Aineto, en la Guarguera. Sus Infanzones

A la margen derecha del río Guarga, en el corazón del Serrablo, este lugar, hoy despoblado, alza aún sus estructuras urbanas, a las laderas septentrionales de la Sierra de Aineto, entre barrancadas y densa vegetación de quejigos, pinos y bojes. Es un bello rincón montuoso, apacible y sereno. El Guarga desciende por su Valle desde la Sierra de Galardón en busca de las aguas del Gállego, en un cauce casi recto, labrado en las estribaciones de las Sierras del Portiello, a su derecha, y de las de Aineto, Belarra y Javierre, a su izquierda. Aineto, 1.998 metros de altitud, se comunica por medio de una pista de dos kilómetros, que parte del Molino de Escartín -en la carretera de Jabarrella a Boltaña- y está asentado en una breve llanura. Citado inicialmente en 1076, su nombre ha tenido las variantes de Agineto y Ayneto, y ha sido siempre de realengo, es decir propiedad del Rey, dependiendo, en lo eclesiástico, primero del Obispado de Huesca ya partir de 1571 del de Jaca, estando su iglesia parroquial dedicada al Arcángel San Miguel. Su población se mantuvo entre cinco vecinos hasta 1790 y aumentó a dieciséis en 1797, su cifra más alta. Constituido en Ayuntamiento en 1834, once años después, en 1845, se unió a Secorún, pasando con éste al de Sabiñánigo en 1970. A los naturales de Aineto se les llama Señoritos. Son dignos de destacar su fuente de piedra de varios caños y el área recreativa establecida por ICONA, con un Refugio de madera para los visitantes. Su presencia aquí está justificada, por el elevado número de linajes Infanzones que allí vivieron, pese a su mínima población. Aineto dio cumplimiento al requerimiento del Real Acuerdo en dos ocasiones: en 7 de enero de 1788 y el 16 de noviembre de 1787, y en ellas certificaba que en el Libro del Ayuntamiento estaban registrados como Infanzones los miembros de los apellidos Escartín, Lardiés, Otín y Sánchez. De épocas anteriores hay constancia de la existencia de los hidalgos Aineto y Xavierre. Su referencia es: AINETO.- Tuvo su origen en este lugar, del que sus primeros miembros tomaron el nombre y de ellos conocemos a Rodriga de Aineto, que en los años de 1332 era Lugarteniente del Bayle en las Juntas de Guarga y de Serrablo. En 1495 figuraban como residentes Blasco -Jurado- y Rodrigo y Ferrando de Aineto. En el siglo XVI aparece una rama de este apellido en Broto, en el XVII otras en Santa Olaria (Fiscal) -de la que Miguel de Ayneto asistió como Infanzón a las Cortes aragonesas celebradas en 1626- y en Bolea; y en el XIX, en Barbastro. ESCARTÍN.- Eran oriundos del pueblo de este nombre en el Valle de Brota, en el que tuvieron antiguo casal, así como en Linás de Broto, del cual era Pedro Escartín, titular de una Ejecutoria de Infanzonía que le fue concedida por el Rey Jaime II de Aragón en diciembre de 1316. Sucesores de aquellos pasaron a residir al lugar de Sandiás, donde construyeron un palacio fortificado, con elevada torre en su centro y rodeado de muralla, en cuya fachada principal se exhibían sus Armas. De allí procedió Pedro Escartín y Otín, hijo de Pedro y Águeda, que casó en Aineto con Josefa Sánchez, quienes tuvieron a Pedro Escartín y Sánchez que contrajo nupcias con María Estaún y probó de nuevo su Infanzonía obteniendo Ejecutoria en 30 de agosto de 1773, en la que incluyeron a sus hijos Mariano, Pedro, José y Marcos Escartín y Estaún. El Concejo de Aineto en 16 de noviembre de 1787 y 7 de enero de 1788 certificaba que la de los Escartín era una de las cuatro familias hidalgas existentes en el lugar, habiendo presentado los documentos justificativos de su noble condición. Los Escartín de Sandiás y luego de Aineto, fueron Señores temporales de la Pardina de Santa María de Perola con plena jurisdicción civil y criminal y mero y mixto imperio, designando el Alcalde de la misma, así como eran patronos de la capilla de Santa Eulalia en la parroquial de Sandiás, con enterramiento propio en la misma. Hubo ramas importantes de los Escartín en Secorún y Solanilla. LARDIÉS.- Linaje originario del lugar del mismo nombre, en la Ribera de Fiscal, desde donde se extendió a otras localidades de la cuenca del Ara, Serrablo y Somontano. Sus más remotos antecedentes los encontramos en un Privilegio de nobleza que el Rey Jaime II de Aragón otorgó en 1297 a Domingo Lardiés, vecino de Huesca, con casal familiar en Agüero. Antes de 1600 estaban radicados en Berroy, quienes probaron su nobleza en 1774 y luego se implantaron en Fiscal, Barbastro, Toda, Valle de Nocito y Fragen los cuales ganaron Ejecutorias de Infanzonía en 1664, 1698, 1774, 1895 y 1806, respectivamente. En Aineto los Lardiés eran una de las cuatro familias de notorios Infanzones de sangre y naturaleza que figuraban así empadronadas en los Libros de Catastro municipales, en mérito a los documentos probatorios que habían presentado al Concejo, según o" se exponía en las certificaciones expedidas por éste en 1787 v 1788. En 1785 v 1788 era Regidor de Aineto Joseph Lardiés, casado con María Otín. OTÍN.- Los de este apellido tuvieron su origen en el pueblo de Secorún en el Serrablo, en donde poseían un casal o palacio antiguo, sito en la parte superior del poblado, aislado de las demás casas y en emplazamiento dominante del contorno, con un muro para su defensa y resguardo, junto al camino que conduce al Monte llamado El Castellar, siendo todos sus propietarios del linaje Otín considerados como verdaderos Infanzones de sangre y naturaleza. Uno de sus descendientes llamado Josef de Otín y Pérez de Hecho, hijo de Pedro y Constancia, hizo volato al cercano pueblo de Aineto y contrajo legítimo matrimonio con Isabel Xavierre, heredera de su casa, también de notorios hidalgos, de la que nació Úrbez Otín y Xavierre, quién, como sus antecesores, fue respetado y tenido como hijodalgo y celebró nupcias con Antonia Estaún, siendo padres de Joaquín, Antonio, Úrbez, Joseph (éste casado con María Francisca Garasa y Lacadena, hija de los Señores de Larés, cuya hija Melchora casó con su tío Joaquín Otín, Francisco y Benito Otín y Estaún, todos los cuales, padres e hijos, presentaron demanda de reconocimiento de Infanzonía ante la Corte del Justicia de Aragón, que fue resuelta favorablemente en 7 de mayo de 1772. Los Otín de Aineto eran Señores y poseedores de la Pardina y Monte redondo de Bail, con su jurisdicción civil y criminal, ejercida mediante los Alcaldes que nombraban en la misma, gozando de los derechos y rentas dominicales que les pertenecían. Así mismo, los de ese linaje, tanto de Secorún como de Aineto ostentaron los empleos honoríficos más destacados en sus lugares y del Valle, en razón a su calidad de hidalgos que siempre ostentaron. Tuvieron también los de Aineto, procedente de los Xavierre, una capilla propia de su patronato en la iglesia parroquial, bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario, en la que figuraban las Armas de ambas familias. En las certificaciones del Concejo de Aineto de 1787 y 1788, se hacía constar que la de los Otín era una de las cuatro familias Infanzonas residentes en la localidad. SÁNCHEZ.- Apellido de gran antigüedad y prosapia en este lugar, que tomó su nombre para diferenciarse de otros, de modo que siempre se han conocido como los Sánchez de Aineto. Tuvieron importante casal, al que pertenecían los Infanzones Juan, Martín y Miguel Sánchez, quienes participaron en las sesiones de las Cortes aragonesas celebradas en 1626, a las que asistieron también otros miembros de las ramas de esta familia asentadas en Plampalacios, Junzano, Mondot, Castejón de Sobrarbe y Sabayés. Según las certificaciones del Concejo de Aineto de los años 1787 y 1788 la familia de Felipe Sánchez era una de las cuatro consideradas como Infanzonas, habiendo presentado su Decisoria en propiedad antes del año 1737. Pedro Escartin y Otín, procedente de Sandiás, pasó a Aineto para casar con Josefa Sánchez, heredera de su casa y posesiones, en la que se afeminó el apellido. Sucesores de este casal fijaron su residencia en Yebra (Fortunio Sánchez de Aineto era en 1554 Lugarteniente de Justicia de Serrablo y Basa), Apiés (de los que Pedro Sánchez de Aineto, asistió a las Cortes de 1677-78), Bolea (Miguel Sánchez de Aineto residía en 1590 y era marido de Juana María de Mnr), Yaso, Santa Eulalia la Mayor, Almudévar y Abiego, ganando los de éstos cuatro últimos su Ejecutoria de Infanzonía el 1741 y 1795; Y los de Sabayés en 1798. XAVIERRE.- Importante linaje altoaragonés radicado en las montañas pirenaicas con ramas residenciadas en los lugares de Solanilla, Castiello de Guarga y Aineto, en este último con un antiguo casal, en el que se sucedieron las generaciones hasta que lo heredó Isabel Xavierre, en la que cambió el apellido a consecuencia de su matrimonio con José de Otín y Pérez de Hecho, de Secorún. Los Xavierre eran patronos de la Capilla dedicada en la iglesia parroquial a Nuestra Señora del Rosario, donde figuraban sus Armas, a las cuales se unieron las de los Otín. DOCUMENTACIÓN: Archivo Histórico Prov. Zaragoza.- Padrones de Infanzones.