisa, a quien el rey Pedro IV de Aragón concedió Privilegio de hidalguía y de allí procedieron los establecidos en Banastón, del que eran dueños en 1626 Juan de Lisa y su hijo del mismo nombre, asistentes a las Cortes de 1626, obteniendo sus sucesores Firma posesoria en 11 de julio de 1695, así como fue notable descendiente Pedro José de Lisa, Doctor en Cánones por la Universidad Sertoriana, en la que ejerció el cargo de Rector en 1696 y Catedrático de Decretales.

LLORO.
Familia Infanzona establecida en el medievo en el lugar de Bentué de Nocito, sin que hayamos podido hallar datos referentes a sus componentes, a través de los tiempos.

NASARRE.
Los residentes en Used descendían de los antiguamente establecidos en Nocito, de los cuales Miguel Nasarre ganó Ejecutoria de Infanzonía ante la Real Audiencia de Aragón en 19 de diciembre de 1645; y aquellos fueron reconocidos en el año 1503 como Infanzones originarios de esta casa solar. Juan de Nasarre, de Used, tomó parte como Infanzón en las sesiones de las Cortes aragonesas celebradas en 1626.
Años más tarde, Gracia Nasarre, hija de Martín, contrajo nupcias con Miguel Franco Fortuño, residente en Sabayés.

Según una certificación del Concejo de Rodellar expedida en 26 de agosto de 1772, un hijo de Juan Nasarre y María Otín, vecinos de Used, llamado Pedro Nasarre y Otín, hizo volato al lugar de Rodellar, en donde contrajo matrimonio con María Pérez y tuvieron a Pedro Nasarre y Pérez, el cual tomó por mujer legítima a Francisca Xavierre, de Escanilla, de la que nacieron Pedro y Francisco Nasarre y Xavierre, casando el primero de ellos con Francisca Viñuales, de Coscullano, ambos padres de Joaquín, Joseph, Francisco, Benito, Manuela, Antonia, Francisca y María Nasarre y Viñuales, todos considerados como verdaderos y notorios Infanzones e hijosdalgo de sangre y naturaleza en el goce de sus privilegios y exenciones.

ORDÁS.
Antiguo apellido originado en el nombre de un pueblo sito en el término de Nueno, que se extinguió con motivo de una epidemia de peste en 1523, quedando sólo cinco vecinos, de los cuales tres pasaron a residir a Arguis y dos a Nueno; de su caserío sólo se mantiene la Ermita dedicada a Nuestra Señora de Ordás y unos muros de la fortaleza que ahí se levantaba. Algunos relatos incluyen a un caballero de este linaje como la víctima principal de Ramiro II en el suceso conocido como la Campana de Huesca y su escudo se halla grabado en viejas tumbas en la Catedral oscense. En enero de 1309 el monarca Jaime II de Aragón concedió Salva de Infanzonía a Vallés de Ordás, con casales familiares llamados de los Garasa en Ordás y Arguis; y el rey, Pedro IV la otorgó también en 1338, a Juan Domingo, Pascual y García de Ordás, residentes en Ordás; y en 1343 al Maestro Físico Juan de Ordás, ciudadano de Huesca, en donde era Bayle, en 1350, Vallés de Ordás. Sucesores de los citados fijaron su residencia en Bentué de Nocito, fundando casal en que permaneció el apellido muchos años.

URBAN.
Los de este linaje tuvieron su casa solar antiquísima en el lugar de San Esteban de la Ribera del Guarga, cuyo titular Pedro de Urban recibió Privilegio de Hidalguía expedido por el rey aragonés Jaime II en 9 de septiembre de 1303, que fue confirmado por la Real Provisión de Fernando a favor de Jaime de Urban, vecino de Lecina, expedida en 23 de enero de 1499. En dicho casal de San Esteban se sucedieron:
I.- Pedro Urban, casado con María Sanclemente.
II.- Pedro Urban, marido de Catalina Claver.
III.-Pedro Urban, que contrajo nupcias con Orosia Sánchez.
IV.- Pedro Urban, que enlazó con Emerenciana Xavierre, de la que tuvo a Pedro, Joaquín, Pablo, María, Rosa y Vicenta, a los cuales expedía certificación de reconocimiento como infanzones el Concejo de San Esteban en 10 de noviembre de 1781. Como así los testimoniaba el día 12 del mismo mes y año el Concejo de Bara a los descendientes del casal de San Esteban, allí radicados:
I.-Juan Urban, esposo de María Sanclemente.
II. Francisco Urban, marido de María Allué.
III.-Juan Urban, que contrajo matrimonio con Teresa Sánchez y fueron padres de Juan, Josef, Antonio, María, Isabel, Francisca y Teresa.
IV.-Juan Urban, que casó con María Fuentes, de Solanilla y tuvieron a Juan, Francisco y Josef.
V.-Juan Urban y Fuertes. Los residentes en Bentué de Nocito fueron descendientes de los de San Esteban.

ZAMORA.
Este linaje tuvo en el lugar de Used su casal primitivo, del que procedieron todas las ramas del apellido extendidas por el Serrablo y Somontano, siendo el miembro más antiguo conocido Francisco Zamora, Infanzón asistente a las Cortes aragonesas de 1626. El Concejo de dicho lugar en certificación de 12 de junio de 1777 declaraba que aquel palacio era muy abultado y separado de las demás casas, confrontante por todas partes con heredades propias y tenía a mediodía un jardín, siendo la más distinguida de todas, teniendo en su interior el blasón o escudo de Armas y siendo todos sus propietarios verdaderos Infanzones.
Entre otros descendientes figuró Francisco Zamora, que hizo volato al lugar de Abellana, casando con Paciencia Otín y su nieto Juan-Francisco Zamora y Xavierre, que casó en Aspe con María Xavierre, siguiéndole su hijo Pedro Juan, quien contrajo matrimonio con Teresa Abellana, de la que nacieron Francisco, Miguel, Antonio, Martín, Joseph, María y Joaquina, todos de condición hidalga.

DOCUMENTACIÓN: Archivo Histórico Prov. Huesca. Prot. 510204-06 Y 08 -A. Arnal.